Una mañana lluviosa ocurrió el gran encuentro de los amantes que nunca fueron felices: y así tan rápido como hicieron el amor, él desapareció. Una mañana lluviosa ella se quedo sola en la habitación, sintiéndose una enferma por todo aquel teatro que vivía día a día. Una mañana lluviosa él se sentó a fumar, preguntándose una y otra vez, porque no era él aquel hombre que cada noche la escuchaba suspirar. Una mañana lluviosa fue todo lo que se necesito; para que ambos terminaran odiándose por ser cobardes y no luchar para conseguir su historia de amor.
