Cerré los ojos
cuando sentí tus labios
en mi pecho haciendo magia,
dejando un camino de
flores a su paso,
un camino lleno de amor,
paz,
sentí calor,
mucho calor,
casi como si hubiese fuego;
tu boca dejó mi pecho
y entonces abrí los ojos,
gritos,
quejidos,
sollozos,
era el infierno en llamas,
había mucho humo,
fuego,
estabas paralizado
viendo a la nada con
los labios entreabiertos,
sudando,
temblando,
y por un momento me vi ahí,
en la puerta del infierno,
esperando el momento
para entrar una vez más;
grite,
llore,
trate de huir,
pero nada ocurrió,
al parecer todos estábamos
allí para esperar nuestro trágico final.
