Los resortes rechinaban y las respiraciones agitadas se concentraban en todo el cuarto.
-Tsuk-ki –Jadeó Yamaguchi siendo sostenido por el rubio quien le penetraba fuertemente.
-E-espera... aguanta... -El megane soltó un gemido ahogado y continuaba con su labor brindándole un grato placer a su pareja.
-N-no creo poder –aquel liquido que indicaba el acercamiento de un orgasmo comenzaba a mojar la virilidad del pecoso alertando a tsukishima para que se moviese más rápido y claro que así fue pues le embistió con velocidad y fuerza, siendo también cuidadoso con el frágil cuerpo de su novio que se encontraba debajo del suyo.
Luego de minutos de éxtasis el moreno se corrió abriendo paso así a el clímax de el de gafas.
Y así sucedía la mayoría de los fines de semana, aunque fuese monótono no era aburrido para ellos pues con sólo saber que se amaban lo demás les importaba poco.
Ambos estaban en la universidad y a punto de cumplir sus tres años aun faltaban un par de meses pero eso se les hacia eterno, Yamaguchi estaba estudiando Ingeniería ambiental pues su noble corazón le abrió la idea de cambiar al mundo y la mejor manera de lograrlo es empezar por ahí, sin embargo no tenía mucho dinero para pagar sus gastos por lo que trabaja en un supermercado por el contrario tsukishima terminó por estudiar comercio internacional, palabras más palabras menos a él le iba especialmente bien en matemáticas y eligió no amargarse mucho la vida con carreras complicadas sin embargo acabó metido en un lio de trabajos que jamás se hubiese imaginado. Ahora Vivian juntos en Tokio ya que arrendaron un apartamento. Al salir de karasuno todos tomaron distintos rumbos, suga era un gran abogado y Daichi emprendía su trabajo como empresario se rumorea que ellos viven juntos, de los demás no se supo mucho pero estaban seguros de que mantenían contacto con "la mama del equipo" quien no dejaba de llamarlos a ellos tampoco para asegurar su bienestar.
-Tsukii, prepárame un café ¿sí? Por fa –Rogó el ex "sacador de apuros" a su pareja mientras le empujaba fuera de la cama.
-Tengo flojera, no quiero –respondió este fríamente y con su gesto habitual.
-Sí que quieres, anda, ve –Le sacó casi de la cama y al quedarse solo en la habitación abrió los ventanales en su totalidad encendió algunas velas y escribió en la cama con pétalos de rosa:
¿Quieres casarte conmigo?
Arregló un poco su cabello y se dio por vencido al darse cuenta de que era imposible con la mayor velocidad saco los anillos de un cajón y los puso en la ventana cerca de los vasos a la luz de la luna.
Esperó pacientemente unos minutos y escuchó con ansias lo pasos de su pareja acercándose a la habitación.
-Yamaguchi, ya hice tu ca... ¿q-qué? –Cuestionó anonadado el más alto revisando cada detalle explotando de felicidad por dentro, se adentró lentamente y dejo la cafetera en un escritorio para así aproximarse a su prometido y abrazarle fuertemente.
-Siempre precipitándote a todo ¿No, tadashi? –Le preguntó con un tono suave-. Es una lástima que me robaras la idea, ahora tenemos cuatro anillos- Musitó en el oído del pecoso mientras se dirigía a los bolsillos de una de sus camisas colgadas en el armario para luego enseñarle a el más bajo un par de anillos igual de hermosos que los que él había comprado.
-¿e-eso significa? ... -Interrogó conmocionado el peli marrón.
-Yo también quiero casarme contigo.
-¡ohh! Tsukii –Se abalanzo hacia el mayor (por un corto mes) y le proporcionó múltiples besos por todo el rostro.
Conversaron sobre su futuro unos minutos más y el megane se acerco a las tazas llenándolas de café en sus finos dedos se podían divisar dos anillos, uno comprado por el pecoso (y su esfuerzo) y otro por él.
-No debiste gastar tu dinero en argollas –comentó el rubio acariciando la cabeza de su prometido.
-Somos especiales sabes... siempre lo pensé, por eso tenemos dos anillos –Sonrió divertido y se acurruco en el pecho del megane mientras contemplaban el cielo desde la ventana.
-si... esto me hace recordar el accidente, siempre te relacione con una estrella, por tus pecas.
-yo con la luna, por tu tranquilidad y calidez.
-Si el que hubiera dicho eso fuera Hinata ya le habría dado un golpe –dijo irritado por recordar al pelinaranja.
-Jaja, lo mínimo que debe de estar haciendo ahora es el amor con kageyama en los vestieres del gimnasio del equipo de Tokio –Se burló el más bajo emitiendo una sonora risa aun sin despejar sus ojos de el estrellado cielo.
-Quien diría que eres un pervertido.
-Tú –Besó la mejilla del Ex Número 11 y prosiguió a besarle lentamente en los labios siendo correspondido por el otro, perdiéndose en ese hipnotizador beso por más de quince minutos.
-Me gusta la noche, salen las estrellas y la luna y comienzan a adornar el cielo y me hace revivir los momentos junto a ti.
-Quien diría que eres un cursi –Le arremedo tadashi sonriendo.
-Tú –se acerco al moreno y acarició con cautela su mejilla.
-A mí también me gustan las noches... kei.
Se miraron a los ojos y se susurraron un te amo, sus mejillas se tiñeron de rojo como la primera vez y dejaron toda cordura de lado para volver a tener otra ronda de besos y jadeos y marcar el momento en el que decidieron unir sus vidas hasta la muerte.
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Hola gomitas buenooo :3 este ya es el final definitivo, claro està que dije que subiría especiales y toda la onda, empezarè a subirlos desde la próxima semana así que aun no abandonen esta historia.
espero que les haya gustado el final mañana o ahora mismo si alcanzo dejo una nota con los especiales que haré y otra informaciòn importante, GRACIAS GOMITAS POR LEER. les agradezco a todos y todas xd (claro, si hay chicos aqui)
Bye beibis nos vemos en la nota final de capitulo. xd
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Tú eres mi estrella. (Finalizada)
Fan-FictionYamaguchi Tadashi es un joven al cual le atormenta la manera en la que piensa de su amigo tsukishima kei, por el cual tiene sentimientos muy fuertes, tanto que lo desea a su lado impacientemente, el amor es recíproco pero ambos son tan inexpertos en...
