Golpeados (Pt. Final)

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La noche se volvía cada vez más espesa. La situación se percibía como si el horario laboral fuese tras ellos con el hacha en las manos. Como si por cada estupidez que estuvieran por cometer, el día estuviese cada vez más cerca. Para Thomas éste era uno de esos pésimos días cuyas noches no lo ayudaban a "acabar", sin embargo Mordecai y Jeremy estaban a un paso de las horas de la madrugada. Y aún este grupo de jóvenes se encontraban fuera de sus casas. El castaño dio un respiro de resignación, pensando que no valía la pena compartir uno de esos malos días con Mordecai. Sólo quería ir a casa y masturbarse hasta caer del cansancio pero en su camino estaban sus – ¿amigos? – pensó, a los que acababa de involucrar en sus problemas y Andry.

El castaño giró sobre sus pies y caminó hacia la tienda, dejando atrás a Mordecai y Jeremy con la inquietante idea de que se las cobraría, satisfaciendo su apetito sexual con ellos.

Mordecai: Estas bromeando... ¿verdad?

Thomas: No, no bromeo. *abriendo la puerta despreocupado*

El típico tintineo de una campana se escuchó al momento en el que el impulsivo castaño ingresó a la tienda. Su rostro serio y lastimado llamó la atención del que atendía; un joven muchacho no mayor de veinte años de edad que se encontraba detrás del mostrador. Mordecai ingreso a la tienda, tampoco lucía nada bien. Sus ropas estaban sucias y arrugadas por haber sido arrastrado sobre el suelo y su pelea con Jeremy en el auto. Thomas se miró en el reflejo de la ventana, acariciando la viva herida en su labio inferior hasta que vio a Mordecai asomarse detrás de él.

Thomas: ¿Qué quieres? Ve con Andry.

Mordecai: Sí, sí, ya te oímos. Sólo vengo a asegurarme de que estarás bien sólo.

Thomas: Te preocupas por nada.

Mordecai: Thomas, todos estamos algo inquietos.

Thomas: ¿Crees que no lo sé? Tú actúas muy extraño, Andry está deprimida, tu amigo...

Mordecai: No es mi amigo.

Thomas: Lo que sea, también está metido en esto.

Mordecai: ¿Y eso es todo? Preocúpate un poco más por ti, Thomas.

Thomas: Eso hago.

Mordecai: ¡No es verdad! *controlando el tono de voz* sólo hablas de nosotros.

Thomas: *Suspiro* dame un minuto, Mordecai. Necesito respirar de ustedes... no me siento muy bien. Además tengo muchas cosas en qué pensar ahora. Sólo dame cinco minutos. *hartándose*

Mordecai: Sólo vámonos, amigo. Prometo solucionar el asunto con Andry.

Thomas: No es sólo eso... *Desviando la mirada* El vendedor...

Mordecai: ¿Qué tiene?

El joven muchacho los veía fijamente mientras tenían su corta discusión. Sospechaba de ellos desde que ambos ingresaron al local en esas condiciones. Thomas tenía la mirada en un punto fijo sobre el reflejo y Mordecai intentó seguirla en la misma dirección. Giró repentinamente al ver que el joven vendedor deslizaba la izquierda bajo el mostrador.

Mordecai: Oye espera. No es lo que parece. *levantando las manos*

Vendedor: ¿A qué... te refieres? *preocupado*

Mordecai: A eso del botón bajo el mostrador. No somos ladrones.

Vendedor: Yo no...

El cuerpo del vendedor se estremeció al oír nuevamente el tintineo de la campana. De inmediato ambos, el vendedor y Mordecai, giraron para ver de quien se trataba. Thomas, quien aún examinaba sus heridas con fastidio, ya lo había visto venir desde la ventana.

Regular Show - El Descanso de la Monotonía.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora