Capítulo 3

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Todoroki al salir del baño,  buscó algo de comer y beber ya que aún no cenaba. Al salir, se encontró con su padre, Enji Todoroki.

-¡Hijo! ¡Hasta que sales! -dijo contento el hombre, y ligeramente ebrio.

-Si, solo comeré algo y regresaré a mi habitación -dijo Todoroki cortante mientras pasaba de largo y se servía algo de comer, además sirvió un plato para su amigo que estaba en la habitación.

-¿El príncipe esta contigo? -preguntó su padre mientras se servía un poco de agua.

-Sí, se encuentra en mi habitación -dijo mientras regresaba a su habitación y se alejaba lo más posible, su olor a alcohol no era de lo más agradable.

-¡Buenas noches cumpleañero! ¡Jajajaja! -se despidió y rió Endeavor a carcajadas, los demás en la fiesta acompañaron su risa.

Al regresar a su cuarto no encontró a Midoriya y creyó que se había aburrido y regresado a casa, suspiró y entró. Pero al entrar se tropezó con algo en piso a la entrada del cuarto. Encontró a Uraraka dormida y tendida en el suelo, la levantó y la recostó sobre la cama de su habitación pero ahí algo no encajaba. ¿Donde estaba Izuku? Midoriya no se iría solo sin compañía ya que era demasiado tímido, él hubiera preferido quedarse en el cuarto sobre cualquier motivo. Se fijo en la ventana abierta afuera de su habitación, se quedó observándola unos minutos. Despertó a la fuerza a Uraraka para que le explique que había pasado.

- ¡Despierta! ¡¿Donde está Izuku?! -preguntó alterado.

 -Un hombre... -dijo media dormida.

- ¡¿Un hombre?! ¡¿Qué hizo?! ¡Habla! -gritó mientras la sacudía ya que se quedaba dormida en sus brazos, se sentía preocupado por su mejor amigo.

-Apareció detrás del joven amo y lucía peligroso y... daba miedo... -dijo la chica quedándose dormida de nuevo.

- ¡¿Y que hizo?! ¡Despierta! -la sacudió con fuerza totalmente alterado.

- Se lo llevó... creo... ¡DÉJAME DORMIR MALDICIÓN! -gritó Uraraka mientras le daba una cachetada a Todoroki que lo mandó al suelo y se quedaba profundamente dormida a causa de todos los chocolates con licor que se había comido.

Todoroki se sobó su mejilla adolorido y salió de la habitación a gran velocidad. llamó a sus sirvientes para que le ayudasen a encontrar a el príncipe Izuku. Pero era muy tarde ya que Midoriya ya había sido secuestrado y se encontraba lejos del lugar.

•●•●•●•●•

En el auto negro el silencio y la oscuridad para uno de los pasajeros era aterradora. El de cabello rubio ceniza conducía con enojo, ya que infiltrarse no había sido tan fácil como le dijeron que sería. Tuvo que cambiarse de ropa ¡Cuatro veces! ¡CUATRO veces!. Para variar en uno de los cambios de ropa no encontraba las medias así que se colocó las botas del conserje que estaban sucias y mojadas y ahora sentía que sus pies estaban del asco. El chico de cabello verde intentaba quitarse la bolsa en la cabeza pero estaba fuertemente sujetada y el auto se movía mucho como para sacársela de la cabeza. Pensó que podría extraerle información a su secuestrador, pero con el carácter del rubio ceniza no fue la mejor idea.

- ¿Q-quién eres? -preguntó el de cabello verde asustado.

- ¡Cállate! -le gritó Bakugo mientras conducía asustando al príncipe. 

- ¿P-Por qué me s-secuestra? -preguntó asustado el chico mientras intentaba quitarse la bolsa que tenía en la cabeza.

-¡No te la quites! ¡Si te la quitas te juró que te mato! -gritó el conductor alterado, aunque era su estado de ánimo usual.

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