El clima era un poco templado.
El Joven tocó la puerta y salió una bucama.
-Buenos tardes Joven, que se le ofrece.
-Buenas tardes. Contestó de mala gana. Se encuentra la señorita Candy, diga que la están buscando.
-Joven la señorita Candy no está, está su tutor el señor William, ¿Quiere pasar a verlo? Pregunto la joven bucama.
-Emmm si, bueno donde esta?
-Pase joven, lo llevaré con el.
La joven bucama lo llevó al despacho de Albert. Toco la puerta.
Una voz muy dulce contesto:
-Pase.
La joven bucama abrió la puerta y dejo ver su cara solamente.
-Señor William, lo busca un joven.
-Hazlo pasar, por favor.
La joven bucama hizo pasar a Neill.
-Tio abuelo William.
-Neill, ¿Que haces aquí?. Dijo sorprendido Albert.
-Eh venido a buscar a Candy, me podría decir donde esta. Porfavor.
El Joven nunca habia sido tan amable y educado, Albert estaba sorprendido de su comportamiento.
-Para que la buscabas Neill, ella no está.
-Am bueno quería hablar con ella, tiene mucho tiempo que no la veo.
-¿Porque tanta amabilidad ahora Neill?
-Como usted verá tío Abuelo William, yo amo a Candy, supongo que lo Ah de saber.
-Si supongo desde aquella vez que querías casarte con ella, con mi autorización que no había dado.
-Si, me disculpo por eso tío Abuelo.
-Sabes Neill, yo creo que le has hecho tanto mal a Candy como para que regreses a querer cambiar todo.
-Tio abuelo, no vine por sus sermones, dígame ¿Donde está Candy?
-Sabia que tu amabilidad no tardaría nada Neill, no mereces saber dónde está Candy.
Albert estaba furioso, ya que Neill era un doble Cara, sólo se hacia el amable para saber dónde estaba su linda pecosa, pero obviamente Albert no quería decir nada de su paradero de Candy, era mejor no decirle nada a Neill, ya que vive en Chicago iría a buscarla allá, Albert no quería que la buscará ella estaría ocupada con el pequeño niño.
-¿Donde está Candy? Grito Neill muy enojado.
-Mira Neill, no tienes porque levantarme la voz de lo contrario te pediré que te vallas, aquí no tienes nada que hacer, así que vete ahora.
-Perdon tío Abuelo.
-No hay perdon que perdone tu mal Comportamiento, así que vete Neill.
Neill no tuvo de otra que salir del despacho y de la gran mansión. Neill sabia que el tío Abuelo no mentía, así que sabe que no está Candy ahi.
Donde estará Candy, bueno no está en la mansión en Lakewood, ¿Que otro lugar podría ir?
Pensaba el chico mientras salía de la mansión, mirando el suelo y con las manos en los bolsillos.
Neill penso en un lugar a donde a Candy le encantará estar. Y penso que en el hogar de pony. Neill al pensar en el hogar de pony, no pensó más y fue a verla allá.
Hiba llegando al hogar de pony, estaba todo muy Tranquilo, el padre árbol no tenía ninguna hoja, ya venía el invierno, los pastizales estaban secos.
Se acercó ala puerta y inmediato se abrió, era una pequeña niña, con una sonrisa muy linda, cabello corto y Castaño.
-Hola, a quien buscaba?
-Hola niña, mira quiero saber si aquí está un joven Rubia de ojos color esmeralda, llamada Candy.
-Candy.
La pequeña niña se alegro al escuchar el nombre de esa Chica, y cuando se acordó en donde estaba se puso triste.
-¿Tu sabes donde esta?
-Candy está en el hospital, cuidando a John.
-Asi en donde?
-No lo se.
Unos pasos se escucharon hacia la puerta donde estaba aquella pequeña niña platicando con el Joven.
Neill presintio que alguien venía, no queria que lo vieran así que decidió marcharse. Solo se despidió de aquella pequeña niña.
-Emily, entra ya que estas haciendo en la puerta, es la hora de cenar.
-Si señorita pony, ahí voy.
Neill cuando se marchó busco en todos los hospitales más cercanos que habían y ningún rastro de ella, ahora lo único que sabia era que Candy estaba en un hospital con un niño, pero ¿Cual hospital?.
Ya empezaba a oscurecer, el Joven decidió ir a hospedarse a un hotel, al s
Darse cuenta que Candy no estaba en Lakewood, regresaria a Chicago.
En Chicago.
Una chica muy hermosa de cabellera rubia compraba víveres.
Era un mercado muy conocido, había muchos lugares donde comprar, en una esquina estaba un pequeño negocio de periódicos. Un joven se encontraba comprando el periodico del día, se sento en una banca que estaba alado del pequeño negocio y se puso a leer. Una linda chica pasó enfrente de él, talves el no le puso mucha importancia al ver una sombra frente a él. La chica tampoco se dió cuenta de aquella persona que se encontraba leyendo el periódico, hasta que la chica hablo.
-Disculpe señora, ¿Tiene pan fresco?
-Si querida, ¿Cuanto quieres? ¿ Unos 10 panes?
-No señora somos sólo dos personas eso es mucho para nosotros. La joven pecosa empezó a reír, como de costumbre.
Ese ruido, ese sonido,era tan bonito de aquella risa muy escandalosa, que hizo que el joven del periódico volteara a ver a la joven Rubia.
Muy sorprendido el joven se quedo mudo, no podía creer lo que estaba viendo, era la chica más hermosa que sus ojos habían visto, era idéntica a su Tarzan pecosa.
Acaso será Candy ella, ¿ Que estaría haciendo ella en Chicago? Talves no era ella, pero su parecido es mucho, tiene la misma cabellera rubia, las mismas pecas los mismos ojos esmeralda.
Pensaba Terry.
Por lo cual decidió pararse de donde estaba y ver de cerca y hablarle a la chica, habia mucha gente comprando, así que eso le impidió acercarse a la chica.
Candy recibió su pan y se alejó de ahi.
Terry la perdió de vista, no sabia donde estaba, se quedó con la duda de que fuera ella.
En cuando toda la gente se despejó, Terry corrió para ver si alcanzaba a la chica Rubia, desgraciadamente no la alcanzó. Ya había desaparecido.
Terry no tuvo de otra que regresar al hotel en donde estaba hospedado.
Se tiro a su cama con las manos sobre la cabeza. Pensando en esa Chica Rubia que era idéntica a Candy. Estaba muy seguro que era ella, no había otra igual a ella solamente ella y
Nadie más.
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~El Fin~ Candy Candy/COMPLETA
FanfictionTalves, después del tiempo, algunas cosas han cambiado y otras no, talves es tiempo de olvidar, de hacer planes, de tomar decisiones o simplemente cambiar la rutina. Habrá cambiado algunos de los sentimientos entre Terry y Candy, talves no estén des...
