(Este capítulo será hecho en narración omnisciente, para cubrir todos los puntos del momento)
En las famosas ruinas rocosas de Ranox, bajo un cielo nublado, se encuentran el encargado de Henir junto a su antiguo aprendiz, mirándose con odio mientras levitan a una altura considerable.
Uno, completamente cegado por la ira de ser utilizado cual muñeco de trapo, de haberse dejado endulzar el oído con mentiras, sus músculos tensos y preparados para reaccionar; el otro, con un semblante más sombrío de lo usual, y con intenciones macabras escritas en cada parte de su actual pose de ataque.
Los pocos animales en el área estarían a punto de presenciar una batalla predestinada, un combate que ocurriría tarde o temprano y que acarrearía probablemente un daño irreparable a la dimensión en la que estaban parados.
-Siempre quise hacer esto, y ni creas que desperdiciaré la oportunidad de eliminarte-, sentenció Add con voz grave. Cualquiera que lo viera, no encontraría rastro alguno de su humanidad. El Éldrit y su rabia lo habían poseído casi en su totalidad.
-Hablas demasiado. No tienes oportunidad alguna contra el poder al que fui atado. Esto solo tiene un final, y en él, seré libre de esta carga- contestó el enmascarado también con ira. Nunca se le había visto de esta manera, y por eso mismo, Add poseía cierta pizca de miedo en su ser. No lo expresaría, claramente.
-Empecemos entonces, muero de ganas-
Y con esas palabras, la batalla inició con una embestida de energía del rastreador. Ataque que nunca llega a Galveo, pues éste lo detiene sin siquiera mover un dedo.
-Te daré cinco minutos para rendirte antes de que pierda la poca paciencia que me queda-, dijo. Add sabía de las capacidades de aquel individuo, pero el raciocinio ya no cabía dentro de su cabeza.
-Eso es tiempo suficiente para acabarte-, los dinamos de Add liberaron un flujo eléctrico que quebró poco a poco el control del tiempo de Galveo, hasta el punto de crear agujeros dimensionales donde los segundos no avanzaban.
-¿Estarías dispuesto a destruir la línea temporal solo para matarme?-, preguntó Galveo pausadamente mientras esquivaba cada ráfaga que Add disparaba sin piedad.
En un descuido del hombre de la gabardina, Add dirigió uno de sus dinamos directo a su costado izquierdo. El corte fue leve, más debido a los reflejos de Galveo que a su puntería. No dijo nada, pero en su interior se enojaba gradualmente.
-Heh... tendrás que hacerlo mejor si quie-
-¡Bomba de energía!-
El ataque fue directo. Galveo retrocedió en el aire, pero se recompuso al instante.
-Miserable ser inferior-, gruñó con furia.
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/Elsword\: A miracle?...
Fanfikce¿Quién lo diría? Tras intentar viajar en el tiempo para recuperar mi pasado, fracasé. Todo mi esfuerzo en vano me llevó a la locura; casi destruyo una villa, y fuí internado en un manicomio. Al salir de aquel lugar y retomar mis estudios me contacta...
