Baje por la extraña caja grande de color plateado y varias personas cambiamos ahí. Un señor presiono un botón y la caja comenzó a bajar.
Me siento algo tonta, una turista en medio de un paseo, pero debo parecer normal... ¡por Jesús!... porque no me dijeron que los humanos tenían tantas cosas extrañas.
-Disculpe... ¿Cómo se llama esto... en lo que estamos ahora?-pregunté, el señor me quedó mirando extrañado por mi pregunta... le sonreí y el me lo devolvió-
-Se llama ascensor, señorita- dijo él, solo asentí-
¡Excelente! estoy en un ascensor... debo parecer normal, debo parecer normal...
-Gracias- dije y me baje del ascensor o como se llame-
Salí y estaba en el centro de la ciudad, solo esperaba no perderme en tremendo lugar con grandes edificios.
Camine hasta donde estaban unos hombres tocando música, me paré en frente de ellos a observarlos, mi sonrisa era amplia y contagiosa, ellos me contagiaban con su felicidad y tocaban con más ganas sus impresionantes y bellos instrumentos, personas comenzaron acercarse y me miraban con desasosiego.
Al terminar la canción aplaudí y todos me siguieron, les di unas monedas, se notaba que tenían hambre, las coloque en una extraña caja que tenían al frente de todos ellos; luego vi como algunas mujeres y ancianos se acercaban y aportaban con más monedas incluso con billetes otros los felicitaban por cómo habían interpretado varias canciones.
Los humanos no son tan fríos ni malos, solo necesitan un empujoncito para que crean.
Vi que alguien apareció de la nada en sí mismo, ese debería ser el diablo, pero no utilicé mi don como para que captara mi energía; tal vez sintió la presencia de un no humano, o tal vez sintió demasiada bondad en el corazón de estas personas y creyó que Dios debe tramar algo aquí; si para su mala suerte pensó que Dios vendría a la Tierra, se equivocó, mando a su ángel juguetón uno de los más fieles... ¡me mandó a mí!
El haber mirado detenidamente cada extremidad de su cuerpo... sus cabellos iluminaban todo el lugar, su piel blanca eran tan parejas, sus ojos color marrón estaban muy oscuros... No creo que me reconozca ¿o sí? Osea soy la única sonriendo como boba hacia el mientras que todos están preocupados por sus vidas ¿debería hacer lo mismo? Debo dejar de mirarlo o se dará cuenta de mi existencia... Traté de disimular más pero mi ropa no ayudaba mucho, más bien para nada. Vestía un vestido blanco, zapatos altos color beige, mi cabello tenía una trenza en forma de diadema además de mis brazaletes y mi collar... el fijo su mirada en mí y yo en él, rápidamente sin que se diera cuenta de mi nerviosismo comencé a caminar.
Debo comprar algo de ropa... la idea es pasar de incógnita... ¡ashhh! Vi un carrito que adentro contenían ¡nubes! ¿Rosadas? Que extraño estos humanos, ¿Cómo pudieron bajar las nubes y coloréalas de rosado? O tal vez no eran nubes... porque todo tiene que ser tan nuevo para mí.
-Disculpe ¿Qué con son esos? - Dije apuntándolos-
-Es algodón de azúcar ¿Quieres? - Yo solo asentí y le pasé unas monedas, ya que tenía un cartel en el cual salía el signo peso y según Dios eso era lo que debía pagar o algo así. El caballero, anciano me pasó uno y lo miré incrédulamente-
-Discúlpeme, es que de donde yo vengo no sabemos qué es esto así que..¿Qué debo hacer con esto?-
-Cometelo, es como un dulce, te gustará será igual de dulce que ti, te lo aseguro-
-Gracias- dije sonriendo y me eche una parte del algodón de azúcar a mi boca- usted es una buena persona, que Dios lo bendiga- dije al anciano y comencé a caminar-
Estaba en la misma parte en donde me había encontrado con el Diablo pero no se veía por ninguna parte así que me relaje; me volví a encontrar con el anciano vagabundo que me había visto desde mi departamento al cual me senté en la misma banquita que él; varias personas se me acercaron a decirme que él era malo o que me haría daño haciendo que me salga de ahí, incluso un caballero de traje negro me llamo bastante la atención.
La gente es ignorante no se apiada del necesitado... porque piensan que tal vez todos como ellos o tal vez el...el... no puedo decir su nombre, está en los corazones de ellos.
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El pecado de un Ángel [LAY]
Fiksi PenggemarLas cosas de por sí ya son complicadas en un mundo hundido por la maldad en los corazones de los humanos haciendo que la luz sea imposible de entrar... pero para eso están Abril, el ángel más juguetón de todos y el más fiel; su tarea es sencilla, ar...