Capitulo VII.

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Cloe.

Luego del mensaje del General Iwer,  volvió la programación normal.

Todos quedamos en silencio, en estado de shock, yo me encontraba así. Mi corazón comenzó a latir a gran velocidad cuando su imagen apareció en la televisión. Dio por hecho que yo escape, de alguna forma evadiendo mis deberes reales, como una rebelde, les dio a creer a todo el mundo que soy una princesa que no toma su gente en serio, que es una irresponsable, que abandone a mis propios padres.

¡Mi pobre madre!

Iba a casarse con ese ser sin corazón, obligada. No hay forma en este universo que ella acceda a casarse con él, ella no se casaría con otro hombre, menos con el hombre que tomo el control de Isla Luna con un golpe de Estado.

Ella puede estar siendo torturada en estos mismos momentos, la mirada que él mostró con esa sonrisa que te hace confiar de alguna manera en él, esa mirada que me dedico estaba llena de problemas, de tortura, de violencia.

Podría estar haciendo sufrir a mi madre en estos momentos, si no aparezco pronto, con el poder que él ahora tiene puede darme por muerta, casarse con mi madre, pasar a ser el nuevo rey y obligarla a darle un heredero. Manchará nuestra sangre con la suya. El...

Mike envuelve sus brazos a mi alrededor y me consuela, me habla, me dice algo pero no logro escucharlo, de pronto es como si estuviera a miles de kilómetros de él. Siento sus dedos pasar por mi mejilla, seca mis lagrimas.

Estoy llorando.

Jena se sienta a mi lado también, ella a su vez me abraza, sus ojos están conteniendo las lagrimas.

Se que ella se siente fatal también, adora a mi madre, es como una tía para ella, nunca la trato como si fuera inferior o como si no valiera, mi madre la trato como una sobrina, siempre que me compraba algo a mi, Jena y Mike recibían algún que otro regalo. Jena debe pesar lo mismo que yo. Mi madre me necesita, no puedo dejarla pasar por esto sola.

—Tengo que ir— susurro. —Mi madre...

—La reina estará bien, Cloe. Tú no puedes ir— me aclara Mike. Sus brazos se tensan a mi alrededor.

—Lo escuchaste Mike, va a obligarla a casarse con él.

—Princesa, lo que él quiere es que llegues tu sola, ya pasaron casi cinco días y no pueden encontrarte. Se está desesperando, quiere tener el control ya.

—¡Puede hacerle daño!— grito. —Tengo el poder de salvar a mi madre, puedo ayudarla.

—¡Te va a matar! ¡Quiere asesinarte!— Mike aprieta suave mi brazo aunque su voz es dura. Se aleja de mi y comienza a caminar hacia la heladera—. Él quiere asesinarte, eres la heredera. Por más que mate a tus padres, no puede tomar el trono real. El pueblo no lo permitiría, él lo sabe.

—Matar a mis padres...—susurro— ¿Matará a mis padres?— de nuevo comienzo a llorar.

—Bien hecho—Escucho que Jena habla por primera vez. Pero sé que no a mí, sino a su hermano. —Tranquila, Cloe. Buscaremos una forma de ayudarlos—Ahora si me hablo a mí.

—Escucha princesa, estas bajo mi protección, no pienso dejar que camines a tu muerte. Jena tiene razón—Mike mira a su hermana—buscaremos una forma de liberar a Isla Luna y salvar a tu madre. Lo prometo.

Mike lo prometió, él es un hombre de palabra. Prometer es igual a cumplir en su diccionario, siempre que él promete algo lo cumple, siempre fue así, por eso al escucharlo prometerme ayudar a recuperar Isla Luna y salvar a mi madre me tranquiliza.

Atrapar a la Princesa.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora