Capítulo 2

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El departamento de Yakov se encontraba dentro del centro de entrenamiento al que íbamos todos los días, así que una vez que nos cambiamos de ropa no tardamos mucho en llegar hasta allá.

Lilia (la ex esposa de Yakov y la mejor prima ballerina que ha habido en mucho tiempo) nos recibió hecha un mar de llanto y detrás de ella Yakov nos indicó que ya había un coche esperándonos en la entrada.  De reojo pude ver como Victor y él intercambiaban miradas.

El trayecto duro alrededor de unas dos horas, atravesamos la ciudad hasta llegar a un pequeño pueblo donde nunca había estado (tampoco es que salga mucho de San Petersburgo) Las casas, aunque no se ven muy lujosas son grandes, con cierto encanto antiguo y tienen enormes jardines;  las calles son empedradas y los faros parecen del principios del siglo pasado. Es como un pueblo que solo aparece en los cuentos de hadas.

En todo el camino Victor no dijo nada, solo se dedicó a mirar por la ventana con una expresión bastante...tranquila. Como si el shock inicial al recibir la noticia hubiera estado solo en mi imaginación, no lloraba, no suspiraba ni se lamentaba. Nada.

Yakov mantenía abrazada a Lilia, quien ya se veía más tranquila (al menos ya no lloraba tanto) y Makkachin estaba sentado en las piernas de Victor. Yo también quería estar cerca de él, pero no sabía como hacerlo. Me sentía tan impotente como el día en que Victor ofreció a tomarse una foto conmigo en aquel lejano Grand Prix Final.

Lilia me habló un poco de Anastasya. Era una figura muy importante de la Compañia Rusa de Ballet desde muy temprana edad y hasta hace poco se le concedió el honor de ser Prima Ballerina ya que se le consideraba un prodigio en el arte de la danza. Su belleza resaltaba sobre las demás y nunca le faltaron pretendientes. Se casó con un escritor francés  y no les gustaba vivir cerca de los reflectores. Gracias a Minako sensei, tenia una idea de quienes eran las estrellas del mundo del ballet, por lo que no tarde en darle un rostro a la mujer que iríamos a velar en unos momentos

Anastasya era una belleza. Alta y con el esbelto cuerpo de una bailarina, su cabello largo, negro y ondulado contrastaba con su piel blanca; pero lo que mas llamaba la atención de su apariencia eran sus profundos ojos azules. Era tan parecida a Victor que no sé como no me di cuenta antes.

La compañía de danza se estaba haciendo cargo de todo, así que cuando llegamos ya había algunas personas. Primero entraron Yakov y Lilia, quien volvió a romper en llanto y fue a abrazar a una de las chicas que estaban sentadas cerca de la puerta. Makkachin y yo entramos con Victor tomando fuertemente mi mano y con la otra la correa, esperaba ver alguna expresión de dolor en él pero, nuevamente me topé con fríos e inexpresivos ojos.

El interior de la casa era amplio, se habían movido los sillones de la sala y el comedor para poder poner los dos ataúdes y una gran fotografía con la pareja que se encontraba dentro de ellos.

Secretos de familia (Victuuri)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora