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Ya han pasado unos meses desde entonces, se puede decir que todo ha ido a mejor, por lo menos con Harry. Harry… Puedo decir oficialmente que estoy enamorada de ese chico perfecto. He pasado mucho tiempo con él y cuando no estaba a su lado era insoportable. No he vuelto a vomitar ni a cortarme, aunque aún quedan las cicatrices. En casa todo sigue igual, la verdad, pero he aprendido a no hacer caso, a evadirme de los gritos de mi madre y los enfados de mi padre.

Pero siempre está la música. Me vuelvo a encerrar en mi habitación pero no puedo dormir, tengo un sudor frio por el cuerpo y noto que me entran arcadas. Me quito los auriculares y corro al baño. Me abalanzo al retrete y empiezo a vomitar. Hacía tiempo que no vomitaba sin inducirmelo, sin sentirme mal. Cuando cesan las arcadas vuelvo a la cama y caigo en un profundo sueño.

Me pongo unos leggins y mi sudadera favorita, acabo dejándome el pelo suelto. No desayuno, no tengo ganas, me siento mal desde anoche. No cojo el autobus, tengo ganas de caminar, he quedado con Julia para ir al instituto, pero me apetece estar sola, así que la llamo.

-No me esperes.

-¿Porqué? ¿No vienes?

-Me acabo de levantar -miento- Llegaré tarde.

-Está bien, nos vemos.

Tengo los libros en la taquilla del instituto así que no me molesto en coger la mochila.

Camino y no puedo parar de pensar. Pienso en las últimas semanas, Harry y yo ya llevamos cuatro meses juntos y todo es perfecto, la mayoria del tiempo la paso en su casa y los fines de semana siempre salimos por ahí, como las típicas parejas de enamorados que siempre he odiado, aunque es imposible odiar a Harry.  Mis padres aún no saben lo nuestro y tampoco creo que se lo cuente.

Me siento en un banco del parque y pienso en mi, en mi futuro, en todo y en él esta Harry.  Cuando miro el reloj me doy cuenta del tiempo que ha pasado, ya no llego a la primera clase.

Al acabar las clases voy con Julia hacia su casa, hemos quedado para estudiar solas, antes siempre lo hacíamos juntas pero últimamente yo estudiaba con Harry y ella con Alex. Tarde sin chicos.

-Me dormí, lo siento.

-Bah, tranquila, no te has perdido gran cosa -va comiendo una bolsa de papas- ¿De verdad no quieres? Hoy no has almorzado, no estarás otra vez preocupada con tu cuerpo… ¿Has vuelto a vomitar?

-No, bueno si, pero no voluntariamente.

-¿Y eso qué significa? Mierda ____, me dijiste que desde que estás con Harry estabas mejor.

-Y estoy mejor, mucho mejor. Ayer tuve nauseas y vomité pero no por que quise.

-¿Qué te pasaba?

-Ni idea, pero aún estoy mal -En ese momento todo se vuelve borroso-.

-¿____estás bien? ¿____  qué te pasa? -Noto la preocupación en su voz-

-Me estoy mareando… -Lo último que siento es mi cuerpo contra el suelo-.

Cuando abro los ojos estoy en una habitación, acostada en una cama y todo es muy blanco… Un hospital. Julia está sentada a mi lado.

-Oh cariño ¿cómo estás? Te desmayaste y no sabía que hacer, llamé a una ambulancia.

-¿Qué me pasa? -pregunto- ¿Y Harry?

-Llamé a Harry pero tiene el móvil apagado, hoy tenía examen en la universidad ¿Te acuerdas? -asiento- Los médicos no me han querido decir nada, pero han dicho que no nos preocupemos.

Al momento una mujer con una bata blanca y unos papeles entra en la habitación.

-Hola ____, soy tu doctora ¿Cómo te sientes?

-Estoy bien, creo ¿Qué me pasa?

-Aún faltan un par de resultados pero no hay nada por lo que preocuparse.

Suspiro, menos mal.

-Pero si que hay un tema que tenemos que hablar.

-¿Qué es? -pregunta Julia-.

-¿Quieres que hablemos a solas? -Me pregunta la doctora-.

-No, ella es mi mejor amiga, quiero que esté conmigo -Noto que Julia me coge la mano y la sostiene entre las suyas-.

-Tienes una muy buena amiga… Bueno, a lo que ibamos. ¿Has tenido algún retraso en tu periodo?

-No, bueno, no que yo sepa. -¿Qué? -.

-¿Estás segura?

-Aún no me ha venido pero…

-¿Has vomitado o sentido nauseas?

-Si.

-_____… Puede que estés embarazada.

-¿QUÉ? -Chillo-.

Julia tiene los ojos como platos y me está apretando la mano.

-Tranquila, no estamos seguros, voy a hacerte una ecografía.

No puede ser, no puedo estar embarazada. Es imposible. No.

La doctora me pone una especie de gel en la tripa y mira a través de una pantalla.

-¿Qué pasa? -pregunto- ¿Ves algo?

-Ya sé que no es el momento, pero si estás embarazada podemos llamar a MTV -Bromea Julia-.

-Que graciosa.

-No es momento para bromas chicas -dice la doctora mientras mira a Julia- _____, estás embaraza.

Noto como todo mi mundo se desmorona. En un segundo toda mi vida ha cambiado. No me lo puedo creer. ¿Qué voy a hacer? ¿Qué le voy a decir a mis padres? Harry… ¿Qué hará? Empiezo a llorar.

-Tranquila, ______ todo se arreglará -Intenta tranquilizarme Julia-.

-Hazle caso, estas de muy pocas semanas, todo irá bien… ¿Conoces al padre?

-Dios claro que lo conoce ¿Quién se cree qué es? -le incrimina Julia-.

Embarazada, no puede ser. Estoy embarazada.

Seamos algoDonde viven las historias. Descúbrelo ahora