El camino fue silencioso y cuando Luisa llegó a su casa ni siquiera se despidió de él. ¿Por qué se comportaba tan raro? ¿Por qué siempre sus despedidas eran así de frías? Demonios, ¡quería besarle! Pero eso era algo que nunca iba a suceder, y ella lo tenía claro.
- ¡Hola cariño! ¿Dónde has estado? —Su padre le gritó desde el salón, estaba viendo el fútbol como siempre—, he estado muy preocupado por ti.
- Tenía que hacer un trabajo para clase, tranquilo, estoy bien, sigue viendo el fútbol, es lo único que haces ...—Esto último lo dijo en voz baja, quería a su padre, pero no era una persona que estuviera muy implicada familiarmente—.
Luisa subió a su habitación y se duchó para ir a casa de Susan. Tenía muchas ganas de estar con ella y tener charlas "de chicas" como a ella le gustaban.
- ¡Me voy a casa de Susan, papá! Volveré pronto.
- Vale cielo —dijo él, aunque parece que no se estaba enterando de nada salvo de lo que ocurría en la pantalla del televisor—.
Luisa fue andando a casa de Susan, puesto que vivía unas calles más abajo que ella, no eran vecinas, pero casi.
Cuando Luisa tocó el timbre no le dio tiempo ni a parpadear, ya que Susan la estaba asfixiando con un fuerte abrazo de oso.
- ¡Tííía! ¡Ya estás aquí! ¡Por fin! Se me ha hecho una eternidad todo el tiempo que he estado esperando. ¡Pero venga pasa! ¡No te quedes parada como un pasmarote!
Luisa y Susan subieron a la habitación de esta. Susan estaba sola en su casa y es que sus padres trabajan de noche, esto era una ventaja pero a la vez un inconveniente. ¿Dormir sola por la noche? Qué miedo.
- ¿Quieres algo para cenar? ¿Pedimos una pizza? —Preguntó relamiéndose la boca—.
- ¡Claro, por mi perfecto!
Una vez que habían pedido la pizza se pusieron a hablar justo de lo último en lo Luisa quería pensar...
- Bueno, y tu historia con el yogurín... ¿Qué? No me cuentas nada, me tienes en ascuas. ¡No es justo!
- Bueno... Adam es... Complicado. Digamos que no quiero tener ninguna historia de amor con él, Susan... —Pero, ¿por qué decía eso? Si era justo lo contrario de lo que pensaba—.
- Sí claro, amiga, te conozco, conozco a los chicos también, y sé que vais a acabar juntos, os guste o no. La química entre vosotros es más que evidente. Es como si algo más allá de este mundo os uniera, no sé si me explico...
Luisa se quedó pensando en lo que Susan había dicho y justo sonó el timbre.
- ¡La pizza! Gritaron ambas juntas.
Luisa y Susan bajaron para abrir la puerta y cuando la abrieron encontraron a la persona que menos se iban a imaginar con la pizza. ¿Adam pizzero? ¿Qué acababa de pasar?----------------------------------------------
¡Hola a todos! Es la primera vez que me dirijo a vosotros en un capítulo, así que creo que ya era hora...
Bueno, lo primero de todo, muchas gracias por todas las visitas y la gran acogida que está teniendo esta historia, no me lo esperaba cuando empecé a escribirla.
Me gustaría disculparme por haber tardado tanto es escribir este capítulo, pero es que los exámenes y el instituto me tienen un poco agobiada y no tenía tiempo. Así que solo os pido que seáis pacientes, que la historia la voy a continuar, solo que subiré los capítulos cuando pueda.
Eso es todo, muchas gracias a todos, de corazón.
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Un amor prohibido.
General FictionLa vida de Luisa, una chica normal que está en el último año de instituto, dará un giro cuando conozca a Adam, el cual hará que todo cambie para ella.