"Estoy donde me dejaste, en un camino vacío, aquí donde la Luna nunca brilla y se pone amarilla con el tiempo. De nube en nube, con las alas de un pájaro blanco, me permití ser un prisionero porque sin ti, nada hace que tenga sentido" –I.
Sus brazos no habían esperado ninguna aprobación para sujetarle y sus labios se habían ceñido con arrebato a los del más alto, cuánto le había extrañado y ahora tenerle ahí hacía que todo su ser se agitara como alguna vez había hecho en el pasado.
La mirada marrón parecía confundida cuando acarició su rostro como si quisiera rememorar cada uno de sus rasgos, pero no dijo nada y bajó sus párpados cuando la cercanía amenazó con volver a arrebatarle el aliento. Su boca se había amoldado a la suya y su beso había sido correspondido desde el inicio hasta que fue inevitable separarse. Kyuhyun buscó refugio en su cuerpo y sonrió cuando su calor le hizo rememorar aquellas noches en que compartieran más que solo un par de secretos.
Nadie parecía haber encontrado extraña su presencia como si supieran que pertenecía a su lado, nadie preguntó ni murmuró al respecto y aquella invitación de una mujer de cabellos claros se olvidó al igual que el resto cuando la puerta se cerró detrás de ellos.
Había muchas cosas de las cuáles hablar, dudas quizá, pero tantos años debían haber sido suficientes para que algunas explicaciones se volvieran obsoletas, por eso prefirió el silencio cuando le empujó de espaldas en su cama, antes de acompañarle para mirar el cielo raso donde había plasmado su propio anochecer, ese que recordara cuando el peligro estaba al asecho. Sintió la mano del menor sujetar la suya permitiendo que sus dedos se entrecruzaran con los suyos y sintió el aliento detenerse en su garganta cuando su voz volvió a salir.
-Sigues siendo igual que siempre- murmuró y cuando volteó a mirarle notó que este había sonreído –pasó tanto tiempo que creí ya no podría reconocerte si nos encontrábamos de nuevo- agregó y guardó silencio cuando el cuerpo del pelinegro se inclinó sobre el suyo de forma imponente, dejándolo atrapado.
-Pero recordaste mi nombre- susurró acariciando sus cabellos –cambiaste mucho, pero para mí sigues viéndote como ese chico tímido que conociera en el pasado-
Sus ojos estaban perdidos en los suyos, pero eso no impidió que sus dedos blanquecinos empujaran sus cabellos dejando a la vista sus ojos oscuros –ya no temes-
-Ni tú- respondió, besó su mejilla y le sonrió cuando notó que su piel se teñía suavemente –te extrañé más de lo que te imaginas- confesó y unió sus labios a los suyos, moviéndolos con lentitud, disfrutando del placer que descubriera hace años y que aun ahora seguía anhelando volver a experimentar.
Cada tramo de su piel lechosa seguía siendo tan sensible como en el pasado y sus labios se habían conferido a la tarea de impregnarla con su calor sin ninguna clase de regla; sus muslos, su pecho, su cuello, sus labios, había besado cada parte de él con placer y no había tardado mucho tiempo en sentir al necesidad abrumadora de poseerle como hiciera en sus recuerdos cada vez que estos regresaban haciendo tambalearse a todos sus esfuerzos por olvidarle.
Su nombre había sonado mucho más dulce ese día de lo que pudiera haber sonado cuando eran más jóvenes y antes de notarlo el tiempo se había evaporado en la habitación sin notar en que momento había sucumbido al cansancio junto al cuerpo del menor.
"Eres la visión que estoy buscando, hazme recordar todo lo que olvidé..." –K.
El color marrón se había perdido por momentos entre las miradas que recorrían el lugar y su nariz había aspirado el perfume de la piel de su cuello mientras le mantenía atrapado con su espalda amortiguando sus latidos.
-No recordé ese lugar la primera vez, pero luego de un tiempo las imágenes comenzaron a llegar... en realidad fue un poco extraño, como la sensación de que se trataran de sueños- dijo mientras miraba a las personas que parecían pequeños puntos moverse a lo lejos desde lo alto de la colina donde se encontraban –fue complicado al inicio, ¿sabes?, aceptar que nada de eso existía e incluso hubo un tiempo donde me pregunté si tú también habías sido una invención de esa realidad-
-No creo que para nadie haya sido sencillo luego de tanto tiempo encerrados ahí- susurró volviendo más firme su agarré que envolvía su cuerpo –y no fuiste el único que dudó entre la fantasía y la realidad... todos lo hicimos en algún momento, no solo tú y yo, sino también ellos- explicó, refiriéndose a las personas que ahora llamara amigos, vecinos e incluso familia.
-¿Crees que les haya costado tanto tiempo reunirse?-
-Probablemente-
-¿Y ellos?, ¿crees que hayan tenido la misma suerte que nosotros?-
-No lo sé, pero me gustaría pensar que es así- respondió recargando su barbilla en su hombro y sonrió de forma cálida al sentirse más tranquilo por el solo hecho de tenerle ahí porque al menos de aquella batalla había surgido un nuevo motivo para enfrentarse a un mundo que le era desconocido.
Lo ignoraban, pero tal y como le había mencionado alguna vez Gina, las personas habían despertado en sus lugares de origen, un joven de raíces chinas había encontrado a su pequeño un par de días más tarde y años después habría encontrado en una isla a quienes formaran parte de su familia en aquel mundo en el que habían sido encerrados; por otro lado, en un pueblo en las afueras de una gran ciudad, un joven se había reunido con la persona a la que considerara su hermano aunque no compartieran nada más que el cariño y años después un joven de cabellos negros llegaría como un médico voluntario para ayudar las personas de la zona sin saber que encontraría a la persona con la que hubiera hecho una promesa que trascendía su propia existencia.
Los destinos unidos en un mundo ficticio habían cruzado las fronteras a los planos existenciales de sus verdaderas vidas sin saberlo y a pesar de la espera poco a poco los hilos se iban acortando hasta que uno de los dos extremos encontraba al otro, porque a pesar de la prohibición, sus anhelos habían sido más grande que el temor.
-¿Aún piensas que soy diferente a los demás?-
-Todavía lo creó- susurró a un lado de su oreja, porque a pesar de que fuera similar a los otros, seguía siendo la misma persona especial que le hiciera dudar incluso de sus planes cuando no debió de haberlo hecho -¿alguna vez has escuchado la historia de cómo surgió el amor en un mundo donde no existía?- cuestionó cerrando los ojos por un momento disfrutando de su perfume combinado con el ambiente y sonrió al captar la curiosidad en su voz al preguntar ¿hay alguna historia como esa? –La hay- respondió –se llama Without love, un mundo gobernado por la sociedad blanca...-
~°~
No tenía planeado escribir un epílogo, así que es cortito por lo mismo y no estoy muy segura de qué tan bien quedó, pero espero que les haya gustado. También no suelo acostumbrar a repetir ningún fragmento citado de alguna canción, pero creí pertinente hacerlo porque encajaba bien en este texto.
Um... olvidé poner algo en el capítulo final y cuando lo recordé ya era tarde, así que aprovecho la oportunidad para agradecer a las personas que leyeron y se dieron el tiempo de dejar su comentario a lo largo de la historia, además de votar por algún capítulo. Ojalá hayan disfrutado la lectura y si tienen tiempo, le den la oportunidad a mis otros escritos que están en proceso y los que escribiré más adelante.
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Without Love {YeHyun}
FanfictionLa sociedad había cambiado en gran medida a través de los años hasta alcanzar el perfeccionismo buscado, creando así un mundo donde no existían problemas ni dificultades, todo seguía un proceso, patrón o instrucciones para evitar que algo cruzara la...
