Por fin después de unos minutos más llegaron al lugar. El auto entro a una privada tranquila y silenciosa, con una gran cantidad de casas juntas que lucían completamente igual. La camioneta giro y se estaciono frente a una casa que destacaba ante todas; tenía un pequeño jardín en la parte de la cochera y dos bancas de madera adornadas con una enredadera de flores color rosa.
Leo comenzó a observar a su alrededor sin comprender muy bien lo que hacían en ese lugar, jamás en su vida había estado ahí antes.
-¿Dónde estamos? -pregunto de inmediato, observando al castaño que apagaba el coche y guardaba las llaves en su bolso.
-Bueno... querido Leo, esta que vez aquí es mi casa.
-¿Qu-ee? -paso saliva y abrió los ojos como platos.
-Extraño mucho a mi mama y le hable esta mañana para saber si tenía algún compromiso, ya que deseaba visitarla. Y como tú y yo amm... -se froto las manos nervioso -. Estamos saliendo, quise demostrarte que tan grande y serio es lo que siento por ti. No quiero que te asustes o algo parecido, no le diré a mi madre que estamos saliendo, no por ahora. Pero si me interesa que vaya tratando al hombre de mi vida -lo tomo de las manos y sonrió.
-Ken... -su corazón se paralizo, estaba realmente conmovido -.Eres tan tierno que me dan ganas de llorar -se ventilo con la palma de su mano, sus ojos estaban comenzando a humedecerse.
-¡¿Entonces no estás molesto?! -lo miro boquiabierto.
-¡Claro que no!, esto es tan hermoso de tu parte, quiero saber todo acerca de tu vida, quiero conocer a la maravillosa mujer que te trajo al mundo.
-¡Perfecto! Entonces entremos, mi madre ya nos está esperando -salió a toda prisa del auto y jalo a Leo directo a la puerta de la casa. El castaño toco tres veces con mucha fuerza mientras daba saltitos emocionado.
Leo se acomodo su ropa y el cabello, quería asegurarse de lucir bien para la madre de Ken, la señora Young Mi. Unos pasos se escucharon desde adentro y Leo sintió que se desmayaría en esos momentos, la puerta se abrió y trato de tomar la mayor compostura. Una señora alta y delgada con el cabello corto, les abrió la puerta con una gran sonrisa. La madre de Ken físicamente era adorable, con ese cabello dorado y sus ojos marrones.
-¡hijo! -Lo abrazo de inmediato con mucha fuerza -.Estoy tan feliz de verte, bueno... de verlos a los dos por supuesto, pasen -les sonrió y cerró la puerta tras ellos.
Los vocalistas y la señora Young Mi se trasladaron a la sala donde se acomodaron en un sillón de piel largo, mientras que la madre de Ken en una cómoda mecedora frente a ellos. Les ofreció algo de beber y ellos se negaron.
-Es un gusto que Jaehwan te haya traído a casa, me ha hablado mucho acerca de ti desde que entro al grupo.
-¿De verdad? -Inquirió Leo, mientras observaba al castaño y como un evidente sonrojo se apoderaba de sus mejillas, lucia tan adorable y besable.
-Eres a quien más quiere, ¿Sabias eso? -arqueo la ceja mientras le sonreía.
-¡MAMA! -Grito avergonzado, cubriéndose el rostro con sus manos -.No incomodes a Leo.
-No parece nada incómodo, pero tu luces algo tenso hijo, tienes las mejillas coloradas ¿Qué te pasa?, ¿Te da vergüenza que tu madre diga la verdad?
-¡Ash no me vean! -se cubrió las mejillas. Leo lo observo y soltó una pequeña risita.
-No pasa nada Ken, ya sabes que es mutuo yo también te quiero mucho. Tu mama es muy agradable.
-¿Lo ves hijo? Y tu molestándote por esa pequeñez -negó con la cabeza desaprobando su actitud -.Pero cambiemos de tema; ya casi están listas las galletas que deje en el horno.
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Broken Arrow
Fanfic-Esta historia no es mía, por lo tanto le doy créditos a la escritora. En lo personal, es una historia que me gusta muchísimo y no puedo parar de leer. Espero y les guste esta historia tanto como a mi. Pueden encontrarla también en LiveJournal. Sin...
