El miedo es abrumador, te ciega, te desconcierta, te deja sola y vacía.
Y yo tenía miedo, mucho miedo.
El volver a empezar de cero después de haber perdido meses de tu vida. ¿Como eres? ¿Qué te gusta? ¿Eres feliz? Son preguntas que van rondando la cabeza de alguien que vuelve a la vida.
Había perdido gustos y aficiones, había estado tres meses sin poder escuchar según que tipo de canciones, con mucha restricción, aislada del mundo real. ¿Qué era tendencia? ¿Yo iba a la moda? ¿Me pongo sudadera y voy cómoda o me arreglo un poco? ¡Qué horror!
No sabía que hacer, había perdido el hilo de lo que estaba bien y lo que no.
Abrí mi cajón y todo lo que veía eran cuatro trapos sucios, mi madre había tirado la mayoría de la ropa. Se pensaba que adelgazaría y que no me iría la nada, así que la tiró. ¡Joder!
Estaba perdida. La una de la madrugada y aún sin ropa, y sin posibilidad de comprar. No podía faltar aquel día, era uno decisivo, de aquellos que marcan como vas a ir a partir de ahora.
Esos nervios de la primera vez, de cuando acababas sexto y tenías que pasar a la ESO, tenía que ir con los ''grandes'', tenías que defenderte tú y dar la cara por ti, no por cualquiera.
¡Y YO SIN ROPA!
Y con ese miedo.
Con esas ganas de llorar, de morir, de comer.
¡Qué hambre!
Bajé a la cocina y vi que mi madre se había dormido en el comedor. Aproveché que mi padre tampoco estaba para ir al cuarto de ellos y rebuscar algún conjunto que me fuera a ir.
Tejanos tenía, unos básicos, algo rotos, que me compré poco antes de ingresar. No tenía parte de arriba. Buscaba algún jersey o camisa de manga larga con una chaqueta a conjunto. Algo normal pero arreglado. Encontré un jersey color púrpura con pequeños huecos, con un top debajo no se vería nada. Rebusqué alguna chaqueta y oí pasos. Salí corriendo a mi habitación y escondí el jersey debajo de la cama. Acto seguido, mi madre estaba chillando mi nombre.
- ¿¡REBEEEEEEEEEEEEEEECA!?
- ¡Dime! -grité un poco más bajo que ella.
- ¡VEN AHORA MISMO!
Llegué y tenía cara de mosqueo, sabía que sucedería.
- ¿QUÉ HACES? ¿QUÉ BUSCABAS? ¡Deberías estar durmiendo!
- No buscaba nada, mamá. Ahora mismo iba a dormirme... pero como me has llamado...
- No me mientas, estúpida.
- Que digo la verdad, ni siquiera he entrado, ¿para qué? Si ya tengo mi ropa, ¿no? Todas mis camisas y camisetas, jerseys, pantalones... ¡sudaderas!
- ¿Me estás tomando el pelo? ¡DEVUÉLVEME LO QUE HAS COGIDO!
- Pero mamá, que no tengo nada.
- ¿Y COMO QUÉ ESTÁ TODO ESTO ASÍ?
- Yo que sé, te he dicho que estaba en la cama. Anda, buenas noches.
Y me fui. Uno a uno, mamá.
Me costó dormirme, pero ahí estaba en la cama, con miedo, con nervios, con ganas. Anhelosa de oír la alarma de las siete que anunciara el ir a clases. El empezar.
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Vivir como una gorda.
Teen Fiction¿Qué pasaría si te ingresan en el hospital porque sí y acabas enferma de verdad? Los oscuros pensamientos y el día a día de una gorda. +70 kg -1'5 m
