CAPÍTULO 21

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5 DÍAS DESPUÉS.

Ya teneíamos toda la casa decorada excepto la habitación del bebé ya que preferíamos esperar a saber el sexo para organizarla.
Así quedó nuestra habitación y me encantó al final.

Otras habitaciones que también trabajamos mucho fueron el salón y la habitación de invitados aunque nadie la fuera a usar

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Otras habitaciones que también trabajamos mucho fueron el salón y la habitación de invitados aunque nadie la fuera a usar.

Otras habitaciones que también trabajamos mucho fueron el salón y la habitación de invitados aunque nadie la fuera a usar

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Pero si me preguntais por mis partes favoritas de la casa no os diría ninguna de esas, elegiría el vestidor que Harry me había dejado entero para mí, él se cogió el armario de la habitación, y el pequeño jardin que habíamos decorado un poco también

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Pero si me preguntais por mis partes favoritas de la casa no os diría ninguna de esas, elegiría el vestidor que Harry me había dejado entero para mí, él se cogió el armario de la habitación, y el pequeño jardin que habíamos decorado un poco también.

Pero si me preguntais por mis partes favoritas de la casa no os diría ninguna de esas, elegiría el vestidor que Harry me había dejado entero para mí, él se cogió el armario de la habitación, y el pequeño jardin que habíamos decorado un poco también

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Hoy empezabamos a trabajar, estaba muy nerviosa pero Harry estaba ahí para calmarme

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Hoy empezabamos a trabajar, estaba muy nerviosa pero Harry estaba ahí para calmarme. Llegamos al hospital y tuvimos que rellenar y firmar un par de papeles. Luego nos guiaron hasta nuestra consulta y nos enseñaron como utilizar el ordenador. Empezamos a pasar consulta como en los viejos tiempos y me empecé a sentir muy cómoda con él y el trabajo. A las 3 acabamos con toda nuestra lista de pacientes.
- Vete rellenando esto - dijo Harry dándome unos papeles.
- ¿Qué es?
- Es un cuestionario que se les hace a las mujeres que vienen embarazadas y algunas cosas tuyas las sé pero otras no.
- Vale.
Empecé a rellenar las 10 preguntas que había algunas eran simples de sí o no, así que tardé poco en llegar a la décima. "¿Es un embarazo querido?". Me quedé mirando la pregunta la pregunta mientras las lágrimas salieron de mis ojos al acordarme del enfado de mis padres. Harry me vio, me quitó los papeles y me abrazó.
- Lo siento, todo nos irá genial, tendremos un hijo o hija precioso o preciosa y seremos los más felices del mundo porque te amo, te amo muchísimo.
- Gracias - sonreí levemente - yo también te amo, Harry.
Me guió hasta la camilla y me tumbé. Me hizo una ecografía y pudimos ver lo que sería nuestro bebé que me hizo muchísima ilusión. Imprimió las ecografías y me las dio. También miró los resultados de la analítica que me había hecho esta mañana y estaba todo bien. Ya habíamos acabado así que recogimos la consulta y volvimos. No podía dejar de sonreír. Llegamos a casa y comimos.
- ¿Te puedo pedir una cosa ñoña? - me preguntó con vergüenza.
- Claro que sí, dime.
- ¿Te puedo hacer fotos todos los meses durante el embarazo que se te vea la tripa?
- Claro - sonreí - ¿hacemos la primera?
- Sí - sonrió.
Me hizo la primera foto donde se me veía la tripa que todavía no se notaba pero la cuestión era ir viendo el progreso de nada al bebé entero.
Nos pasamos una cuantas horas de la tarde en un centro comercial comprando las pocas decoraciones y cosas que nos faltaban. Harry seguía igual de pervertido que siempre, me iba acariciando los muslos y dándome besos en el cuello cada vez que podía y provocando que me mojara. Subimos al coche para volver a casa.
- Tengo serios problemas entre las piernas - dije antes de que arracara.
- ¿Sí? Pues ten cuidado con eso que es malo - dijo de broma.
- Tú - le saqué la lengua.
- Vete para los asientos de atrás.
- ¿Y ahora qué? - dije cuando estaba detrás.
- Quitate los pantalones y las bragas - dijo mientras me miraba por el espejo.
Cuando me lo quité, se vino él hacia atrás y se puso de rodillas en el suelo del coche. Me separó las piernas y me lamió entre ellas provocando mis gemidos. Me metió dos dedos mientras su lengua jugaba con mi clítoris haciendo que gimiera. Fue aumentando el ritmo hasta que me corrí gimiendo su nombre. Se chupó los dedos y me lamió toda la entrepierna para limpiarme.
- Sabes a sexy embarazada - sonrió y me guiñó un ojo haciendo que me sonrojara.
Me puso las bragas y los pantalones y nos volvimos a poner delante. Volvimos a casa.
- Anna... - dijo cuando entramos a casa.
- ¿Qué pasa?
- Estoy muy cachondo hoy - dijo pegándose a mí.
- ¿Necesito rodilleras y coleta?
- Si te apetece - jadeó y supuse que se lo había imaginado.
- Vamos a la habitación.
Fuimos a la habitación, me puse ropa interior negra, unas rodilleras que me compré para hacer la gracia y me recogí el pelo. Volví con Harry y soltó un jadeo al verme. Fui con él y le toqué el bulto por encima del pantalón.
- La tienes bien dura ya eh.
- Sí, me duele mucho.
Le fui desnudando mientras le besaba el cuerpo. Me fue ayudando a desnudarle, me puse de rodillas y me metí su miembro en la boca. Empecé a chuparselo bien mientras que gemía e iba aumentando el ritmo. Se corrió en mi boca gimiendo mi nombre y me trague.
Me tumbé en la cama y se tumbó a mi lado. Estuvimos unos minutos en silencio, era un silencio cómodo, en el que solo nos mirabamos a los ojos y me dejé llevar por el verde de sus ojos, en los que mi mente empezó a imaginar los árboles de un precioso bosque. Harry me sacó de mi imaginación al besarme, tardé unos segundos en seguirle el beso, cada vez era más apasionado. Harry me empezó a dar besos en el cuello mientras me quitaba la lenceria negra.
- ¿Quieres hacerlo por detrás? - me susurró cariñoso.
- Bueno, lo intentamos.
- Tranquila, iré muy despacio.
Me puse a cuatro patas y Harry sacó lubricante del cajón. Me puso bastante y también se puso él en el pene. Me empezó metiendo la punta y siguió muy poco a poco, me dolía bastante pero no se lo quería decir así que mordí la almohada para no quejarme. Ya estaba dentro del todo y empezó a sacarlo y meterlo despacio y el dolor no se iba. Iba aumentando el ritmo de las embestidas hasta que se corrió y yo fingí el orgasmo para dejarle más tranquilo. Se tumbó a mi lado y fui corriendo al baño cerrando la puerta con el pestillo. Me puse a llorar del dolor que seguía sintiendo y me di una ducha bastante larga. Cuando acabé el dolor se me había pasado, me vestí y fui a buscar a Harry que estaba en la cocina.
- ¿Estás bien? - me dijo al verme entrar.
- Sí, solo me ha dolido un poco - le mentí.
- Vale pero podías haberlo dicho y paraba.
- Tranquilo, al final se me ha pasado - le volví a mentir.
Hicimos la cena, cenamos y recogimos. Nos fuimos enseguida a la cama porque estabamos cansados, me abrazó y nos dormimos.

Kamasutra (segunda parte)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora