Labios compartidos

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Ya era lunes por la mañana, era momento de ir al colegio. Terminaste tu rutina normal de cada mañana, fuiste a tomar el autobús, y cuando llegó, fuiste al colegio. Al llegar, todos te miraban extrañados. Seguramente era porque habían leído sobre el accidente y podían ver que aún tenías el yeso en tu brazo. No les diste importancia y seguiste tu rumbo. Querías buscar a Kendall, extrañabas ese extraño sentimiento dentro de ti cuando te miraba fijamente. Buscaste de arriba a abajo por cada pasillo. Hasta que lo viste. Ahora esa ansiedad que tenías por arrojarte a sus brazos se había transformado en necesidad de correr lejos de allí y desaparecer completamente del mundo. Kendall estaba besando a Katelyn. No debías estar mal por eso, tú y él no eran nada serio, pero aún así te dolía verlo con otra, y peor aún, con tu enemiga. Cerraste tus ojos y caminaste hasta tu casillero. Guardaste y sacaste libros de tu mochila.

Al sonar el timbre que indicaba que debías entrar a clases, te dirigiste a tu salón… el salón B. Cuando entraste al lugar, fuiste a tu asiento al final de la sala, Kendall aún no había llegado, supusiste que seguramente se retrasó por estar con Katelyn. Al verlo entrar, sentías que tu corazón quería escapar de tu cuerpo; querías salir corriendo de allí, sentías no poder verlo fijamente. Por mala suerte tuya, la profesora entró justo tras de ti y dio el aviso a la clase de que debía arreglar unos asuntos en la dirección y que regresaría más tarde. Luego, Kendall se sentó a tu lado.

-Buenos días preciosa- dijo acercándose a ti para darte un beso en tu mejilla, pero tú alejaste tu rostro con los ojos cerrados intentando no caer rendida ante sus ojos

Él te veía confundido, parecía no entender lo que te sucedía.

-¿Qué sucede hermosa?- dijo intentando acariciar tu rostro, pero fuiste más rápida y tomaste su muñeca antes de que él pudiera apoyar su mano en ti

-Aún la amas… ¿no es así?- dijiste sin verlo a la cara

-¿De qué…? Ahh… Katelyn… -

-La amas ¿verdad?- preguntaste aún sin mirarlo

-(tn) yo…-

-¿Verdad?- volviste a preguntar clavando tu mirada en él con tus ojos llorosos

‪#‎Narra‬ Kendall

En el momento que (tn) me preguntó si seguía amando a Katelyn no sabía qué excusa decirle. Pero cuando me vio con esos ojos llorosos, sentí que mi corazón se detenía, me sentía culpable de ser yo la razón por la cual ella lloraba sin yo poder secar sus lágrimas; tenía la necesidad de atraerla a mis brazos y no soltarla nunca, abrazarla y decirle que todo estaría bien, en ese momento… sentí que necesitaba tener sus labios junto a los míos. No podía inventarle una excusa, debía decirle la verdad.

‪#‎Fin‬ de la narración

Te estabas ya angustiando, Kendall no respondía a tu pregunta de si seguía amando a Katelyn o no. Eso te estaba matando por dentro.

-Por favor Kendall… no te quedes callado… necesito saber… ¿Aún la amas?-

-Yo…- él no terminó su oración, se abalanzó sobre ti y unió sus labios con los tuyos, al parecer esta vez no fuiste tú la hipnotizada por los ojos de Kendall… esta vez fue al revés

Tú estabas feliz de besarlo, extrañabas sentir sus labios junto a los tuyos, pero eso no era correcto; él podía estar evitando responder tu pregunta… y además estaban en clase.

-Kendall no…- dijiste separándote de él –No evites responderme-

-No lo estoy evitando ¿sí?-

-¿Entonces por qué me besaste?-

-¡Porque te amo!- dijo casi gritando

Por suerte solo llamaron la atención de tres o cuatro personas. Por un lado estabas feliz de que Kendall te dijera que te amaba, pero por otro… él estaba con Katelyn.

-Kendall… si me amas… ¿por qué aún estás con Katelyn?-

-Es que…- dijo mirando el suelo

-Sin excusas, por favor… la verdad- dijiste acariciando su mejilla para que te viera a los ojos

-Sabes que me vuelves loco cuando haces eso- te dijo sonriendo

-¡Kendall, enserio!-dijiste en tono de súplica

-De acuerdo… yo no amo a Katelyn- dijo, a lo cual sonreíste de alivio –Pero…- tu sonrisa se borró –No puedo terminar con ella-

-¿Por qué no?-preguntabas sin entender

-Sabes que es la hija del director, si le rompo el corazón… no sé de qué sería capaz su padre…

Ya he tenido problemas y algo más y podrían expulsarme-

No respondías. Permanecías inmóvil mirando el suelo.

-Es solo por un tiempo, sabes que me quedan dos meses para graduarme… y te prometo que terminaré con Katelyn y seré 100% tuyo- dijo sonriendo, tú le devolviste la sonrisa

-Pero no sé si pueda soportar dos meses viéndote con mi enemiga de toda la vida-

-Pues entonces solo estaré con ella en la escuela y pasaré por ti a tu casa cada tarde para llevarte a algún lindo lugar… ¿Sí?- dijo poniendo ojos de perrito abandonado

Sonreíste, te acercaste a él y lo besaste. Ambos sonreían felizmente.

-Sabes que no puedo vivir lejos de tus besos- dijiste volviéndolo a besar

En ese momento volvió a entrar la profesora. Ambos se separaron y simularon que nada sucedía. Kendall te mandaba miradas pícaras cada vez que la profesora volteaba. No podías evitarlo, lo amabas. Pero ahora se te complicaría mucho teniendo que verlo cada día en los pasillos besándose con otra chica… tendrías que compartir sus labios con nadie más ni nadie menos que con tu enemiga.

Paralyzed {Kendall Schmidt}  *TERMINADA*Donde viven las historias. Descúbrelo ahora