N/A: Muchas gracias a todos por haber seguido esta historia. Ha llegado a su final... No sé si os habrá gustado o no, hace tiempo que dejasteis de comentar... Aun así, espero que los pocos que habéis llegado hasta aquí lo disfruteis una pequeña parte de lo que yo he disfrutado escribiéndola... Os dejo el último capítulo y en unos minutos publico el epílogo...
CAPÍTULO 20: EL FINAL
Una mujer corrió hasta el mostrador que la Revolución del Árbol había preparado para informar a los familiares de las personas que de una manera u otra se habían visto implicados en la batalla. Había una lista de fallecidos aunque aumentaría con el paso de las horas ya que todavía estaban sacando cadáveres entre los escombros en los que se había convertido el palacio presidencial.
En la gran sala donde habían preparado ese mostrador de información, había muchas personas llorando desconsoladas, siendo atendidas por voluntarios que intentaban calmarlos y apoyarlos. No había nada que les devolviera a sus familiares, pero la Revolución se encargaría de que no quedaran en el olvido. Su sangre había ayudado a escribir un futuro mejor para todos, lleno de libertad.
Cuando llegó el turno de esa mujer, estaba temblando por miedo a recibir una respuesta no deseada.
– Quiero saber como están mis hijos. – La señora pidió.
– ¿Puede decirme su nombre? – El trabajador preguntó, estaba algo cansado de todas las personas que pedían información de sus familias.
– Yo soy Pamela Anderson. – Ella respondió.
– Veamos... – El voluntario tecleó el nombre en el ordenador. – Uno de sus hijos está ingresado en el hospital de la Revolución por un disparo, habitación 103. De los otros dos todavía no tenemos información.
– ¿De los otros dos? ¡Yo sólo tengo dos hijos! Sus nombres son Blaine y Ryder... Mire otra vez, creo que se ha equivocado... – La angustiada madre intentó explicar pero fue interrumpida.
– ¿Señora Anderson? – Una joven preguntó.
– ¡Sí! Soy yo... ¿Sabes dónde están mis hijos? – La mujer se acercó a la menor.
– Soy Marley Rose. Soy amiga de sus hijos. Venga conmigo. – La castaña pidió y la mayor la siguió.
Mientras las dos caminaban, veían a su alrededor heridos esperando ser atendidos, familiares que lloraban desesperados porque habían recibido malas noticias, personas nerviosas esperando que alguien les dijera lo que había pasado.
– Ryder recibió un disparo cuando fuimos a rescatar a Blaine y los demás detenidos. Le han extraído la bala y está bien. Esperamos que no haya complicaciones, de momento no ha tenido fiebre y eso es buena señal. He intentado encontrar a los demás pero no he podido hablar con nadie. Artie falleció en Palacio Presidencial, Quinn y Puck liberando a los detenidos y Kitty y Jake en el Congreso. – Marley compartió toda la información de la que disponía.
– No conozco a la mayoría de esas personas... Sólo quiero saber dónde están mis hijos.
– Le entiendo, en cuanto sepan algo me avisarán. Aunque debo advertirle que Ryder y Blaine han encontrado a su hermano mayor. Los estaba buscando y... Bueno, el novio de Cooper, su hijo mayor, tenía la sospecha de que podía ser un Anderson y por eso hizo las pruebas de ADN.
La mujer le dedicó una mirada algo cautelosa pero no dijo nada y la Blue lo dejó pasar
Pam estaba abrazada a su hijo menor. Todavía no sabía nada de su otro hijo, porque por mucho que le dijera Marley, ella sólo tenía dos hijos. Ryder se dejaba mimar por su madre sin dejar de mirar a su amada, que se mantenía al margen porque no quería entrometerse en esa reunión madre-hijo. No podía ni imaginarse lo que podía sentir la señora.
– ¿Se puede? – Brittany se asomó por la puerta y Pamela corrió a sus brazos, feliz de que al menos esa dulce niña no tuviera ningún problema.
– ¿Sabes algo de los chicos? – Marley preguntó asustada.
– Están operando a Cooper, ha tenido problemas y le han dejado un brazo algo mal. Están intentando evitar tener que amputar, esperemos que todo vaya bien. Sebastian está a su lado, esperando que salga de quirófano. Están en el hospital del gobierno, ahora dirigido por la Revolución. No sé nada de Blaine y Sam. – La rubia informó.
Ryder suspiró aliviado, sabiendo que al menos uno de sus hermanos estaba a salvo y acompañado de su amado. Estaba nervioso por el resultado de la operación pero al menos sabía que podía volver a verlo, porque en el fondo sabía que todo saldría bien.
Sam entró en la habitación de Ryder. Tenía un gran moratón en el cuello y otro en el ojo, una herida en la mejilla y una venda en el brazo. En cuanto los otros lo vieron, Marley se lanzó a sus brazos, aliviada de verlo vivo.
– ¿Y Blaine? – El menor de los Anderson quiso saber, ansioso por noticias. La cara del Green no era muy esperanzadora.
– Están revisando sus heridas. Hubo dos explosiones y en las dos se vio enterrado por los escombros. No pude hacer nada... – Las lágrimas que el rubio había estado conteniendo comenzaron a salir mientras las dos Blues intentaban consolarlo. – Me dirán algo cuando sepan el alcance... ¡Es mi culpa!
– Sam... Tu no sabías que habría dos explosiones. – Brittany intentó consolarlo.
– No lo pude proteger... – Evans estaba llorando, incapaz de encontrar consuelo en las palabras de su amiga cuando, de repente, la puerta se abrió. El primero en entrar fue Sebastian, que recorrió con la mirada la sala para saber quiénes estaban ahí. Sintió alivio porque vio caras conocidas pero a la vez se preguntó donde estaba Blaine. Tras Smythe, un enfermero empujaba la camilla donde estaba Cooper. El mayor estaba dormido debido a la medicación aunque ya había recibido la noticia de que le habían amputado la mano y parte del brazo. Lo habían transportado allí unos voluntarios para que pudiera estar con el resto de su familia.
El castaño se acercó a su mejor amigo y lo abrazó. No necesitaba palabras para saber que era lo que Sam necesitaba y, en el fondo, él también lo necesitaba.
Después de mucho rato esperando, un enfermero entró a la habitación y preparó todo para que ésta acogiera a un tercer herido. Todos estaban expectantes porque sólo podía ser una persona. Dos enfermeros entraron arrastrando una camilla donde estaba Blaine tumbado, sedado y con muchos cables y máquinas a su alrededor, pero vivo.
– Blaine. – Pam soltó a Ryder por primera vez para acercarse a su otro hijo. Nadie había dicho nada sobre Cooper y mientras estuviera dormido no iban a sacar el tema.
– Se pondrá bien, aunque tendrá secuelas. Ha recibido un gran golpe en la espalda y su columna se ha visto afectada. Por suerte ha sido en la parte baja, aunque será mejor esperar a que se despierte para saber las consecuencias.
Sam se abrazó con Sebastian, aliviado porque su amado estaría bien. No le importaban las posibles secuelas, fueran cuales fueran, las afrontarían juntos.
– Estos hermanos Anderson. ¡Cuánto les gusta hacernos sufrir! – Brittany bromeó, intentando romper la tensión que todavía había en la habitación, haciendo que varios rieran. Smythe pasó su brazo por los hombros de su hermana, para estar junto a las dos personas que más quería y que más lo necesitaban en ese momento, a pesar de que él también lo estaba pasando mal.
– Todo va a cambiar ahora... ¿Qué va a ser de nosotros? Somos una familia un tanto extraña... – Ryder se preguntó en voz alta pero nadie le respondió. Todos estaban de acuerdo con el joven, el futuro era un misterio para todos, pero estaban deseando descubrirlo.
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El Niño De Tus Ojos (Blam+Coopbastian boyxboy)
FanfictionUn mundo en el que el color de tus ojos define tu vida, dos niños que se enamoraron con tan solo un beso, dos corazones incapaces de olvidar, dos amores imposibles, una lucha por la libertad, dos hermanos que nunca se conocieron y una familia rota p...