Capítulo 34

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~______~
Ya pasó la semana en que nos quedaríamos cerca de la prisión, y todo ha estado bastante calmado, así que nos iremos de aquí.
A veces, cuando era noche me iba a la prisión y observaba de lejos para verificar que todos estén bien, pero me arrepiento ya que vi algo que me destrozó, Glenn y Maggie tomados de la mano, y a veces sentía que me seguían pero no le tomaba importancia.

Ahora mismo estamos guardando todas nuestras pertenencias.
-Creo que debemos volver- dijo Lizbeth restándole importancia.
Dejé de hacer lo que hacía y me giré para verla.
-Si quieres volver, hazlo. No te lo impediré- ella giró y me miró con arrepentimiento.
-Yo no dije eso...
-Pues eso parece- dije. Sentí mis ojos cristalizarse.
-Yo quiero ir contigo- dijo mientras me acariciaba la mejilla y me abrazó- no lo dudes. Te seguiría de aquí al infierno.
-Bien- respondí seca y separándome de ella.
-¿Listas?- preguntó Daryl llegando de alguna parte.
-Lista- respondí cerrando el cierre de la mochila.
-Lista- dijeron Beth y Lizbeth al unísono mientras colocaban sus mochilas en sus hombros.
Sin decir ninguna palabra comenzamos a caminar sin rumbo alguno.

~2 semanas Después~
Hemos estado de casa en casa o durmiendo en el bosque dos semanas. La idea de saber que algo malo le paso a el grupo me está comiendo poco a poco al igual que mis compañeros de sobrevivencia, por eso mismo le tomamos la palabra a Lízbeth y ahora mismo vamos de vuelta a la prisión, para ser sincera no quiero llegar pero necesito saber si están bien.
Vamos todos en silencio hasta que un trueno nos hace parar y mirar al cielo.
-Lloverá y fuerte- grita Daryl para que lo escuchemos ya que los truenos empezaron a ceder.
-Síganme- les ordené a todos ya que había visto una casa, los guíe hasta ella y entramos con la guardia en alto y revisamos cada rincón de la casa sin encontrar caminantes o comida. El viento afuera era demasiado fuerte y gotas de agua empezaron a caer.
-Creo que pasaremos la noche aquí- anuncie y me tiré a un sofá.
No obtuve respuesta alguna y cerré los ojos quedando dormida.

Abrí mis ojos lentamente para que se acostumbraran a la luz.
-Buenos días- me dijo Beth quien estaba sentada al pie del sofá con la vista fija en algún lugar.
-Buenos días- dije en tono brusco.
Ella ha madurado demasiado y solo llevamos 3 semanas, y en ese poco tiempo se convirtió en un Dixon de verdad, es decir, antes era la dulce y tierna Beth, ahora es la fría y brusca Beth, la verdad es que me agrada más así, pero hay veces en que ella y yo nos volvemos niñas de nuevo, solo por un momento.
-Tiene algo que decirles- dijo Daryl abriendo las puertas fuertemente llamando nuestra atención.
-Soy Aaron- dijo un hombre con cabellera castaña

-vengo de una comunidad llamada Alexandria, tiene muros, seguridad, armas, comida, agua y muchas cosas más

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-vengo de una comunidad llamada Alexandria, tiene muros, seguridad, armas, comida, agua y muchas cosas más. Mi trabajo allí es encontrar sobrevivientes. Los he seguido el bastante tiempo para darme cuenta de que son buenas personas y Alexandria necesita gente como ustedes... gente que sepa sobrevivir.
- quizá nosotros seamos buenas personas, ¿Pero qué nos asegura que ustedes lo son?-pregunté mientras me acercaba a él.
-Lo somos se lo aseguro- dijo con una sonrisa- podrían ir a ver y si no les gusta no los detendré cuando se vallan.
-Debemos ir... merecemos un lugar seguro- dijo Lizbeth por primera vez en toda la mañana.
-Ella tiene razón- dijo Beth en un todo frío.
Miré a Daryl y el también a mi.
-Iremos- dije segura de mis palabras. Me giré y me dirigí a mi mochila para tomarla y colgarla en mis hombros al igual que mi ballesta.

~2 horas después~
Llevamos 2 horas en la caravana de Aaron, no sé porque, pero ese hombre me transmite esperanza y paz por eso no le llevé la contra a Beth y Lizbeth.
La caravana se detuvo y yo me levanté un poco dudosa.
-Vamos, vengan- nos dijo Aaron haciéndonos un ademán con las manos.
Nos bajamos del auto y observé unos muros que parecen seguros.

-Abran, soy yo- gritó Aaron y la puerta se abrió dejando a la vista un lugar hermoso

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-Abran, soy yo- gritó Aaron y la puerta se abrió dejando a la vista un lugar hermoso.

Aunque me sorprendí mantuve mi mirada y mi rostro neutro al igual que los demás

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Aunque me sorprendí mantuve mi mirada y mi rostro neutro al igual que los demás.
-Bienvenidos a Alexandria- dijo Aaron girándose para vernos con una sonrisa en su rostro.

Enamorado de una Dixon. ~Glenn Rhee & Tú ~  TERMINADAHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora