Luego de la clase de defensa contra mugles, que fue un completo desastre, Ginny se encontraba en problemas por su gran bocota.
El desencadenante de que ella tenga que recibir un castigo de parte de un alumno de último curso fue que el estupido profesor quería obligarla a hechizar a un pobre perro robado de un hogar mugle con un cruxiatus, y ella por compasión utilizó un Avada Kedabra. Lo único en lo que penso en ese momento era que ese perrito ya no volvería a casa y además querian torturarlo, ¿qué otra salida quedaba?
Cuando lo hizo, el profesor la retó por sacarle la oportunidad de practicar a los otros alumnos, y le dijo que la próxima vez ella sustituiría al animal de prácticas, ya que no valía mucho por ser traidora a la sangre. Entonces ella escupió en sus pies y el la mandó a castigar con Pucey.
Y allí estaba, en un aula abandonada con el idiota de los dientes feos, aunque debía reconocer que un sudor frío le recorría la nuca.
-Vamos a hacer esto rápido, hoy no estoy de humor y tengo cosas que hacer- dijo el sonriendo.
-Pierdete, serpiente arrastrada.
Él miró hacia afuera y luego a ella -te quedas aquí.
Luego ella escucho que intercambiaba una conversación con alguien.
-Amigo, que bueno verte por aquí, tienes un rato para ejecutar un castigo?, yo debo irme, si me cubres ahora yo lo hare por ti otro día
-Qué sucedió?
-otra castigada en la clase nueva.
En ese momento alguien asomó su cabeza pero Ginny no llegó a ver quién era, la conversación siguió.
-Está bien, pero me deberás una, Adrian.
-Claro!! Gracias, tengo que irme, es toda tuya.
Luego de esas palabras no escuchó más nada, así que se imaginó que vendría su nuevo castigador. Para tomar ventaja se escondió detrás de la puerta y le dio una patada en la espinilla al nuevo encargado de su castigo justo cuando éste entraba, así que acertó. Pero cuando vio a su víctima se lamentó en seguida.
-Oh Blaise! Lo siento mucho, creí que sería alguien más - dijo ella bastante apenada.
-Tu también me la debes pecosa - dijo el recuperándose - ahora dime por qué te castigaron.
Ella le contó la historia con lujo de detalles como casi todas las chicas, y después de eso Blaise se acercó y la besó.
-Te entiendo, pero que pasaba si Pusey o cualquier otro de verdad te torturaban? Solo quedarían tus cabellos rojos, y a mi me encanta todo tu cuerpo, los cabellos solos no saciaran nada, cuidate y ámate un poco más- dijo el ya besando su cuello y pasando sus manos por esos muslos blancos llenos de pecas.
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Por la noche en la sala de menesteres...
-Lunita!! Ya estás aquí?
Ginny entró a la sala de menesteres en la que se podían ver un sillón de dos cuerpos con una mesa ratona delante que tenía unos aperitivos extraños.
-Claro que ya estas aquí...
-Hola Gin, he pensado unos aperitivos para nuestra noche de chicas, que te parece?
-Me sorprendes como siempre, trajiste tu pijama?
-claro, lo traigo en la mochila.
-Bien, sentemos nos. Cuentame ¿Que está pasando entre Theodore y tú?
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Un Amor Incondicional
Fiksi PenggemarUn amor incondicional es la historia de una guerra que se extendió más de lo que esperaban y dos personas que se enamoraron en el camino. Cuánto estás dispuesto a hacer por amor? Te sacrificarías? Sacrificarías tus creencias? O sacrificarías tu amor...
