Todo gracias a ti

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James parecía conocer a Kendall, lo cual a ti te pareció muy extraño. James se había ido a Canadá por 4 años, mientras Kendall siempre estuvo aquí. No comprendías cómo podía ser que se conocieran estando tan lejos por tanto tiempo.

-James… ¿Tú y Kendall se conocen?- le preguntaste

Él te miró fijamente sorprendido. Luego miró el suelo, suspiró y regresó su mirada hacia ti.

-Yo… es que… nosotros… antes salíamos juntos-

-¿¡Qué que!?-

-¡Era una broma!- dijo tomándote de la cintura

-Ya me habías asustado- dijiste sonriendo

-¿Lo ves? Así es como me gusta verte, sonriendo-

No respondiste, solo le devolviste la sonrisa. James había cambiado de tema, al parecer no quería hablar de eso. No sabías por qué, pero tampoco querías parecer tan insistente. Solo simulaste que nunca hiciste ninguna pregunta.

-Te amo- te dijo abrazándote

-Y yo a ti- respondiste

Él se te acercó y te besó. Era muy tierno, pero si querían tener una relación debían cumplir la regla de no guardarse secretos… y James estaba rompiendo esa regla.

Subieron a su auto y continuaron el viaje hablando y riendo juntos. Luego de unos 10 minutos de viaje, James estacionó su auto en un estacionamiento. El lugar era enorme, habían muchos autos y personas caminando entre ellos. Desabrochaste el cinturón, abriste la puerta y saliste. James caminó hacia ti y entrelazó sus dedos de la mano con los tuyos. Caminaron por el seco y duro camino hasta que viste a lo lejos un gran cartel que decía “Fanny Park”, era el mejor parque de diversiones de la ciudad.

Pasaron allí cinco horas. Cuando estaban por irse, James te llevó a la máquina de fotos. Se sacaron cuatro fotos. En la primera salían los dos sacando la lengua, en la segunda hacían caras locas, en la tercera le dabas un beso en su mejilla y en la última ambos salían besándose. Al salir de aquella máquina esperaron a que las fotos salieran y James las tomó. Ambos sonreían mientras miraban aquellas fotografías.

-Me gusta esta- dijo James recortando la última

Luego abrió su billetera y la puso en un lugar reservado para fotografías. Lo miraste tiernamente.

-¿Acaso alguien puede asesinar a una persona con ternura? Porque me estás matando Maslow- dijiste

-Te amo- dijo

-Yo te amo más- le depositaste un pequeño beso en sus suaves labios

-Vamos, te llevo a tu casa-

-De acuerdo-

James y tú caminaron hacia el auto, se subieron y él condujo hasta tu casa. Al llegar, se bajó del auto, lo rodeó y extendió su mano para ayudarte a salir. La tomaste y saliste del carro sonriendo. Él te acompañó hacia la puerta de tu casa.

-Gracias por la salida James. Lo pasé hermoso- dijiste

-No, gracias a ti- te dijo

-¿Por qué a mí? Si fuiste tú el de la idea del parque-

-Porque sin ti, no sería lo mismo. No tendría razón para ir. Gracias a ti cada momento de mi vida es mejor –

Tú solo sonreíste. James era un romántico total, eso no podría negarse.

Lo besaste y entraste a tu casa. Subiste a tu habitación. Dejaste tu bolso sobre la cama y fuiste a buscar ropa más cómoda para dormir a tu armario. Te cambiaste. Fuiste al baño para cepillarte los dientes. Cuando estabas por acostarte escuchaste que estaba sonando tu celular. Te levantaste, ya que estabas sentada en la cama, y te dirigiste hacia tu celular que se encontraba en tu escritorio. Contestaste la llamada.

-Hola- dijiste extrañada al ver que la llamada era de un número desconocido

-Hola (tn), tengo que decirte algo- dijeron del otro lado en la llamada

-¿Kendall?-

Paralyzed {Kendall Schmidt}  *TERMINADA*Donde viven las historias. Descúbrelo ahora