-¿Es enserio?-Preguntó Paola con incredulidad-. Primero los noqueamos ¿Y ahora quieres meterlos en la cajuela?.
-¿Acaso tenemos otra opción?-hablé con obviedad.
-Bueno no, pero no puedes meterlos ahí Sophie nos mataría.
-Ella no tiene que saberlo y sólo meteré a tres de ellos-dije indiferente.
Me miró con cara de pocos amigos abriendo la boca para contraatacar.
-¿Y por qué tu no te metes en en ella?
-¿Por qué no lo haces tu?
-Porque me toca conducir.
-Y yo tengo que hablar contigo sobre lo sucedido.
Giró sobre sus talones mientras soltaba maldiciones, rodé los ojos y comencé a seguirla. Resulta que en la camioneta en la que nos habías transportado sólo tenia siete asiento lo que me llevó a pensar ¿Qué clase de camioneta tiene siete asientos?, nos dimos cuenta cuando ya habíamos arrastrado a los chicos hasta ella, dos de ellos ya estaban a dentro, colocados con descuido en los asientos traseros mientras que los otros seguía tirados en el pavimento.
-Metanlos-ordenó Paola-. Coloquenlos en los asiento-le hicimos caso, tres en la parte de atrás y los otros dos en los asientos de en medio de la camioneta.
-Ustedes dos-señaló a Arantza y a Dalí-. En la cajuela.
-¡¿Qué?!-gritaro al unísono.
-Lo que escucharon y tú-miró a Diana-. Con nosotras.
-Pero solo hay dos lugares enfrente.
-¿Quieres irte con ellas?
-No, pero no cabemos.
-Cabes en cualquier lugar.
Y no lo dudaba Diana era capas de caber en todo, puesto que es muy delgada.
Dicho y hecho Dalí y Arantza se fueron en la cajuela la cual me iba a reir de ellas por un largo rato, Paola conducía silenciosamente con la vista fija al frente y por último, Diana y yo compartíamos asiento aunque estábamos un poco apretadas pero no tanto como para no soportarlo.
-¿Y bien?
-¿Y bien que?-dijo bruscamente.
-¿Por qué dejaste medio muerta a Arantza?-hablé irritada.
-Ni siquiera la toque...
-La empujaste...
-No use la violencia...
-Con brusquedad...
-No fue grave...
-Le dejaste un moretón en la espalda...
-Ash! Ya!-gritó-. Tu muy bien sabes que su piel es sensible.
-Si lo sé, pero lo que no sé es EL porque lo hiciste.
-Porque se lo merecía, todo el tiempo quiere hacer su voluntad y jamás obedece-movió las manos sobre el volante, un hábito que tenia cuando hablaba.
-Ella es así, pero no sólo tuviste esa reacción por eso, y tú eres igual.
Se quedó callada meditando la respuesta, cada segundo que pasaba se me hacían horas hasta que por fin se digno a hablar.
-No.
-Ha vuelto ¿verdad?
-Si-habló con pesadez.
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Experimento Secreto (Pausada)
Random5 mejores amigas son arrastradas a la misión más importante de su vida, donde descubrirán secretos de su pasado, para ello son forzadas a compartir su hogar con un escuadrón distinto al suyo, donde experimentaran sentimientos que nunca habían tenid...
