_Cuando dijiste que no eras como las otras personas nunca imaginé que serías peor- murmura por lo bajo, como si yo fuera capaz de olvidar aquella frase, como si yo no lo hubiera escuchado. La lluvia cae por nuestros rostros y no puedo mirarle, no me atrevo a decirle que todo es un error que no sé la razón de porque está comportándose de aquella forma, miro a Estefan y mis piernas tiemblan. Y finalmente despierto. Alcanzo el interruptor del velador y todavía tengo esa sensación de culpa, de miedo... Miedo de perderle.
_Nai ¿podrías por favor parar?- casi corre detrás mío Javier.
_No puedo seguir con esto, la lista... está mal, no puedo intentar superar a mi ex con otra persona.- me desespero susurrando casi gritando en el intento de contener la desesperación.
_ ¿Y qué vas a decirle?- levanta una ceja retándome.- Oh ya sé, Ey Estefan con mi mejor a miga que por cierto es tu hermanastra te estamos usando solo para olvidar a quien me rompió el corazón, no es por nada solo fuiste una pantalla.- me quedo en silencio, porque tiene razón, me levanté decidida a contarle la verdad pero ahora que Javier me persigue por las calles de nuestra ciudad y la euforia del momento disminuye no creo estar segura de ser capaz de afrontar mi error.- No juegues con el orgullo masculino Naiara, no juegues.- me advierte ante mi falta de respuesta y mi dubitación ante su planteo bastante discutible.
_ No voy a hacer que la bola sea más grande, es mejor cortarlo de raíz que seguir jugando este juego insano. Le voy a decir.- concluyo decidida y me giro, estoy a unas cuadras del club y por lo que me dijo Crazy está entrenando. Javier desiste y deja de seguirme. Tal vez con esta verdad no vea nunca más a Estefan ni me proteja las espaldas, pero no puedo mentirle así, jugar con él.
El gimnasio parece un lugar más decente de día, aunque aún quedan restos de las peleas de anoche. Dios mío no puedo olvidar la escena de Estefan golpeando a aquel muchacho, parecía que ni siquiera era él, estaba incontrolable era otra persona... era de esas personas que te erizan la piel al cruzarlas por las calles o incluso te cruzas de calle. Lo veo hablando con un hombre que parece puro musculo, aunque es casi indistinguible la piel entre tantos tatuajes. Estoy decidida, tomo aire y camino hacia él. Vamos Naiara, sabes que las mentiras tienen patas cortas y tarde o temprano las cosas terminaran mal o peor, porque no hay un final feliz en esto. Pero cuando estoy por llegar cuando una mujer que de unos diez años más me interrumpe.
_ La chiquilla de Estefan.- da como saludo, no puedo evitar sonrojarme, y eso solo me hace ver como una verdadera niña.- Oh que dulce.- pellizca mi mejilla.
_ No soy la chiquilla de nadie.- intento parecer firme y aparto su mano de mi rostro.- Mi nombre es Naiara.- intento presentarme pero al escuchar su carcajada siento que esto no ira bien.
_ Nunca imagina que Estefan estuviera interesado en una chica de alta clase.- murmura más para si misma.
_ Necesito hablar con Estefan.- intento esquivarla. Pero se interpone nuevamente en mi camino.
_ No es lugar para hablar, ¿ves esas bolsas?- me pregunta como si tuviera diez años mientras señala las bolsas de boxeo, sin darme cuenta levanto ambas cejas mostrando mi soberbia ante tan indignante pregunta.- ¿Qué? Oh, no sabes...- murmura como si fuera una incompetente.
_ ¿Qué quieres?- las palabras salen bruscas
_ Que te vayas, a menos que quieras una pelea.- su advertencia es clara y concisa. Ruedo los ojos más por indignación que por otra razón.
_ Melanie no estarás amenazándola.- pregunta Estefan, la mujer se da vuelta y le sonríe de forma seductora.
_ Claro que no amor.- le besa la mejilla y se aleja, no sin antes darme una mirada lasciva.
_ ¿Pasó algo?- me consulta cuando "Melanie la zorra" está fuera de nuestra audición.
_ Nada, no pasa nada.- murmuro un poco molesta por la situación y me empiezo a alejar de Estefan, acabo de perder todo coraje para darle mi confesión.
_ Nai, espera, ¿Por qué viniste? No voy a creer que solo pasabas por el lugar.- lo escucho seguirme. La briza me golpe la cara y cuando estoy en la calle lo siento tomarme de la muñeca. Me giro para afrontarlo y todo pasa tan rápido que apenas puedo procesarlo. Una camioneta derrapa en el asfalto, un brazo me envuelve la cintura alejándome del agarre de Estefan, y una mano tapa mi boca evitando que grite, me mete a la camioneta mientras me resisto, y veo como Estefan es atacado por cuatro hombres que después de dejarlo tirado inconsciente en la vereda suben y ponen en marca el vehículo. Me vendan los ojos y puedo sentir el olor de la tela que colocan en mi boca y nariz hasta caer dormida.
Los ojos me pesan y apenas si puedo abrir mis parpados para encontrarme en una habitación vacía, intento mover mis manos pero noto que están atadas a la incómoda silla, una mano quita la mordaza de mi boca y aparece en mi campo de visión.
_ ¿Qué quieren?- y me odio por el temblor en mi voz que delata lo aterrada que estoy.
_No es algo personal.- me murmura el hombre de barba espesa y no puedo dejar de ver sus ojos de distinto color.- Solo quiero que Estefan me devuelva lo que me pertenece.- su voz es tan tranquila, como si fuera total y completamente normal tener a una joven atada a una silla en medio de cuatro paredes grises.
_ ¿Cuánto tiempo estuve acá?-cierro mis ojos y los vuelvo a abrir, me duelen y siento mi cuerpo como si fuera flan más que piel y huesos.
_ Apenas medio día.- se hinca de hombros de forma casual.
_ ¿Qué les debe Estefan?
_ Pasta pequeña, mucha pasta.- lo miro a los ojos y estoy por preguntar cuanto le deben, estoy segura que mamá no tendrá problema en prestarme un par de billetes pero antes deque un sonido escape por mis labios vuelve a colocar la tela.- Hablas demasiado,se supone que tendrías que estar asustada o llorando. No es nada personal niña,sos algo como un efecto colateral.
Las horas pasan y empiezo a sentir hambre, frio y sed. Estefan vendrá por mí. Y como si lo llamara escucho la puerta derribarse pero no es Estefan quien aparece sino Crazy, apunta al sujeto con un arma.
_ Por algo te dirán loca.- ríe el hombre como si fuese normal que te apunten con un arma.
_ Vamos Rich, no me hagas dispararte.- le advierte en el mismo tono burlón. Rich baja el arma y veo a Estefan pasar la puerta, me asombra que camine con tantas magulladuras en su cuerpo, esta vestido como la última vez que lo vi y aún quedan restos de sangre en su ropa deportiva. Se acerca al hombre que arrojo el arma lejos y Crazy comienza a desatarme, escucho un golpe seco y me giro aterrada con miedo de que sea Estefan el que este en el suelo. Pero es Rich quien yace inconsciente Estefan deja de golpearlo y se acerca a mi me toma en brazos y me carga hasta la salida donde cruzamos a un montón de hombres inconcientes algunos apena respiran.
_ ¿Cómo?- alcanzo a formular. Estefan me mira y con la cabeza señala a un par de muchachos, Mirco entre ellos.
_ Mi mundo es turbio Nai.- susurra y me deja en el piso, me sostiene de la cintura cuando mis piernas tiemblan.
_ Estoy bien.- miro el cielo oscuro.- Mi madre me matara.- sentencio y escucho la risa contenida de Estefan.- ¿Qué?
_ ¿Fuiste secuestrada y drogada y lo único que te asusta es que tu madre te castigue por que no llegaste a cenar?- desde su punto de vista es un poco gracioso.- Yo te llevo a casa.- su risa se apaga y su voz se vuelve arbitraria.Miro a la gente de Estefan pero la mayoría se ha marchado y los que quedan están subiendo a sus vehículos.
_ Estefan...- lo llamo para que me mire, porque está muy concentrado en la calle desierta. Veo su sonrisa ladeada.
_ ¿Si?- intenta ocultar su sonrisa, se que le gusta que lo llame por su nombre,aunque el nunca lo hace conmigo.
_ Gracias.- me mira y suelta mi cintura, se hinca de hombros y lo sigo hasta su motocicleta. Ese comportamiento extraño despierta dudas en mi cabeza.
Conduce en silencio y me deja a una cuadra de mi casa. Me bajo y le sonrío. Empiezo a caminar cuando siento pasos detrás, me giro aterrada y veo a Estefan, me toma de la cintura y me besa, me besa con nostalgia, cierro los ojos y envuelvo mis manos en su cuello, me encanta jugar con su pelo.
_ Estefan...- susurro sobre sus labios abre lentamente sus ojos, estoy por confesarle lo de la lista, pero... lo necesito, no puedo dejar que me deje sola en un mundo peligroso.- Buenas noches.- improviso sobre la marcha, me da un corto beso.
_ Buenas noches pequeña.- hago un pucherito y camino a mi casa.
Estefan nunca te enteraras de la lista...
N/A: Les recomiendo que mientras termino esta novela lean la nueva que estoy publicando, ya esta terminada y subiré un capitulo cada 3 días, se llama Un pequeño error una gran mentira. Muchas gracias
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Superando a mi ex
Novela JuvenilPensé que el era mi todo, pensé que seriamos el clásico "Felices para siempre", pensé que nunca terminaría de la forma en que lo hacen adolescentes constantemente, pensé que mi corazón jamás seria dañado, roto,hecho pedazos... cabe decir q...
