El señor Arismendi fue al hospital a ver a Elisa, tal vez ese día le den el alta, mientras que la señora Arismendi se quedó en casa con Katherin, ya que supuestamente ésta estaba enferma.
Al entrar el doctor Andrés estaba viendo cómo seguía Elisa, al parecer todo se veía bien...
-Miguel, su hija presenta mejoras sorprendentes, de echo la herida que tiene en la nuca parece estar mejorando, le puedo dar el alta hoy mismo ¿Te parece Elisa?
-¿Lo dice enserio? me encantaría
-Muy bien, pero eso sí aún necesita reposo, así que tiene que tener mucho cuidado con su cabeza y su brazo.
-Si doctor, lo que usted diga.
****
Todo el salón de Melissa quedó boquiabierto debido a lo que decía la pizarra, Melissa corrió al pizarrón y como loca comenzó a borrar lo que estaba escrito, nuevamente las voces se hacían presente...
"No te dejaré en paz, morirás"
-¡Cállate! Déjame en paz -decía la chica-
"Morirás"
-Déjame por favor
Era como si estuviera sola, no tomaba en cuenta a sus compañeros que la miraban con horror. Todos en su clase sabían que ella vivía en una casa que anteriormente estaba abandonada, pero no sabían lo que pasaba allí realmente.
La misma palabra se repetía una y otra vez, la misma voz masculina que te hacía poner la piel de gallina con solo escucharla, pero una voz femenina que te daba tranquilidad se hizo presente, Melissa la reconocería en donde fuese, jamás olvidaría esa dulce voz...
"No le hagas caso, te protejo, no te dejaré sola Lizha"
La única que le decía Lizha a Melissa era Marina, Meli la extrañaba un montón, el volver a escuchar esa voz le traía tranquilidad, la chica volvió en sí y miró más allá de sus compañeros una silueta de una mujer, estaba igual que esa vez que la encontraron muerta, Marina.
****
Tiffany estaba en su salón, se había quedado dormida en plena clase, las últimas noches no había podido dormir bien, y se sentía demasiado cansada.
"La chica estaba en su salón pero por alguna razón no tenía el control de su cuerpo, se levantó de la nada de su asiento mientras la maestra explicaba la clase, la niña sacó de su mochila un cuchillo y se lo enterró a la maestra, se sentía como una loca, necesitaba matar a alguien más, así que fue por un compañero que tenía más cerca y le enterró el cuchillo en el ojo izquierdo, luego clavándoselo en el estómago, pero no era suficiente, veía como sus compañeros huían del salón, afortunadamente alcanzó a una compañera, la amarró a una silla y comenzó a cortarle los brazos, la niña lloraba mientras Tiffany disfrutaba ver su dolor, luego le agarró la lengua y se la cortó, ya por último le enterró el puñal justo en el corazón, provocando que muriera.
La escena cambió cuando se encontraba en su casa, su madre estaba ayudando a Graciela en la cocina, Tiffany va a la cocina, pero detrás de ella escondía algo, se ganó detrás de Graciela y le clavó el cuchillo en la espalda, mientras que a su madre le disparó tres veces para que no huyera, uno se lo dio en la pierna, otro en el brazo y el último en la cabeza, dándole una muerte instantánea. Vio a su hermana Katherin en la cocina, viendo cómo mató a su madre y a Graciela, de pronto ésta se le tiró encima y le clavó inmediatamente el puñal en el corazón.
Se sentía feliz al ver tanta sangre, pero necesitaba más, matar a toda su familia, era algo que le encantaba, pero en realidad no era la verdadera Tiffany, ésta estaba siendo poseída, alguien la obligaba a hacerlo..."
Un grito provocó que despertara al instante.
-¡Nooo! -gritó Tiffany-
-¿No que? -preguntó la maestra-
-N-Nada
****
Ya era la hora de salida, y Jeremy se iba junto a sus hermanos a casa, notaba que su hermana Melissa estaba rara, durante los recreos la vio llorar, lo que le pareció extraño.
-¿Qué pasó Meli?
-Nada, no me siento bien, solo es eso
-¿Estás segura? sabes que me puedes contar lo que sea
-Si, no pasa nada Jeremy, enserio
Pasaron por una casa que parecía ser casa de brujas, en ese momento Jeremy se acordó de una vez que una vidente les dio su tarjeta, con la dirección de la casa más una foto.
-Chicos, después necesito que alguien me acompañe a esta casa, es urgente.
-Yo te acompaño Jeremy, pero ¿Para qué? -preguntó Max-
-Para algo super importante
-Yo también te acompaño -dijo Melissa-
-Está bien
Cuando llegaron a casa se encontraron con una sorpresa que les alegró bastante, Elisa había vuelto a casa, de echo habían llegado poco antes de que los chicos salieran de la escuela. Todos se mostraban totalmente felices de volver a verla, se notaba el cambio de ánimo en la habitación, pero Elisa notaba que detrás de la sonrisa de Melissa se escondía miedo, dolor y tristeza, algo le decía que su hermana no la estaba pasando bien por alguna razón la cual ella no tiene idea.
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La Casa De Enfrente
TerrorLos Arismendi solía ser una familia como cualquier otra, una familia unida, viviendo una vida normal. Un día se les presenta la oportunidad de dejar Texas para ir a vivir al estado de Michigan, ahí deciden mudarse a una antigua casa que estuvo aband...
