Gotas de Agua
Capítulo 12. Lazos.
Usualmente el primero en despertar siempre era Judar y casi siempre era junto al sol, alrededor de las cinco de la mañana. Pero en esta ocasión fue el rey quien abrió primero los ojos. La habitación estaba completamente a oscuras y sin la lámpara encendida está completamente a oscuras.
Ligeramente desorientado y bastante dormido, apenas levanta un poco la cabeza y luego se gira. Ni siquiera se sorprende cuando siente un segundo cuerpo en la cama, pero al principio no se lo toma muy bien. ¿Por qué duerme con alguien más?
Tarda un rato en recordar que regresó a Sindria ayer y que Judar volvió a ser su día a día. Pecó en grande, ayer estaba muy feliz de volver a verlo, y en el vuelo no pensó en otra cosa más que en su reencuentro.
Abraza el cuerpo del japonés y lo aprieta con algo de fuerza entre sus brazos, y ya contento con el abrazo lo suelta y acomoda su cabeza en la almohada otra vez. Anoche fue una buena noche, una magnífica noche. Judar estuvo tan receptivo con él que hasta le extrañó, y se veía tan bien en aquella tonta lencería de mujer...
Mientras Judar se retuerce un poquito en busca del calor del rey, más recuerdos van llegando. Anoche jugaron juntos con el huevo, lo recuerda bien. Judar lo eligió a él para comenzar y parece que la experiencia fue muy intesa para él, pues recuerda que se tumbó a descansar.
Judar era adorable.
Sinbad había llegado desde sus pies con besos, que recorrieron toda su pantorrilla derecha hasta la rodilla y luego el muslo. El rey todavía recuerda el rostro avergonzado y la forma tan dulce en que se mordía el labio, también el cómo no podía apartarle la mirada de encima por más avergonzado que estuviera, pues Judar tiene esa encantadora cualidad de ser curioso.
Sinbad no es un amante de gran paciencia, pero con Judar se estaba divirtiendo muchísimo con los juegos previos. Lo mejor es que sabe que la recompensa es todavía más jugosa. Pero alguien como él merece ese placer. Por algo es rey. Diría que se alegra de que Judal haya robado la joya pero eso era demasiado. Sin embargo, si le hubiese contado antes de su gemelo...
Para ser sincero, ni siquiera le importa Judal ahora mismo.
Cuando Judar encuentra su calor otra y se acerca entre sueños el rey abre los ojos en un pobre intento de verlo. Inútil pues no ha salido el sol todavía, pero ya que está un poco más despierto puede ver sombras.
Se echa para atrás un poco y se apoya en un codo para medio enderezarse, con su mano libre le aparta el cabello del rostro a Judar y luego busca su mentón y cuando lo encuentra lo agarra con suavidad. Le levanta un poco el rostro para que la poca luz del exterior le dé un poco, pero las sombras azules sobre el bonito rostro de Judar no le complacen pero puede imaginarse su rostro. Tiene los párpados abajo, obviamente, y seguro tiene los labios cerrados porque Judar no es de dormir con la boca abierta. Con el pulgar le toca los labios y, efectivamente, ambos están juntos.
Recuerda muy bien que anoche estos labios apenas y se juntaron.
El recuerdo lo hace sonreír y recostarse de nuevo, ahora bocarriba. Hace unas horas, mientras Judar se cubría el rostro con las manos y temblaba por su toque, le hizo el amor con la boca. Probó tanto como pudo y nada le pareció amargo, estaba bastante feliz todavía. Los primeros días se estaba negando a darle tanta importancia o atención a este gemelo, pero luego del primer beso le fue imposible pasar desapercibida tal belleza. Y ahora se arrepentía tanto de decidir que el castigo adecuado por la travesura de Judar por dejarlo afuera de la habitación era dejarle siete marcas antes de follarlo. ¡Con un demonio, ardía en ansias!
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Gotas de agua
FanfictionSinbad es un rey en una tierra que su familia cuidó y preparó por muchas generaciones. Acostumbrado a una vida de trabajo, la compañía nocturna a veces era escasa. Pero un día encontró a alguien a quien no le interesaba su horario. Pero ese alguien...
