Ambos vocalistas se giraron y salieron del departamento, caminaron un poco hasta llegar al elevador; las puertas metálicas se abrieron y ellos se adentraron en él. Ninguno de los dos hablaba, solo escuchaban el sonido del elevador bajando de piso, 3. 2, 1, y las puertas se abrieron, Leo no tenía idea hacia donde caminar, ¿A dónde lo llevaría Ken?. Esperaba que en cualquier momento iniciara plática porque él difícilmente lo haría, se encontraban en la recepción del departamento, Ken toco el hombro de Leo y este lo observo.
-Ven aquí -le tomo del brazo jalándolo hacia él, rodeando el brazo de Leo con el suyo-. No iremos muy lejos -sonrió tiernamente.
Leo y Ken salieron del lugar y comenzaron a caminar juntos por la banqueta, La zona donde vivían era un lugar tranquilo, alrededor del departamento se encontraban algunas casas bastante lujosas, algunas de ellas amuebladas pero deshabitadas; probablemente eran usadas como casas de descanso vacacional, justo en el medio rodeando todas las casas, se encontraba un gran parque, con muchos juegos, mesas y bancas, los faros del parque comenzaban a encender, ya estaba oscureciendo. Leo y Ken siguieron de frente el recorrido, la brisa golpeaba sus rostros, dejándolos un poco helados, ¿De verdad comerían nieve con este clima?. Sus miradas constantemente se encontraban, queriendo no ser descubiertos, no podían evitarlo, una pequeña sonrisita se formo en Ken al darse cuenta de la tensión que existía en ambos. Leo no perdía detalle de todo el recorrido, quería memorizar muy bien hacia donde se dirigían, caminaron unas dos calles hasta llegar a la esquina, Ken freno el paso y detuvo a Leo consigo, giraron a la izquierda y ahí estaba, una pequeña plaza; se encontraban cuatro tiendas de ropa, una lavandería y la nevería. Leo miro un poco maravillado el lugar, no sabía de su existencia.
-¿Esto es nuevo verdad? -pregunto el pelinegro.
-Creo que sí, una de las mañanas que salí a correr lo descubrí y me pareció lindo, la verdad no he probado las nieves pero me imagino están deliciosas -le tomo de la mano-. Entremos.
Ken y Leo cruzaron la calle juntos hasta llegar a la puerta del lugar, Ken abrió la puerta y la detuvo con su mano, permitiéndole a Leo pasar primero, el pelinegro observo a Ken y le brindo una sonrisa, ese pequeño detalle lo había hecho sentir especial, fue algo muy tierno de su parte, el mayor estaba un poco extrañado con la actitud de Ken, se suponía que él era el que estaba enamorado y debía conquistarlo, pero el castaño estaba actuando de un modo dulce y caballeroso, ¿Por qué lo había invitado a salir? ¿Qué planeaba realmente?.
Entraron al lugar y ambos quedaron boquiabiertos. Era bastante amplio; el color de las paredes era blanco y brillante, del techo colgaban pequeñas lamparitas que adornaban el lugar, luciendo como si millones de estrellas se encontraran en el techo, estaba la barra donde exhibían todas las nieves, acomodadas en diferentes sabores formando pilas de bolas de helado, había mesas con cuatro sillas, cada una con su respectivo color en Neón, todo lucia algo fosforescente, también había mesas de sillones, con una tela suave y brillante color azul con rojo metálico, el piso tenia mosaicos enormes pintados de color blanco y negro. Ken cerró la puerta tras ellos y llevo a Leo a una de las mesas con sillones, Leo se sentó en uno de los sillones y Ken frente a él, dejando a la mesa interviniendo entre ellos, Ken le sonrió y sin previo aviso se levanto.
-Iré a pedir nuestras nieves -tomo el bolso y saco su cartera, Leo frunció el ceño y lo tomo del brazo antes de que huyera.
-¿Qué crees que haces? -le miro serio-. No voy a permitir que pagues.
-¡Por supuesto que sí! -Hizo puchero-. Yo te INVITE -hizo énfasis en la última palabra-. Quien invita paga, lo siento -alzo los hombros-. La próxima vez que salgamos tú invitas, ¿Te parece?
Leo abrió sus ojos como platos, ¿Acaso se haría costumbre esas saliditas entre ellos?
-¿Saldremos de nuevo juntos? -pregunto un poco sorprendido.
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Broken Arrow
Fiksyen Peminat-Esta historia no es mía, por lo tanto le doy créditos a la escritora. En lo personal, es una historia que me gusta muchísimo y no puedo parar de leer. Espero y les guste esta historia tanto como a mi. Pueden encontrarla también en LiveJournal. Sin...
