Les doy una noche de sueños
hechos realidad y luego
resquebrajo sus universos.
Los hago pagar por el daño que el
mundo me a hecho.
Los hago subir y subir hasta
hacerlos caer sin paracaídas,
directo al suelo, de cabeza, con el
corazón en la mano.
Les digo que soy una mentirosa y
me dejan mentirles en la cara.
Los hago ponerse de rodillas y
suplicar subir de nuevo.
