La hermana de Jordyn, Chloe, iba de nuevo a repartir esos deliciosos y magníficos pastelitos que ella y su hermana se habían pasado toda la tarde horneando y preparando. Pero esta vez, Jordyn la acompañaría a repartirlos, pues eran aproximadamente unas 50 casas las que debían recorrer.
Y ella quería encontrar al Chico del Starbucks, quien ahora para ella, era un chico misterioso que lograba sacarle una sonrisa cada vez que le mandaba un mensaje, y también, lograba hacerla enojar o ponerla de malhumor cuando la dejaba en ese maldito Visto que todos odiamos.
Como de rutina, llevaban una libreta donde anotaban a quiénes les habían vendido y cuánta cantidad, más que nada para ver qué luego no faltara o sobrara algo. Y para llevar un conteo de lo que ganaban. Pero la castaña decidió hacer un distinto uso de aquella libreta.
CASA NÚMERO 1:
Familia: Jackson.
Integrantes: 4, madre, padre y dos hijas.CASA NÚMERO 2:
Familia Bennett.
Integrantes: 4, madre, padre, una hija y un hijo. [REVISAR]CASA NÚMERO 3:
Familia Lohan.
Integrantes: 2, madre y padre.CASA NÚMERO 4:
Familia Dylan.
Integrantes: 3, mamá, papá e hijo. [REVISAR][...]
En total tildó doce casas sospechosas. Algunas las descartó porque directamente atendía un chico y no era el que ella estaba buscando. Las demás, depende los integrantes. Y de a poco, fue descartando y eliminando una gran cantidad de casas.
—Jordyn, Jordyn, ¿Me llevas al parque? —la pequeña de siete años, saltaba insistiéndole a su hermana mayor, mientras le proporcionaba suaves tirones a su camiseta.
—Chloe, es algo tarde. Podemos venir mañana. —ella se puso de cuclillas para hablar cara a cara con la pequeña.
En verdad estaba oscureciendo, y que digamos no vivían el el barrio más tranquilo de la ciudad.
—Pero no quiero mañana, quiero ahora. Hay muchos niños jugando. —se cruzó de brazos y frunció el entrecejo mientras observaba sus algo gastadas zapatillas deportivas.
—Mañana prometo traerte cariño, vamos a casa. Mamá nos espera para cenar. —Jordyn se levantó del suelo y tomó la mano de su hermanita. Ambas caminaron rumbo a su casa.
La castaña sentía unos pasos detrás, sentía que alguien venía detrás de ellas, que las seguían. Y tenía algunas sospechas básicas que su mente recordó.
—Jordyn, ¿Por qué cambiaste el camino? —Chloe se encontraba confundida al drástico cambio de dirección que su hermana había dado.
—Iremos por otro camino, apresúrate. —tiró de la menor, apresurando así su paso.
Mientras más rápido intentaban ir, más rápido sentía ella esos pasos detrás. Pasos pesados y firmes. La lluvia no tardó en llegar, Jordyn cargó a su hermana en brazos y comenzó a correr entre tropezones mientras esquivaba las molestas piedras y ramas que se colaban en su camino.
—¡Me estoy mojando!
—Al menos que la lluvia sea seca, cosa que no existe, es obvio que te mojarás, tontita.
Acomodó a su hermana aún más entre sus brazos intentando evitar que se mojara hasta que por fin llegaron a su casa. Algo agitadas y a la vez confundidas. Quizás habían corrido por nada, o quizá evitaron algo, ¿quién sabe?
Mejor prevenir que lamentar.
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WhatsApp, My Starbucks Boy
Novela Juvenil#7 Starbucks 30/09/18 Jordyn: Dime tu nombre. Chico del Starbucks: ¿Qué parte no entendiste de que me dejes en paz? Jordyn: No seas amargo cariño,sólo es una pregunta. Chico del Starbucks: ¿Y como voy a saber yo si no me quieres secuestrar? Jordyn:...