Todos los muertos están solos. Todos.
Ezequiel en el cajón parecía más solo todavía.
Tenía la soledad de los muertos, de todos los muertos, pero también, la soledad de la
muerte joven. La soledad de una muerte negada por su familia.
Alguien dijo una vez, no sé quién, que el SIDA es como la guerra, son los padres los
que despiden a sus hijos.
Ezequiel no tuvo esa suerte. La abuela y yo solamente lo acompañamos hasta el final.
Cuando Ezequiel murió, papá estaba de viaje de negocios.
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Los Ojos Del Perro Siberiano
RandomAutor: Antonio Santa Ana La novela Los Ojos del Perro Siberiano es narrada por un joven que está por irse a Estados Unidos y del cual nunca se menciona el nombre. Este narrador es el protagonista de la historia en la que relata su juventud y adolesc...
