Cuando Luisa se dio cuenta de que no se había traído nada de ropa para ponerse ya era demasiado tarde, así que vio cómo Adam entraba otra vez en el baño, sabiendo que ella llevaba la toalla puesta para así no ver nada (no porque él no quisiera) y dejaba parte de un pijama... ¿Un momento? ¿Una camiseta sola?
- Solo tengo este pijama, así que he creído mejor que te pongas tú la parte de arriba y yo la de abajo... Porque no quieres que sea al revés, ¿no? —Adam miró a Luisa de manera picaresca y le guiñó el ojo, algo característico en él—.
- N-no, no, está bien, me pondré la parte de arriba... —Dijo Luisa muy muy cortada, puesto que se había dado cuenta de que vería a Adam sin camiseta, vería esos músculos que había palpado en sus viajes en moto con él—.
Cuando Luisa salió del baño con la camiseta puesta intentaba taparse de la mejor manera que podía, puesto que la camiseta era larga, pero aún así no tapaba todo lo que a ella le gustaría que tapase. Cuando levantó la vista se encontró a Adam mirando por el balcón, sin la camiseta, solo con los pantalones del pijama, así que Luisa se acercó a él de la manera más sigilosa posible.
- Bonitas vistas; la verdad es que no me esperaba que tuvieras la casa tan ordenada... —Rió está para cortar la tensión que había en el ambiente—.
- Si, bueno, me gusta ser ordenado, además, nunca se sabe cuándo puede venir una chica aquí, y no me gustaría que viera un desastre de casa... —Sonrió Adam de lado—.
¿Lo había hecho por ella? ¿Cuántas chicas había traído a su casa? Eso no le hizo ni pizca de gracia a Luisa, aunque claro, viendo lo guapo que era Adam era totalmente normal que hubiera estado con más de una chica... Luisa quería preguntárselo, pero vio que era mejor que se quedase callada, así que se quedó mirando al infinito.
- ¿En qué piensas? Quiero saber lo que pasa por esa cabeza. —Le dijo Adam, serio pero a la vez con ganas de conocerla un poco más—.
- Pues... Si me llegas a decir hace una semana que todo esto iba a pasar, probablemente te habría llamado loco... Pero ahora es como si estuviera preparada de toda la vida y que puedo con todo lo que se me presente.
- Puedes con todo y más Luisa. Eres la chica más inteligente que he conocido, además eres prudente, sabes lo que tienes que hacer en cada momento. Eres leal con aquellos que están de tu parte, y no dudas ni un segundo en ayudar a todo el mundo que necesita ayuda. El problema es que nadie te ha dicho nunca lo que vales, y has vivido ocultada en las sombras, pensando que eras una chica normal, pero no es así, eres una chica maravillosa porque todo lo que haces sale de ti, sin esperar nada a cambio, y esa es la mejor cualidad del ser humano. —Mientras Adam iba diciendo esto se iba acercando poco a poco a Luisa, acariciaba su mejilla, la cogió fuertemente de la cintura y poco a poco se iban acercando—.
Luisa cerró los ojos, puesto que nunca había besado a nadie y no sabía cómo se hacía. Se iban acercando poco a poco hasta que Adam la soltó de repente, bastante rojo y entró a la habitación.
¿Qué acababa de pasar?
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Un amor prohibido.
General FictionLa vida de Luisa, una chica normal que está en el último año de instituto, dará un giro cuando conozca a Adam, el cual hará que todo cambie para ella.