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Desperté, y aún seguíamos en el apartamento... sus manos estaban alrededor de mi vientre, eran tan suaves; me di vuelta para mirarlo y él estaba rotundamente dormido. Me levante silenciosamente para no despertarlo y entre a la ducha, el agua caliente era la mejor, porque aún la mañana era fría y brisadora, mientras me enjuagaba vi todo mi cuerpo marcado, tenía aún la marca roja de sus manos por sus apretones brutales en especial alrededor de mis senos, tenia pequeñas mordidas en los lugares en que agarraba su cabeza contra mi y chupetes contorno a mi cuello. Salí y me vestí un vestido blanco estaría bien, con plataformas cremas y el cabello suelto.
Sentí como bostezaba tras de mi.

-Hola hermosa- Dijo abriendo sus ojos, me acerque y me recosté a su lado-

Lay aún estaba cubierto por las blancas sabanas.

-Hola guapo- Dije mirando su cabello despeinado y sus labios aún inchados, su piel marcada al igual que la mía- ¿Como amaneciste?- Pregunté-

-Perfecto- Dijo y me sonrió acariciando mi cabeza- Anoche, estuviste genial... fue maravilloso Abril- Dijo y mis mejillas se extendieron en una sonrisa vergonzosa-

- Si- Dije levantándome de la cama- ¿Que haremos hoy?- Dije y Lay no respondió, miraba el techo con ojos preocupados y el ceño fruncido- ¿Que ocurre?- Lay se levantó de la cama y aunque durante nuestra noche no fije exactamente en su tamaño, pude notarlo esta vez... me sonroje, sonreí y luego pensé en volverlo hacer pero de repente, de un momento a otro el ya estaba vestido-

-Nicolás llegó- Dijo y acercó a mi-

-¡¿Que?!- Dije impactada ¿murió? Bueno pues era lógica-

-Lo siento Abril, en verdad lo siento pero... debo... debo irme- Dijo él-

-Bueno, pierde cuidado yo estoy bien- Dije sosteniendo mi cabeza para no entrar en depresión- Solo déjame en la 305, debo ver como está Gema-

-Bien- Dijo sonriendo y tomo mi mano-

En segundos aparecimos en mi habitación, Gema y Jimin estaban ahí durmiendo.

-Nos vemos- Dijo y se inclino para besarme-

Un escalofrío me rodeo justo cuando sus labios de despegaban con lentitud.

~En la oficina de Dios~

-¡¿Que?!- Dije perplejicada- ¿Como que volverá a colocar la barrera para que no pase Lay?- Dije a Dios-

-Lo siento Abril pero ustedes me desobedecieron- Dijo él- Además, ya esta colocada... él no se volverá acercar nunca más a ti- Dijo Dios-

-¿Como puede hacerme esto? Lay y yo nos amamos, María me enseñó que el amor no tiene límites, incluso que puede caber en el corazón amargo de Lay, ya lo demostró, cambio para estar a mi lado- Dije exaltandome-

-Ustedes son completamente diferentes, Abril; él es Diablo, pero si hubiera sido como Jimin y Gema o Josue y Yayin hubiese sido diferente, ellos son demonios con ángeles. Además déjame decirte que tu no eres cualquier ángel, eres mas que eso, incluso más que una diosa y es empeora la situación. Lay es el diablo, no puede estar con alguien como tu- Dijo Dios-

-Escúcheme, usted no podrá evitar que nos amemos ¡Eres Dios! puedes dejarlo pasar. Es amor, amor puro; lo amo, él me ama, nos amamos ¿Que no entiendes? no puede separarlo de mi-

-¿Te ha dicho que te ama? ¿Te lo ha dicho?-

-Si, me lo ha dicho, mirándome a los ojos-

-Independiente de eso...-

Lo interrumpí.

-Independiente nada ¡Usted no entiende! ¿Solo usted puede enamorarse? ¿Solo los humanos pueden amar? ¿Por no el diablo y yo? ¿Como María si puede?-

El pecado de un Ángel [LAY]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora