Capítulo 22
Entre entrenar a Meredith, escuchando tocar a Keyler la guitarra y las salidas nocturnas de Isabella pasó una semana sin novedad. Quizá después de todo ese tal Sam cumpliría su promesa o solo esta esperando que nos fuéramos para hacer de las suyas pero ya no aguanto mas, necesito ver a mis hijos y abrazarlos hasta que ya no pueda más.
--¡¡Esta decidido!!- digo en alto y tres pares de ojos se fijan en mi.
--¿Que ocurre?- un muy confundidos Keyler pregunta.
--Nos vamos, aquí ya no esta pasando nada raro, comprare la casa para que Meredith y el pequeño Mauricio vivan y claro un teléfono celular donde puedas llamar si algo extraño pasa o si tienes siquiera sospechas.
--¿Estas segura?- vuelve a preguntar el mismo.
--Que si, que si que nos vamos- le dice Isabella. Meredith se ve un poco triste y Mau aunque es un pequeño también o quizás son ideas mías.
--Vendremos a visitarte, te lo prometo y tú también puedes ir a Aricagua cuando quieras ahí está la manada de los Crecientes cuando Mauricio sea mayor puede ir ahí.
--¿Por qué?- me mira confundida y caigo en cuenta que ella no sabe lo de Mau nunca se lo dijimos.
--¡¡Haa!! ¡¡Este!!! Ya vengo- Isabella sube corriendo las escaleras, esa cobarde.
--Puedes sentarte- ella lo hace sin despegar su mirada de mi. Keyler solo está ahí mirando de una a la otra.
--Mauricio es un licántropo.- sus ojos se abren como plato y comienza a negar sin poder formular palabras.
--¡Qué directa!- me dice de forma acusatoria Keyler y lo miro mal.
--Quiero que respires profundo, eso no es malo, solo que es alguien especial- le sonríe con tranquilidad intentando transmitirle seguridad.
-- Mi hijo se volverá un....un...¿monstruo?- pregunta asustada.
--Nosotros somos licántropos ¿crees que somos monstruos?-- Ella se levanta del mueble con Mauricio en las manos y lo sujeta fuerte contra su pecho y nos mira horrorizada, como si en cualquier momento fuéramos a saltarle encima cosa que me ofende un poco al igual que a Keyler.
En ese momento Isabella baja las escaleras y se queda viendo la escena con una ceja levantada.
-- ¿Tu también eres un lobo?- le pregunta con voz quebradiza.
--No- le responde algo confundida, Meredith bota un pequeño suspiro y se acerca donde Isabella.
--Tranquila no... No te haremos daño- le digo con voz firme pero tranquila no quiero que se asuste más.
--No entiendo lo que pasa aquí- dice esta vez Isabella.
--Puedes creer que después de todo lo que hemos convivido nos tiene miedo- responde indignado Keyler y le lanza una mirada de enfado y tristeza a la vez a Meredith.
Y lo entiendo a él siempre le ha costado encajar y con Meredith no fue así, el que ella se porte de esta manera ahora le duele.
--Nosotros no vamos a lastimarte, de hecho ya nos vamos recuerdas- le dice Isabella y Meredith la observa atenta y luego se pone a llorar. Esta mujer es bipolar no tengo dudas, con la mano que le queda libre abraza fuerte a Isabella.
--¿Cómo hago para que mi bebe no se vuelva un monstruo?- le pregunta y Keyler bufa detrás de mí y luego sale de la casa dando un portazo.
--Él no es un monstruo, solo es diferente y no pasará ahora tampoco, sino más o menos a los dieciséis, pero que mejor te lo explique Elena ella tiene gemelos- Meredith voltea a verme pero en sus ojos hay miedo, compasión y lástima.
--No tienes que mirarme así, mis hijos son maravillosos y no solo son licantropos también son brujos- su mandíbula casi cae al suelo, pero le doy mi espalda y también salgo de la casa dando un portazo.
Pero que se cree ella para pensar que mis hijos son unos monstruos, mis pequeños son maravillosos, son únicos y no permito que nada ni nadie los menosprecie. Me siento en la grama del jardín mientras sujeto mis piernas con fuerzas para no ir a decirle sus cuatro verdades a esa humana.
¡¡¡¡Ahg!!!! Me llena de rabia y miedo, pensar que otras personas pueden reaccionar así ante ellos, que puedan sentirse rechazados, es imposible solo hay que ver la sonrisa de Allison y hablar con Kigan para quererlos inmediatamente. Agarro la grama y comenzó a romperla y lanzarla a un lado para calmar mis pensamientos.
<<Es una simple humana llena de miedos, nuestros cachorros son amados ellos no pasaran por eso>>
Por primera vez las palabras de Kira no me calman ya que si, mis hijos son amados y cuando estén entre los crecientes también serán aceptados, pero y con los humanos, está claro que tendrán que esconder quiénes son o las personas le tendrían miedo ya que el ser humano es así corre y juzga lo que no entiende.
<<Nuestros cachorros son fuertes, ellos saben no debes subestimar los tampoco>>
Sonrió, kira tiene razón mis hijos no están solos y llegado su momento son fuertes e increíbles. Ya calmada vuelvo entrar a la casa y Meredith está sentada en uno de los sojas, al verme llegar se levanta.
--Lo siento, actúe mal, es solo que ellos me hicieron daño y me gustaría estar lo más lejos posibles de seres como ellos y saber que ustedes también lo son me agarró con la guardia baja- yo asiento, y le indico que se siente por lo que nos sentamos, ella donde estaba antes de que yo entrara y yo al frente de donde se encuentra.
--Te entiendo es solo que pensé que eramos amigas y el que te portes así cuando desde un principio lo único que hemos querido es ayudarte, es como....feo- ella asiente apenada.
--Si, lo siento, podrías hablarme como es ser madre de un....lobo- sus palabras salen inseguras, pero veo el esfuerzo que está haciendo por que todo termine bien.
--Bueno, comen mucho- ella me mira y sonríe un poco-- son más imperativos, sus emociones son más intensas, pero la transformación o el cambio ocurre cuando cumplen los dieciséis, por lo que aproximándose esa edad crecen más rápido y se vuelven más veloces y emocionales típico de un adolescente pero todo esto es para que su cuerpo soporte el cambio.
-- y ...cambiará cada vez que haya luna llena.-- Suelto una carcajada por su ocurrencia hasta que noto que esta hablando enserio.
--Lo siento..lo siento...no eso no pasa de esa manera son solo cuentos, el cambio solo pasara cuando no pueda controlar se o el desee hacerlo claro-- ella asiente no muy segura.
-- Mi oferta sigue en pie, en Aricagua esta mi manada y él puede ir ahí cuando quiera, además que será bueno para él hablar con personas que estén experimentando lo mismo, tenemos escuela e instintos son como cualquiera pero los maestros están capacitados para saber qué hacer si la situación se sale de control, de verdad piensa lo, si tienes otra duda solo tienes que llamarme, yo voy arreglar mis cosas, no soy a la única que le debes una disculpa- sin esperar respuesta me pongo de pie y subo a mi habitación.
Sin demorar me mucho empacó todo, llamo a mi papá para decirle ya vamos para allá y por supuesto para que mande el auto, el cual llegará en la noche por la distancia. Fuera más rápido si a lo mejor Isabella nos llevará pero somos tres más equipaje por lo que necesita mucha magia y eso la agota sin contar claro que está cansada con tantas visitas nocturnas, toda una pillina.
***
Besos Dune.
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Todo O Nada: MENGUANTE
Hombres LoboContinuación de Te Encontré o los Crecientes. Segunda Parte. Una muerta a Cambio de muchas. Tu decides.
