Capitulo 23

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Bárbara.

Me desperté después de haber descansado de todo lo vivido el día anterior, demasiadas emociones para mi gusto. Me di la vuelta en la cama encontrándome con un cuerpo grande y musculoso a mi lado. Stefan aún estaba dormido y la verdad era que se veía realmente hermoso dormido.

A pesar de que ambos dormíamos juntos no habíamos hecho nada más ya que a penas empezábamos y él era todo un caballero que no quería incomodarme, cosa que en verdad yo agradecía profundamente.

Una vez me decidí a levantarme tras haber pasado unos minutos observando como Stefan dormía plácidamente me levanté de la cama para dirigirme al baño y darme una relajante ducha, no sin antes dejar un leve beso en los labios de Stefan, lo bastante leve como para no despertarlo.

Una vez me duché me sequé con una toalla y me vestí usando una camiseta blanca con un diamante de la bandera de Estados Unidos, unos pantalones cortos negros junto con unos botines de tiras de color marrón.


Cuando salí del cuarto de baño Stefan ya no estaba en la cama ni en la habitación, por lo que me imaginé que se había ido a su habitación

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Cuando salí del cuarto de baño Stefan ya no estaba en la cama ni en la habitación, por lo que me imaginé que se había ido a su habitación. Bajé y no había nadie más en la sala así que fui directamente a la cocina para comerme una manzana como solía hacer cada mañana.

Estaba comiéndome la manzana cuando me llegó un mensaje al móvil, el cual abrí y leí.

“ Hola mi niña, estoy en Mystic Falls y me gustaría verte que hace mucho que no nos vemos. Quedamos en media hora en el Gill, te quiero, mamá.”

Ya que no había nadie pude ir a sin tener que decirle a nadie a donde me dirigía. Me terminé la manzana que era roja como la sangre y salí de la casa para ir al bar. Una vez llegué y entré busqué a mi madre por todos lados hasta que la encontré sentada en una de las mesas que había allí.

Caminé hasta la mesa y antes de sentarme ella se levantó de su asiento y sin dudarlo dos veces enredó sus brazos al rededor de mi cuerpo en un cálido y maternal abrazo, el cual no me había dado cuenta hasta ese momento pero en verdad necesitaba después de todo lo sucedido.

Una vez nos separamos ella me acarició con cariño la mejilla.- Mi niña linda, menos mal que estas bien, es peligroso que estés aquí mi amor-. Se sentó y yo hice lo mismo ocupando el lugar que había en frente de ella.- Lo sé mamá, pero ella es mi hermana y no voy a dejar que le hagan daño por mi causa, a demás me he enamorado-.

Me sonrojé levemente y sintiendo nervios por como le diría a mi madre que me había enamorado del hombre del que ella se había enamorado un siglo atrás.- Tu y tu dulce corazón. Dime,¿quien es?-. Había llegado la hora de decir la verdad.-Es Stefan Salvatore-. Miré a mi madre y en su mirada pude distinguir sorpresa, curiosidad, algo de enfado y preocupación.

-Estar la lado de Stefan puede ser peligroso para ti, él tiene muchos enemigos que podrían hacerte daño-. Agarró mi mano que se encontraba en la mesa.- Lo sé mamá, pero tu también los tienes y he sobrevivido todos estos años, yo se cuidarte, no te preocupes-. Ella me sonrió aún preocupada y desvió su mirada mirando algún lugar detrás de mi.

Me di la vuelta encontrándome con los hermanos Salvatore, Elena y Jeremy que entraban en el Grill. Cuando se dieron cuenta de nuestra presencia nos miraron como si fuésemos bichos raros, pero en mi opinión ellos miraba a mi madre ya que debido a todo lo que hizo en el pasado no es bienvenida en Mystic Falls.

Mi madre se tensó de inmediato pero aún así no se movió de su lugar. Yo le agarré la mano como ella había hecho anteriormente para que se calmase y se relajase de nuevo y funcionó, ya que pude notar como su cuerpo se relajaba gradualmente.

-Bueno mi amor cuéntame,¿ como te tratan aquí?-. Me miró sonriente sabiendo que los vampiros presentes en el lugar nos estaban escuchando.-Todos son muy amables y me tratan muy bien-. Ella sonrió con con algo de malicia y ya sabía que diría algo.- Sobre todo unos más que otros-. Nada más decir eso miró a Stefan.

Mi única respuesta fue llevar una mano a mi frente como para ocultarme y sonrojarme levemente mientras negaba sonriendo. Stefan por su parte me miraba algo sonrojado, cosa se solo había visto en una ocasión y sonriente.

-Mi niña, nunca te había visto sonrojarte, te ves más linda aún-. Eso me hizo sonreír de oreja a oreja.-Mamá para-. Sonreí como una niña pequeña a la que su madre está avergonzando delante de sus amigas y ella sonrió ampliamente entendiendo el porqué de mi sonrojo.

Seguimos hablando y pasada una hora ella me dijo que se tenía que ir. Cuando se fue yo me acerqué a los que ya consideraba mis amigos y los saludé.-Conozco a Katherine desde hace mucho y nunca había visto ese lado tierno y cariñoso, solo contigo-. Damon parecía asombrado, se le notaba en el tono de voz y la verdad era que por todo lo que me habían dicho que hacia eso era normal.

Sonreí y sin darme cuenta mi cintura ya encontraba siendo rodeada por uno de los brazos de Stefan que me sujetaba como si quisiese decir que yo era suya pero con cariño. No entendí el porque de esa acción hasta que me fijé en unos chicos que se encontraban sentados en una mesa y que me lanzaban miradas lascivas que me provocaban arcadas.

Dirigí mi mirada e nuevo a Stefan y tras acariciarle la mejilla suavemente le susurré al oído.- Tranquilo, yo soy toda tuya-. Stefan sonrió ampliamente sonriendo a todos lo presentes ya que no en muchas ocasiones sonreía de esa forma, solo conmigo.

Me miró y me basó con pasión y deseo, cosa que me encantaba ya que siempre me había gustado despertar pasión y deseo en los hombres pero sin llegar a acostarme con ellos. Él acercó su rostro a mi oído haciendo que un escalofrío recorriese mi cuerpo seguido de otro que me recorrió tras oír sus siguientes dos palabras.-Te amo-. En ese momento mi corazón se detuvo al igual que mi respiración.

Mi siguiente acción fue besarle con todo el amor y deseo que había en mi ser y pronunciar unas palabras que no creí volver a repetir en la vida.- Yo también te amo Stefan-. Me sonrió ampliamente y me besó de igual modo que yo le había besado con anterioridad. Pasamos toda la mañana todos juntos divirtiéndonos en el Grill.

Vampire Diarie ( Damon Y Elena)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora