•36• "El baile"

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Narrador omnisciente:

Dos semanas ya habían pasado desde la última carta que Halsey había escrito para Aiden, él no la había recibido, el cartero ese día no había pasado por su hogar y ahora el no sabría cuando volvería su amada.

Aiden estaba alistándose para ir al baile y tener que recoger a Grace de su hogar, se habían hecho muy buenos amigos ella pudo sacar la mejor de el en sólo dos segundos con su dulce mirada.
Grace creía que ese día iba a ser el mejor de su vida ya que había conocido a un chico increíble aunque tuviera sus sentimientos en el fondo, ella quería que esos sentimientos se revelarán ese mismo día, en el baile.

Mientras tanto Halsey estaba sentada en los asientos de avión ansiosa por llegar a California, había escapado de la casa de su hermana dejando una carta de que volvería en tal vez un mes, un mes donde sacaría frutos a su amor con Aiden.
Si eso era posible.

Ya sólo faltaba una hora para llegar a California y los nervios comenzaban a brotar dentro de ella y se imagino lo más terrible que podía pasar, ver Aiden, con otra chica que no fuera ella.
Decidió quitar ese pensamiento porque sabía que auto lastimarse a si misma no serviría de nada después de todo, ¿El corazón se puede romper un poco más de lo que ya está?

Aiden bajo las escaleras tomando las llaves de su auto que había quedado en nombre de él ya que su madre se lo había heredado pero no lo quería usar porque cada vez que se subía a el solo le hacía recordar a la mujer que le concedió la vida, y eso hacía que se alterará y perdiera la poca cordura que le quedaba.
Pero hoy iba a ser la excepción, ese día iba a ser diferente, se subió al auto y condujo hasta el hogar de Grace bajando se de el antes nombrado y tocando la puerta dos veces.

Y valla sorpresa que se llevó, Grace estaba tan diferente de cuando la había conocido, se veía totalmente hermosa, de sólo verla le hizo recordar a Halsey.

-Te ves hermosa Grace.- Le dijo este mismo haciendo que Grace sonriera tímida mientras sus mejillas tomaban un color carmesí lo cual a Aiden le resulto tierno.

-Gracias, tu igual quiero decir... Tú te ves muy guapo.

-Lo sé.- Contestó Aiden con una sonrisa arrogante haciendo que Grace rodará los ojos, el jamás cambiaría.

Caminaron hasta el auto y Aiden le abrió la puerta del copiloto para que ella se subiera y así emprender el trayecto hasta la escuela, el baile se haría en el gimnasio de esta misma.
Cuando llegaron el le abrió la puerta escoltando a Grace hacia el gimnasio de la escuela.

Los minutos cada vez eran menos y en Halsey aumentaba aun más su nerviosismo y su desesperación, creía que todo iba a ser de color rosa pero no era así. Faltaban tan sólo veintiséis minutos para llegar y Halsey ya se había mordido tanto el labio que de este mismo estaba empezando a salir unas pequeñas gotas de sangre que casi ni se notaban.

Y de repente esos veintiséis minutos habían acabado con tan solo chasquear los dedos, el avión se había detenido y los pasajeros comenzaron a bajarse algunos golpeándose son sus codos y otros tan solo esperaban en los asientos hasta que bajaran todos y ellos por fin pudieran salir sin ningún dolor que los codos de las personas provocaban.
Halsey no era la excepción quería bajar lo más rápido de ese avión y terminó siendo golpeada en el torso justo donde tenía unas heridas ya cicatrizadas pero de igual forma dolían, volvió a morder su labio intentando ahogar un sollozo que escaparía en cualquier momento.

Bajo con sus maletas del avión y por fin pudo respirar el aire que necesitaba, estar tanto tiempo encerrada con tantas personas no era de su agrado. Y más si esas personas tenían niños que le gritaran y llorarán en su cara, empezó a caminar hacia una parada de taxis y pido el primero que se le cruzó traía con ella el suficiente dinero para durar allí unas cuantas semanas. Le dio el dinero al taxista y le indicó a donde tendría que ir, a la escuela donde ella estudiaba Aiden le había dicho por mensaje de texto unos diez días atrás que iría a el baile por obligación, iría solo y ella se encontraría con el allí.

Pero antes tendría que dejar sus maletas en alguna casa y cambiarse porque estaba desarreglada y con ojeras, y la primera opción que se le ocurrió fue la casa de su abuela, la madre de el padre de Halsey.
Le volvió a pedir al taxista que le llevará a otra parada antes de ir a la que ella le había indicado, el taxista a regañadientes cambio de dirección, mientras pasaban las callea Halsey tan solo pensaba en Aiden.

Aiden y Grace habían estado sentados toda esa hora a el no le molestaba pero al parecer a ella si ya que se veía algo aburrida entonces el decidió invitarla a bailar, aunque el no bailaba del todo bien iba a ser un esfuerzo por su acompañante.
Los movimientos de Grace eran firmes y suaves a la vez, mientras que Aiden bailaba de una extraña forma sólo para hacerla reír y lo conseguía.

-Deberías enseñarme esos pasó Aiden.- Le dijo en forma de broma ella soltado una risa que eran música para los oídos de Aiden.

-Tu no eres la única que quiere aprender, mira esas cuatro personas que están allí me miran así porque seguramente les encantaría bailar como yo.

Halsey llegó a la casa de su abuela y corrió a los brazos de esta misma abrazándola y estrujándolas hacia tanto que no la veía, pero estaba perdiendo tiempo y le contó todo resumiéndolo a su abuela y esta misma acepto que podía dejar sus maletas allí, mientras Halsey corría las escaleras para poder vestirse los más rápido posible tomo un vestido que jamás había usado y se lo coloco junto a unas zapatillas, no iba a aparentar alguien que no era con unos tacones.

Salió disparada de la casa de su abuela no sin antes darle un beso en la frente y correr hacia el taxista que la seguía esperando con una cara de notable irritación, se subió al taxi lo más rápido posible que pudo y el taxista condució hacia la escuela. Llegaron a la antes nombrada y Halsey bajo lo casi tropezándose con su pies y corrió hasta el gimnasio, abriendo las puertas de este mismo haciendo que algunas personas voltearan a verla con cara de pocos amigos.

Y cuando de pronto lo vio... Ellos dos estaban unidos... Besándose y ignorando al mundo.
Aiden estaba con otra chica, debió suponerlo era por eso que nunca le había llegado una carta de el nada, y eso le rompió el corazón más de lo que ya estaba.

Aiden se dio vuelta con una sonrisa después de haber besado a Grace, cuando se giró observó a una pequeña personita en la puerta y la identificó.
Estaba con los ojos llenos de lágrimas y el abrió tanto sus ojos que no pudo hacer ningún movimiento.

<<Lo había arruinado y esta vez no había vuelta atrás>>

Hey, Egoísta. Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora