Los vocalistas caminaron hasta el estacionamiento y se subieron a la camioneta. Leo en el volante y Ken de copiloto, ambos se pusieron el cinturón de seguridad y Leo encendió el auto. El trayecto fue silencioso; pero Ken no dejaba de desviar la mirada y observar al pelinegro, le encantaba su perfil, en realidad le encantaba todo de él. La ropa le lucia tan bien, cualquier color que las estilistas escogieran para su cabello le quedaba, no había nada que se pudiera ver mal en él. El auto se detuvo en un semáforo y Leo aprovecho la oportunidad para girar su rostro y observar al castaño, que al darse cuenta de que lo observaba desvió la mirada presuroso.
-Estoy nervioso -dijo Leo, soltando un gran suspiro.
-No me importa la gravedad de lo que tengas que decirme, sea lo que sea estaremos juntos -el castaño le sonrió y coloco su mano en la palanca de cambios, tomando de esa forma la del pelinegro.
El corazón de Leo se estremeció ante esas palabras. Cuánta razón tenía Frederick al decir que Jaehwan lo apoyaría y buscaría luchar contra lo que fuera por estar a su lado. Se sentía como un completo idiota al desconfiar de la fortaleza de ese hermoso hombre. Le brindo una sonrisa nerviosa y regreso la vista al frente para seguir manejando. Después de un tranquilo trayecto por fin llegaron al cine. Se bajaron del auto y caminaron juntos para entrar a la plaza, se dirigieron al cine y observaron la cartelera.
-¿Qué genero prefieres ver? -pregunto Leo.
-¡Terror! Para que me asuste y puedas abrazarme -le guiño el ojo.
-Eres un tonto -le acaricio el cabello -. Pero está bien, tú mandas. Leo hizo fila y pago los boletos. Salió del tumulto de gente y jalo a Ken directo a la tiendita.
-. ¿Qué quieres comer?
-Se me antojan muchas cosas, así que yo pagare las golosinas -Ken saco su cartera muy sonriente.
-¡Ah no! Yo te estoy invitando y voy a pagar ¡TODO! Escúchame bien... ¡TODO! -lo fulmino con una de sus características miradas serias, que asustaban a los miembros.
-¡Pero Leo! yo...
-¡Lee Jaehwan! Guarda esa cartera o soy capaz de darme la vuelta, irme y dejarte aquí solo -saco las llaves de su pantalón y se las puso en la cara.
-¿Serias capaz de abandonarme? ¡Me pueden robar! -hizo puchero.
-Obsérvame -se giro y comenzó a caminar hacia otra dirección.
-¡Ya perdón! Si te creo -corrió y se puso frente a él -. Vamos a comprar las cosas, la película ya va a comenzar. Leo y Ken regresaron a la tiendita y observaron de nuevo el estante.
-Como no me dices que es lo que quieres, pediré por ambos -Leo alzo los hombros y se dirigió a la caja, ordeno algunas cosas y regreso con una bandeja enorme. Compro palomitas, dos refrescos grandes de limonada rosada y una caja de Skittles.
-¿Quieres que te ayude con algo? -pregunto Ken. El rostro de Leo apenas podía visualizarse, la caja de palomitas lo cubría por completo.
-Saca los boletos de mi bolsa trasera -dijo Leo. El castaño metió la mano a su pantalón y tomo los tickets.
Los vocalistas entraron y se dirigieron a la sala. El lugar ya estaba completamente oscuro y los avances de películas ya habían iniciado, Ken rodeo el brazo de Leo para ayudarlo a caminar entre la oscuridad, protegiendo al vocalista de una posible caída. Observaron el panorama y notaron unos asientos en la parte baja del lado izquierdo, se dirigieron a ellos y se sentaron muy cómodos. La pantalla del cine se apago y la película inicio de inmediato, Ken mantenía su vaso de limonada en las manos y bebía con nerviosísimo, las películas de terror no llegaban a afectarle demasiado, pero si las que tuvieran un contenido de: "Basado en hechos reales" como la que estaba iniciando. Leo observo a Ken y lanzo una risita.
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Broken Arrow
Fiksi Penggemar-Esta historia no es mía, por lo tanto le doy créditos a la escritora. En lo personal, es una historia que me gusta muchísimo y no puedo parar de leer. Espero y les guste esta historia tanto como a mi. Pueden encontrarla también en LiveJournal. Sin...
