Capítulo 29

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Era domingo por la mañana, Lauren había regresado del hospital tropezándose con una torpe Ariana que iba de salida. Ambas se sonrieron mutuamente Ariana se sentía sonrojada y agradecida por el gesto de Lauren. Quedaron en ser más unidas y hasta más amigas, cosa que ninguna de las dos cumplió.

El aroma del café vistió el apartamento despertando a una muy feliz Camila, que salió saltando de la habitación gritando el nombre de Ariana hasta los cielos, actitud que cambio al darse cuenta que era Lauren quien preparaba el café; Lauren le sirvió muy sonriente y la alentó a continuar con su felicidad pero ella opto por solo estar tranquila. Ambas desayunaron bajo el cobijador frio del silencio que las abrazo entre miradas perdidas que salieron de obrita entre las mordidas del pan caliente y las sorbidas del café recién hecho.

Camila: Gracias. –musitó cabizbaja sorbiendo el café.

Lauren: No, tienes nada que agradecerme. –exclamó sonriente acomodando su lado.

Camila: ¿Veras a Sofí hoy?

Lauren: No, hoy no.

Camila: Me gustaría compartir el día contigo.

Lauren: ¿Ariana no se enojara?

Camila: Vamos, Lolo.

Lauren: Supongo, ya tomaste una decisión ¿Verdad?

Camila: Le di el anillo.

Lauren: ¿Lo acepto?

Camila: Si...

Lauren: Me alegro por ustedes.

Camila: ¿Entonces?

Lauren: ¿Si?

Camila: ¿Oficialmente somos ex?

Lauren: Solo digamos que ya el eclipse termino.

Camila: Sin importar que, si te amé.

Lauren: No recuerdo bien las cosas, me da migraña incluso intentar recordar todo, pero sé que hablas con sinceridad pero creo que yo te amé más.

El domingo fue tranquilo las chicas pasaron el día juntas, entre risas, bocadillos, botanas, bromas, música, chistes y recuerdos. Parecían amigas aunque Lauren estaba muerta por dentro. El accidente no dio fin a algo, solo le hizo ver la realidad de su vida, realidad que en años estuvo ignorando, no se lo dijo a Camila pero al estar con ella tuvo revuelto los recuerdos; recordó desde el momento en que se conocieron, el primer beso, la primera noche, el primer roce, la primera pelea, cuando decidieron vivir juntas, el primer aniversario, las idas a su restaurante favorito de sushi, las canciones que Camila le dedicaba, su primer año de juerga, la primera cortada, el primer intento de suicidio que Camila ignoro. Recordó todo como si hubiera sido ayer, recordó las palabras de sus padres que suplicaban no estuvieran con ella su madre, Clara siempre fue la más constante con el tema, recordó a sus hermanos discutiendo con ella por apoyar a Camila y renunciar a sus metas. Todo golpeo su mente con la brisa fría que en momentos las cobijabas.

En un par de horasmás tarde comenzó el invierno, la nieve golpeo la ventana asombrándolas a talgrado de comportarse como infantes. Salieron al contemplar tal escena a travésde la ventana, corrieron cuan niñas nunca fueron hasta caer sobre la misma,ninguna se cubrió para tal temporada, solo fueron a disfrutar del momento, lanieve cubrió sus cuerpos al son del juego de figuras que hacían en el suelo.Las risas se hicieron notorias, Lauren no se había sentido tan viva a su ladodesde hace años. Camila fue más infantil empezando una guerra de bolas denieve, Lauren le siguió la corriente. Casi parecía que nada hubiera pasadoentre ellas, de pronto lo malo fue escaso, fue inexistente, fue imaginario. Laurenen su momento cayó al suelo y Camila aún más infantil salto encima de ella, sijugarreta se volvió una gracia cuando quedaron viéndose de frente, Lauren solo sonreíacon un leve rasposo sonido de su voz, ambas se sonrojaron y ambas se robaron unbeso, no lucían como una pareja pero tampoco estaban luciendo como ex; Laurenno será nunca su amante pero tampoco seráel amor de su vida, el beso solo cerro un ciclo para darle comienzo a otro;para sorpresa de ambas, fue el beso más sincero que se dieron en tantos añosjuntas. Ninguna quería estar juntas, pero tampoco querían estar separadas. 

Same Place #BdF2017Donde viven las historias. Descúbrelo ahora