Capítulo 4

366 26 4
                                        

Me cambie lo más rápido que pude y camine hasta la casa de Thomas. Golpee y lo vi.
Su cara estaba llena de sangre. Sus manos estaban golpeadas, su ropa estaba toda sucia.
-¡Oh Dios mío!-dije topándome la boca con las dos manos.-¿Que te pasó?
-No te incumbe.-dijo con dificultad.
Empuje la puerta y entre sin permiso nuevamente.
-¿Tienes un botiquín?-dije algo apurada.
-No.-dijo frío.-No necesito que nadie me ayude, puedo solo. Vete.
-No Thomas.-dije cruzándome de brazos.-Primero te voy a curar esas heridas y luego veo si me voy.
Thomas puso los ojos en blanco.
Subí las escaleras y entre al baño, abrí una puerta y habían gasas y alcohol. Saque todo lo que había y lo lleve a bajo. Thomas estaba sentado en el sillón, haciendo muecas de dolor.
Saque algodón y puse alcohol, se lo pase por las heridas cuidadosamente, él solo me miraba.
-¿Porqué me ayudas?-dijo con las cejas fruncidas.
Saque en algodón de su cara mientras le puse una curita en la nariz.
-Yo soy malo contigo y tú solo....-dijo con la mirada en el suelo.
-Sh....-dije con un dedo en la boca.-no hables, tengo que estar concentrada para hacer esto.
Thomas hizo caso y se callo.
Agarre su mano y le puse la venda. Puse mi mano sobre la suya y lo miré. Thomas miraba nuestras manos y luego de unos segundos la alejo.
-Ahora que me curaste, es mejor que te marches-dijo parándose del sillón.-es tarde y tus padres se preocuparan.
-Mis padres están en California.-dije acercándome hacia él.-no estarán en casa por un largo tiempo.
Thomas me miró y abrió la puerta para que me marche y lo hice.
Llegue a casa y me tire en la cama.
Al otro día me desperté por el sonido de la alarma del reloj. Lo apague con fastidio y me levante. Me di una ducha rápida y me vestí lo más rápido que pude.
Ahora tenía historia. Abrí mi casillero y saque los libros que necesitaba, cuando lo cerré me exalte ya que Peter estaba al lado mío apoyado en los casilleros.
-¿Que quieres Peter?-dije algo molesta. Ya me tenía harta con el jueguito de que Megan está mal. Ella tiene que hablar conmigo no él.
-Quería invitarte a mi fiesta, es esta noche a las 9pm.-dice dándome un beso en la mejilla.-Megan estará ahí, espero que puedan perdonarse.
Y se marchó.
No quiero hablar con Megan, ella me lastimo y si quiere hablar conmigo que venga y que lo haga ella misma. La vi con Peter en los casilleros, estaba mirándome triste.
Sonó el timbre y todos entramos a las clases correspondientes.
En esta clase siempre me sentaba con Megan. Pero esta vez hice una excepción y me senté con Thomas.
-Hola.-dije alegre.
-Te dije que te alejaras de mí.-dijo volteándose a verme.
-Sigue repitiendo eso,-dije mirándolo a lo ojos.-no funcionará.
Puso los ojos en blanco y miro para adelante.
El día se pasó volando. Cuando sonó el último timbre todos salieron corriendo.
Me fui caminando y todo el mundo me empujaba. Al fin salí del calvario.
Thomas subió a su auto, yo fui y abrí la puerta y me metí.
-¿Me llevas a casa?-dije mirándome por el retrovisor.
-No, bájate.-dijo seco.
-Deja de ser tan soberbio y malhumorado y llévame a casa.-dije apoyando mis manos sobre el asiento.
Thomas bufo con fastidio y condujo hasta mi casa.
-Gracias.-dije con una sonrisa.
-De nada.-dijo mirando para el frente.
-¿Vas a ir a la fiesta?-dije mirándolo por el rabillo del ojo.
-No, no puedo.-dijo mirando mis manos.-lo siento.
Molesta salí del auto y lo cerré con tanta fuerza que casi hago giratoria la puerta.
-Octavia.....-dijo por la ventanilla.-¡OCTAVIA!
Entre a casa y subí las escaleras. Enojada di un portazo y me tire a la cama. No entiendo cuál es su MALDITO problema. Cada vez me convenzo más de que él no tiene solución. Sé que oculta algo y no voy a parar hasta descubrirlo.
Cuando me quise acordar ya era hora de prepararme para ir a la fiesta. Me puse un top, un short y una zapatillas, agarre mi chaqueta y me fui rápidamente de mi casa.
Pedí un taxi y le dije la dirección. Llegue más rápido de lo esperado. Le pague y me baje.
La casa de Peter era una mansión con un jardín lleno de flores campestres. Entre y vi a todo el colegio.
Alguien me toma desesperadamente por el hombro. Por favor que sea Thomas-rogué.
Pero no, era nada más y nada menos que Megan.
-Hola.-dice algo triste.
-Hola.-dije con indiferencia.
-¿Podemos hablar?-dijo mirando hacia el suelo.
-Si.-dije mientras caminaba fuera de la multitud.
-Mira Oc,-dijo agarrándome la mano.-lo siento muchísimo. Tú eres mi mejor amiga y no puedo vivir peleada con vos. Me equivoqué y lo siento mucho. ¿Me perdonas?
Yo la miré pensativa. Es cierto, no puedo estar peleada con Megan. Es mi mejor amiga y no quiero perderla.
-Claro que sí.-dije sonriéndole.-Todos se merecen una segunda oportunidad.
Ella salto de felicidad y me abrazó, nos quedamos un largo rato.
-¿Vamos a bailar?-dijo soltándome delicadamente.
-Vale.-dije sonriendo de oreja a oreja.
Fuimos donde todos los estudiantes estaban bailando. Yo me movía al compás de la música. Megan estaba reluciente. La miraba. Su sonrisa es bellísima, su cabello caía como una cascada de agua y sus ojos de color gris me miraban con felicidad.
En el baile alguien me piso. Me di vuelta.
-¡Oye!-dije molesta-Ten cuidado.
-Lo siento.-dijo sonriendo. Abrí más los ojos y era Thomas. Era la primera vez que lo vi sonreír. Lo agarre del brazo y nos alejamos del ruido.
-Viniste.-dije contenta.
-Aquí estoy.-dijo acercándose. Me agarro la mejilla y la tocaba con su pulgar. Yo me sonroje un poco ya que su mirada me intimidaba. Me acerco más a él agarrándome de la cintura. Yo me quede paralizada. No creía lo que estaba sucediendo. Se acercó más a mí y me besó. Su beso fue cálido, y dulce. Yo seguía sus movimientos hasta que su lengua se introdujo dentro de mi boca. La misma quería encontrar la mía y así lo hizo. Puse mis manos sobre su nuca y enredaba mis dedos con su cabello. Nos apartamos para tomar aire.
-Octavia..-dijo con su voz grave.-la primera vez que te vi estabas mal, triste. Te agachaste y llorabas con tanta angustia que tenía ganas de abrazarte sin conocerte. Me quede viéndote por un largo rato hasta que tu mirada se encontró con la mía. Me mirabas de una forma extraña, como si trataras de averiguar lo que estaba pensando en ese momento. Y allí fue donde me di cuenta que me gustas. Pero al recordar que soy y quién soy....me acuerdo que te tengo que alejar de mí. Lo intenté, lo juro, pero se me es imposible.
-¿Porqué tienes que alejarte?-dije poniendo mis manos sobre su pecho.
-Por que no soy quien tú crees quien soy.-dijo envolviendo mis manos sobre las suyas.
-No me importa..-dije tomando su mentón para que me mire y así lo hizo.-correré el riesgo.
Él me dedico una sonrisa y me beso nuevamente. Me aparte al sentir los gritos de Megan diciendo <<que chaval más lindo, hacen linda pareja>> y me reí a carcajadas.
Termino la fiesta y todos nos fuimos. Thomas me llevó a casa.
-Llegamos.-dije algo apenada de que haya terminado la noche.
-Si.-dijo tomando mis manos y deposito un beso en ellas.-Hasta mañana.
-Hasta mañana.-dije con una sonrisa.
Entre a casa y me acosté pensando en Thomas Green.

Oscuro secretoDonde viven las historias. Descúbrelo ahora