Capítulo 21
Cuando llegamos a casa Keyler estaba como loco ya que nos fuimos sin decir nada y tardamos más de lo pensado, solo le dijimos que fuimos hacer un recorrido y ya. El no se lo creyó pero no dijo más nada, luego pase lo que faltaba de tarde en las prácticas de defensa personal con Meredith, ya sabe dejar discapacitado, taclear y soltarse de cualquier humano que la retenga, nótese que he dicho humano ya que ni loca la dejo sola contra un lobo, bueno uno no que no sea Keyler y su hijo.
Después pedimos pizza, nadie quería hacer la cena y ya que las mujeres estábamos en huelga a Keyler le tocó pedir pizzas y bueno no podía dejar de pensar en miles de cosas a las vez, es como cuando estás muerta del sueño y quieres solo tocar la cama y quedar rendida pero tu cerebro no se calla, solo te da tema tras tema de que pensar, como que tengo que volver a la manada, el que extraño demasiado a mis hijos, quién está detrás de los lobos súper desarrollados y el tema que he estado evitando todo este tiempo, mi mamá estaba trabajando con Jhon, mi propia madre me traicionó, no le importó intentar luchar contra mi y ahora de verdad está muerta.
Se que este tema ya esta trillado pero ¡¡¡DIABLOS!!! Era mi madre de paso que me abandona, le doy una oportunidad me traiciona, pero que coñ* paso por la mente de ella. De verdad que por mas que lo intento no logro entenderlo, cuando una persona muere usualmente sólo te enfocas en las cosas buenas que hizo como que el mal no hubiera existido porque quieres recordarlos de la mejor forma posible, pero de verdad que mi madre estaba loca.
Jamás entenderé como hay madres así, como aquellas que prostituyen a sus hijas o dejan que sus maridos golpeen sus hijos, aquellos que traen a los hijos a pasar trabajo a este mundo, que pasa por amor al creador por sus mentes, existen en estos tiempo tantos métodos anticonceptivos y aun así el embarazo precoz está por las nubes, niños cuidando niños, por eso estamos como estamos, cada vez este mundo va para peor.
Ok, ok, cerebro bájale dos te emocionas te, aunque viendo así mi madre no fue tan mala claro, quitándole el hecho que no le importo que peleará a muerte con Jhon y claro que ella esperaba que ganara. Definitivamente necesito un tè, mis neuronas necesitan relajarse un rato. Bajo a la cocina y pongo a calentar el agua para el té.
Se que quizás no soy la mejor madre del mundo, se que cometo errores, que no estoy siempre con ellos y que no siempre tengo paciencia para lidiar con ciertas cosas, pero amo a mis hijos, ellos son mi motor para levantar me cada día, ver la sonrisa en su rostro llena mi corazón de alegría. Definitivamente pronto me llegará la visita de andré (el que te visita cada mes), estoy muy sensible aunque claro cuantas veces muere tu madre, la mía lleva dos.
Apago el agua y preparo mi té de manzanilla, miel y limón, me lo tomo poco a poco, no me quiero quemar. Después de lavar la tasa y lo que utilice, me dirijo a mi habitación hasta que un sonido raro llama mi atención, me asomo por la ventana discretamente y observo al tipo llamado Sam sentado en las sillas del jardín.
Esto no me da buena espina para nada, pero lo más silenciosa posible salgo a su encuentro, no por él, si no que no quiero que los demás se levanten. El me ve y como si fuera su casa o su jardín en todo caso me indica que me sienten, lo miró reprobatoriamente con mi ceja alzada pero me siento sin quitarle la mirada de enzima.
--¿Qué haces aquí? ¿Que quieres?- indagó sin darle tantas vueltas al asunto.
--Quiero darte respuestas, después de todo tu me ayudaste, así que pienso hacer lo mismo.- su semblante es serio, tranquilo, cosa que me desconcierta.
--¿Cómo se supone que te ayude?- aunque está claro que no me agrada no fue mi intención que mis palabras se escucharan tan duras.
--Nos libraste de la amenaza, los cazadores que habitaban en la cueva hechizada, yo solo velo por mi manada y no me gusta deberle nada a nadie, así que yo dejaré tranquilo al pequeño licántropo y nuestra deuda estará saldada-- ¿que se cree este intento de cachorro? Siento todo la rabia arder por mis venas, quería arrancarle la cabeza con mis propias manos como se atreve.
--No me miras así, estoy siendo bondadoso, él pertenece a mi manada y yo lo estoy dejando libre--- no lo aguanto mas me coloco de pie a velocidad sobrehumana lo agarró del cuello y lo pego contra la pared. Y el muy maldito sonríe con un brillo siniestro en sus ojos, involuntariamente un escalofrío recorre mi columna.
--Así que una luna sin marcas, esto se pone cada vez mas interesante--- sus ojos se tornan negros y agarra mi mano provocando que lo suelte ya que siento que me la va a partir, el muy maldito me lanza hacia las área verdes, doy un giro y caigo de pie, mientras muevo mi mano.
--Dejare pasar este momento- tapa sus ojos con una mano y luego vuelve a mirarme sonriente- ya está listo, no paso.
--Estas loco o te dejaron caer de pequeño.
--No se, quizás un poco de ambas, pero vele el lado bueno soy irresistible así de loco y todo como tu dices.
--Solo lo diré una vez, agarra tus malditos lobos súper desarrollados, quiero que dejen de atacar a los pobladores de este lugar, una manada protege, no daña a su gente y sino me tocara tener que patear los hasta cansar me, ¿entendiste?-- El solo soltó una muy sonora carcajada.
--Palabras valientes lobita pero para que veas que todo es nuevo, acepto, mis lobos no atacaran más este poblado- se acerca sin dejar de mirarme. Yo estoy perpleja, esto ha sido muy fácil, no me lo creo.
Cuando llega a mi lado se detiene quedamos hombros con hombro claramente tengo que subir la mirada para poder fulminar con ella, pero el solo sonríe.
--.....Por ahora. Y así sin más desaparece dejando una extraña sensación en mi pecho y un gran dolor en mi mano.
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Hola mis bellas y hermosas lectoras, espero que les allá gustado el capítulo.
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Todo O Nada: MENGUANTE
WerewolfContinuación de Te Encontré o los Crecientes. Segunda Parte. Una muerta a Cambio de muchas. Tu decides.
