Gotas de Agua.
Capítulo 16. Vestido.
Cuando Sinbad despierta está solo en la habitación. La puerta del baño está cerrada pero no escucha el agua correr así que supone que no hay nadie ahí. Se levanta lentamente y toma el celular de la mesa auxiliar. Es el de Judar. Lo desbloquea únicamente para ver la hora y luego su reflejo. Necesita una ducha y un cepillo. Con ese plan se dirige al cuarto de baño para tomar una ducha rápida.
Sale más tarde. Es sábado así que no va a preocuparse por el trabajo hoy. Cuando se viste lo hace únicamente con un pantalón de tela suave y ligera en color blanco y una camisa t-shirt oscura. ¿Calzado? Sus habituales sandalias moradas.
Mientras se calza la última sandalia unas risas atraen su atención. Al asomarse por la ventana puede ver que Anwar está en el jardín junto a Esra y a Judar, tienen cuatro platos servidos con el almuerzo del día en esta ocasión en el exterior. Ninguno come, solo conversan. Es fácil saber por qué. Se apresura a terminar de alistarse.
En esta ocasión va a salir sin corona, no tiene nada preparado. Se deja ajustar una liga alrededor de la muñeca derecha para más tarde y deja que su cabello suelto se sacuda mientras él camina rápidamente por el pasillo para bajar animadamente las escaleras. Su madre está esperándolo para almorzar, como era de esperarse. Pasa rápidamente por el vestíbulo hasta la puerta principal y sale al jardín. Sigue el camino de piedra hasta las mesas de campo.
— Buen día, ¿no sintieron el frio? Creo que me abandonaron —Es lo primero que dice mientras echa una silla hacia atrás para luego sentarse en ella, justo entre su madre y Judar. — ¿Qué tenemos para almorzar~?
— Lo siento, nos ocupamos del jardín a primera hora.
— ¿Nos?
— Anwar ayudó~
— ¡Los girasoles los planté yo!
Su mirada recorre la mesa mientras su mano derecha busca a Judar bajo la mesa. Encuentra su mano y no tarda en tomarla en un apretón amistoso. Hay un mínimo de diez platos bien servidos y los cuatro platos vacíos para ellos. Puede notar con facilidad el aroma del queso y el pepperoni. También el pimiento y tomate, abre el apetito sin duda alguna.
Toma primero un palillo y luego pincha un trozo de queso para llevarlo a su boca. Ah, la comida italiana le gusta. Responde alegremente los buenos días de su madre y saluda escuetamente a Anwar. La niña debe darle tiempo, Sinbad es nuevo. Luego de nueve años ya puede considerarse un tío primerizo. Va a tomarle tiempo.
— Tío, tío, mira. ¡Es pizza!
— ¿Nunca has visto una?
— ¡Nunca una tan delgadita como esta! ¿Puedo ser la primera en coger un trozo?
— Date prisa en comer. Hoy vamos a salir.
— ¿Salir? —La voz curiosa de Judar llama su atención. Voltea a verlo y luego le sonríe.
— Te vas a divertir.
.
Los llevó de compras. Cuando se bajaron del auto ya el sol estaba por todo lo alto. Bajaron justo en el centro de la parte sur de Sindria y fue poco el camino que hicieron hasta la plaza comercial más grande del país. Hasta el octavo piso estaba la tienda de ropa más cara pero hermosa que ha visto en su vida. Las prendas eran, en su mayoría, para vestir casual. Pero hay una peculiaridad.
Las estrellas, flores llamativas, cuellos altos y duros y botones y broches pequeños abundaban más. La mayor parte de las prendas eran chinas.
Debió pensarlo por el nombre. Li heng. La parte mala es que la mayoría era ropa para mujer. Aun así las prendas masculinas que ve le gustan mucho. Va tocando las telas mientras mira algunas cuantas camisas.
ESTÁS LEYENDO
Gotas de agua
ФанфикшнSinbad es un rey en una tierra que su familia cuidó y preparó por muchas generaciones. Acostumbrado a una vida de trabajo, la compañía nocturna a veces era escasa. Pero un día encontró a alguien a quien no le interesaba su horario. Pero ese alguien...
