Capitulo IX

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  Cloe. 

Me desperté, mi cabeza daba vueltas, me lleve una de mis manos a ella y apreté mis labios para no dejar salir una protesta. Mi nariz ardía un poco por lo que sea que haya aspirado. Trato de sentarme y me golpeo con algo. Miro arriba, un techo, muy cerca de mí. 

¿Dónde estoy? ¿Qué paso?

¿Qué paso con Mike y con Jena? El ruido de un motor se escucha claramente y al fin soy consciente de que estoy dentro de un auto. Es de noche aún, los vidrios son polarizados pero se ve claramente el cielo oscuro, estoy sola. Delante se ve el capo abierto, luego una mano lo baja hasta cerrarlo, seguí el movimiento hasta escuchar un "click" que indico que estaba bien asegurado. Luego mire a la cara de la persona que me secuestro.

Drew.

Él se limpia las manos con un trapo y luego vuelve a entrar al auto, inconsciente de que estoy despierta, se sienta y me mira por el espejo retrovisor. ¡Soy tan tonta! ¡Pude haber escapado cuando él estaba distraído! Sin esperar más, trato de abrir la puerta, pero no puedo.

─Esta bloqueada, princesa─ me dice. Enciende el auto y comienza a andar. ¡No!

Comienzo a gritar y golpear el vidrio, él frena de golpe y mi cuerpo choca con la parte trasera del asiento del acompañante.

Drew se da la vuelta y me mira fijamente. ─Princesa por favor, soy de los buenos. Mi deber es cuidarla, ahora esta completamente a salvo. La voy a llevar a un lugar seguro. Confié en mi.

Él realmente se ve sincero, me mira y puedo notar que me dice la verdad, realmente quiere cuidarme. Pero Mike y Jena ya me cuidan. Estaba bien con ellos. ¡Quiero volver con ellos!

─Mike y Jena me estaban cuidando─ Le respondo ─Quiero volver con ellos, llévame con ellos.─ Él me sonríe.

─Se nota lo mucho que la cuidaban. Michael Green la dejo sola esta tarde, JenaGreen ni se molesto en seguirla. Y ahora la secuestran frente a sus narices. No va a volver con ellos, princesa.

─¡No fueron así las cosas! Ellos se preocupan por mí, cuando Mike nos encuentre, él va a golpearte fuerte, muy, muy fuerte por llevarme de su lado.

Lo cual es la verdad, Mike sería capaz de matarlo por esto. ¡Pobre Mike y Jena! Seguramente notaron mi ausencia y me están buscando, seguramente se están echando la culpa a sus hombros. ¿Por qué tuve que acceder a esta salida?

Drew dejo escapar una pequeña risa.

─Trabajo en el C.P. Estoy seguro de que usted no escucho hablar de nosotros, pero su padre si. El C.P es la Central de Protección. Una organización privada que solo atiende a la seguridad de la realeza y personas importantes─ me explica.

No, realmente nunca escuche sobre eso.

─Voy a llevarla a la Central, donde ellos le asignaran un lugar donde poder ocultarse y estar a salvo hasta que la situación en Isla Luna mejore y el General Iwer sea detenido.

─¡No! Yo ya estaba segura en casa de Mike, si usted quiere cuidarme, llévame con él.

─Lo lamento, princesa. Me costo mucho encontrarla y ahora que la tengo no dejare que escape de nuevo.

Unas personas recorriendo las calles llamaron mi atención, se me hacían conocidas. Drew también los vio y prendió la radio del auto, a todo volumen, pronto los vidrios vibraban y apenas podía escuchar mis propios pensamiento. Pasamos frente a las dos personas en la vereda, Mike y Jena, miraban en todas direcciones confundidos.

 De nuevo grite, esta vez sus nombres y comencé a golpear el vidrio, pero al estar tan fuerte la música no escucharon mis gritos.

Mire a Drew. ─Eres un maldito.

─¿Por querer ayudarte?

─No. Por apartarme de ellos. Por favor, por lo que más quieras, dejame volver con ellos.

─Cloe ─Dice mi nombre con un tono de voz como usaría mi padre cuando esta cansado y próximo a enojarse.

─Por favor, Drew...

─No, basta─ Y dicho eso no vuelve a hablarme.

Comienza a ignorar mis suplicas, mis gritos e incluso mis lagrimas. Soy consiente de estar actuando como una princesa mimada, pero es la única arma que podría haber usado y no funciono. ¿Qué era lo que me dijo? Trabajaba protegiendo familias importantes y reales. Seguramente está acostumbrado a presenciar estos actos de berrinches.

Condujo por unos veinte minutos más, hasta llegar a un hotel. 

Entra en el estacionamiento privado, que esta frente a una puerta. Drew se baja y luego me abre la puerta. El frío de la noche entra en el auto y me envuelve, ahora hace más frió que antes. La nieve poco a poco se va derritiendo.

─Cloe, baja del auto, por favor─ A pesar de ese "por favor" se que es una orden, solo quiere aparentar.

Me corro hacia la otra puerta, lejos de él, quien suspira y me agarra la pierna, me tira hasta que estoy fuera del auto y en sus brazos. Abrí la boca para gritar y de nuevo él pone el trapo en mi boca y nariz. No, de nuevo no. Otra vez poco a poco voy perdiendo el conocimiento, otra vez vuelvo a la oscuridad.


Justin.


La princesa cae inconsciente contra mi pecho pocos segundos después. La cargo hasta la habitación que reserve, al entrar prendo la luz con una de mis manos mientras con el otro brazo trato de sostenerla. Pronto la luz ilumina la habitación la llevo hasta la cama, cuidadosamente de no dejarla en una posición incomoda, la dejo y me doy la vuelta para buscar mi notebook para hacer contacto con el C.P.

Tengo que avisarles que la princesa Cloe ya está bajo mi cuidado y que mañana la llevare a la Central. No estamos muy lejos, unas 8 horas en auto, pero es peligroso, pediré un jet para trasladarla, es más seguro y nos dejará en la pista del aterrizaje privada que posee el C.P en sus instalaciones.

Sin embargo, la conexión a Internet esta muerta. Al igual que mi señal del celular. ¿Qué demonios?

Miro a la princesa, sigue dormida. Puedo ir a preguntar y volver. 

Así que salgo, cierro la puerta con llave, estamos en un segundo piso, la única entrada y salida es esta, las posibilidades de que pueda escapar es una en un millón.

Pronto encuentro al encargado en la planta baja, está leyendo un libro, así que no me ve al acercarme, golpeo el mostrador y él levanta la vista.

─Buenas noches, señor Bieber, ¿Necesita algo?─ Me pregunta educadamente. Mientras guardaba el libro fuera de mi vista, pero no le sirvió de mucho. Le di un rápido vistazo a la portada. Está leyendo "Silence"*. Me reiría de él, pero conozco el libro. Lauren leyó la Saga de Hush, Hush y me contó de que trata, quedo fascinada. Ya estoy divagando...

─Si, quisiera saber cual es el problema de la señal. No tengo conexión a Internet y mi celular no agarra señal.

El hombre asiente con su cabeza. ─Es por la tormenta de anoche, señor Bieber. De vez en cuando a causa de las tormentas de nieve, el pueblo pierde la señal por algunas horas o un día.

Genial, entonces no me va a quedar otra que avisar al C.P cuando estemos viajando en auto, no hay forma de que pueda comunicarme con el C.P para queme mande un Jet, no puedo quedarme más tiempo, Michael Green podría encontrarnos.

Un golpe a fuera nos hace mirar hacia la ventana, una chica que estaba limpiando se acerca a mirar y sonríe.

─La nieve del balcón cayo a las bolsas que dejamos afuera─ Explica.

Me mira como si me odiase con toda su alma, la ignoro. Me despido del encargado en turno y me vuelvo a la habitación, al abrir la puerta miro directamente a la cama, esperando ver a la princesa Cloe dormida, en cambio me encuentro con la cama vacía.

Mierda.

Me acerco a tocar el colchón y aún está caliente. El golpe... ¡Escapo! Corrí hasta la ventana, no hay balcón, pero si puedo ver sus huellas en la poca nieve que queda, corrió hacia las calles.

Salgo corriendo para alcanzarla, al llegar a la vereda ya no puedo localizarla, la calle está completamente tranquila, iluminada por la luz tenue y el semáforo de la esquina. Nada más, en ningún lado.

¡Otra vez ella escapo!



*Silence: Tercer libro de la saga Hush, Hush de la escritora Becca Fitzpatrick.

EDITADO. 

Atrapar a la Princesa.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora