Capitulo 18

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Capítulo 18

Los besos continuaron hasta volverse desesperados, abrazaba con fuerzas a su hombre la lengua de este recorría por completo su boca, se separaron por la falta de aire, mordiendo levemente los labios de su amante para volver a unirse.

Las garras de Sesshomaru se movieron asta aterciopelado rostro de la miko acariciando con suavidad, guardando en su memoria lo frágil y delicada que era poder sentirla, pronto sus manos comenzaron a descender acaricio con los dedos su cuello, Kagome se estremeció ante el contacto.

-Espera Sesshomaru- dio ella separándose, ambos se miraron- tengo que decirte algo- le acaricio el rosto y le sonrió- Yo-yo nun-nunca he hecho- esto con nadie- le confesó apenada, esas palabras lo llenaron de dicha, volvió a besar con ternura, queriendo transmitir

Se besaban apasionadamente como si el mundo dependiera de ella, Kagome lo abrazo por el cuello sin ninguna intención de detenerlo cerró los ojos y se dejó estar la lengua del Youkai se movía experta dentro de su cavidad bucal, reconociendo cada rincón, sin olvidarse de nada.

Se separaron para tomar aire, pero la tarea no se detuvo comenzó con un camino de besos rodeándole todo el cuello, Kagome no podía hacer más que suspirar y frotarse contra él, se sentía exquisito no deseaba y mucho menos no quería que él se detuviera, con una garra de la mano derecha se des hizo de cada uno de los molestos botones de la camisa dejando, el corpiño a la vista, depositando tiernos besos sobre su cuello, quitándole lo que quedaba de la prenda, Kagome se sonrojo, he intento cubrirse pero él la detuvo.

-Eres hermosa- susurro, contra su pezón izquierdo, y antes de que pudiera protestar o formular palabra alguna él lo llevo a su boca, succionando, lamiendo y volviendo a succionar. Kagome se arqueo contra él y lo tomo del cabello, quería sentir más, quería todo del, y de un momento a otro se encontró quitándole la remera, dejando su musculoso pecho al descubierto.

Sesshomaru- su vos sonó delicada y cargada de deseo, volviéndolo loco por completo, se colocó entre medio de sus piernas, aun quedando el sobre ella, y continuo besando sus pechos, mientras que con su mano libre le apretaba el otro.

Recorrió, la amplia espalda el demonio, siguiendo las hermosas líneas purpuras llevándola hasta el erecto y duro miembro del demonio, esta vez fue él quien no pudo evitar gemir ante su contacto, ella tan solo lo tocaba con movimientos lentos de arriba hacia abajo, lo suficiente para que perdiera el poco auto control que tenía.

El dejo sus pechos y se quitó lo que le quedaba de ropa quedando completamente desnudo ante ella, los marrones ojos de Kagome están casi negro por el deseo, todo en él era perfecto, parecía tallado por los mismos dioses.

Tenía la mirada fija sobre una solo "cosa" por Kami era lo más enorme que había visto en su vida, bueno no es que haya estado con otros hombres antes, pero no se imaginaba tan perfecta "cosa"

Vez algo que te guste- Sesshomaru, con una hermosa sonrisa en el rostro, el rostro de Kagome enrojeció y las piernas le temblaban, lentamente se colocó sobre ella y la beso en los labios, ella gemía cada vez más rápido, bajo a su clavícula, continuo con la comisura de sus senos y luego su estómago- ¿Quieres que me detenga?- pregunto antes de continuar y hacer lo que tenía en mente.

-NO, no te detengas- fue la súplica en respuesta que le dio ella, le quito el pantalón el aroma que emanaba de su cuerpo era delicioso, quería sentir más de él, quería probar, cuando la única prenda que cubría su intimidad cayo, la tomo de las piernas y las coloco una en cada hombro quedando, en perfecta posición, Kagome gimió y se arqueo, ferozmente cuando la lengua de Sesshomaru acaricio su clítoris.

100 días con ellaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora