Se levantó con incomodidad por haber dormido contra la pared metálica de su frío hogar temporal. Miró el libro que aún seguía por ahí en el suelo de su celda. La jaula estaba oscura como de costumbre. Por que, efectivamente, a Izuku se le había hecho costumbre que todo estuviera a oscuras. Escuchó voces en el pasillo, gateó hasta el otro lado de la celda para acercarse lo más posible a la puerta de madera, esperaba escuchar por lo menos algo. Estar en la celda, además de incómodo, era aburrido y solitario. Quería salir, regresar a casa, pero esa alternativa aún no estaba a su alcance.
-¿Por qué has traído tantas cosas? -el príncipe reconoció la voz del rubio.
Se aferró a la jaula e intentó escucharlo mejor que podía y alcanzaba sus sentidos auditivos.
-¡Vive en condiciones deplorables Bakugou-kun! -se quejó una chica -¡Tengo que pasar! -
El príncipe de cabellos verdes al escuchar pasos apresurados corrió a la otro esquina de la jaula y cerró los párpados. Cuando la puerta se abrió, como predijo, su visión se cegó a causa de la luz que ingresó en la habitación. Además de una silueta. Cuando Izuku recuperó la visión, observó atentamente a una chica al frente de la jaula. Cargaba entre sus brazos unas mantas y una almohada. El rubio ceniza entro detrás de ella y a Izuku se le tensó el cuerpo, se arrastró lo más que pudo contra la pared. Bakugou solo sonrió ante su reacción.
-Hola, soy Tsuyu -saludó la chica agachandose a su altura -Te traje esto -dijo señalando las cosas que traía.
-¿Para mí? -preguntó el de cabellos verdes al ver el futón y la almohada en voz baja, sin llegar a ser un susurro.
-¿Para quién más, idiota? -dijo Bakugou desde la entrada quitándole las cosas a la chica y aproximándose a la entrada de la celda.
Katsuki abrió las tres cerraduras e ingresó a la pequeña prisión en compañía de la chica de cabellos verdes que lo seguía de cerca. Ambas pasaron e Izuku tenía miedo, en especial del chico rubio que se fijaba su mirada carmesí en él.
-Ten -dijo lanzando la manta y almohada sobre él.
Izuku lo atrapó al vuelo y miró las cosas, sin quitar su vista sobre Bakugou. Observó también a la chica de cabellos verdes, tenía piel clara y no era muy alta. No sé veía intimidante, Izuku notó que le sonreía. Bakugou hizo un gesto de despedida mientras empezaba a salir.
-Adiós Midoriya-kun -dijo al salir del cuarto.
Izuku acomodó las cosas que le trajeron y aunque no fuera mucho ya no tendría que dormir en el incómodo suelo de aquella celda. Recogió el libro que antes había estado leyendo y reanudo su lectura donde lo había dejado.
*·*·*·*·*·*·*·*·*·*·*·*·*·*·*·*·*·*
El rubio ceniza se sentó en su pequeña mesa y la chica de cabellos verdes también. El pelirrojo no había venido aquella vez ya que tenía un trabajo que realizar aquella tarde y necesitaba prepararse para entonces.
-Creo que fui de su agrado -dijo Tsuyu con una sonrisa, pero se esfumó casi de inmediato -¿No crees que deberías dejarlo salir de vez en cuándo? -Bakugou dejó de beber café de inmediato y la observó enojado.
-¡¿Estás loca?! ¡No dejaré a ese inútil caminar libremente por mi casa! -dijo enojado.
-A menos que tengas cosas que ocultar -dijo la peliverde de brazos cruzados y Katsuki la observó en silencio -A mí me parece que no -dijo alzando las cejas y Bakugou dio lardo suspiro.
-Esta bien, pero otro día... -dijo haciéndome un gesto con la mano restando importancia.
-¿Leíste el informe que te envié? -preguntó con curiosidad Tsuyu a la vez que se sentaba en la mesa.
- No mucho -dijo alzando los hombros - Leer no es mi afición -respondió el rubio ceniza indiferente.
- ¿Sabes adónde lo llevaran, verdad? -preguntó la chica, las comisuras de sus labios bajaron levemente.
- ... -el rubio no la miró directamente.
El silencio se expandió hasta que la chica sujetó su abrigo y se retiró, el rubio regresó a su cuarto y se lanzó sobre su cama. Poco a poco fue cayendo ante el sueño, hasta quedar completamente dormido.
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Habían policías registrando todo el edificio, en especial el lugar que había sido la habitación de Shouto Todoroki. Una chica de cabellos castaños llegó al lugar y entró, luego apareció un guardia que le pidió que se retirará. A regañadientes se fue del lugar, pero había tomado las fotos suficientes e inclusive ya había entrado y sabía cosas que ellos no. En la parte trasera del edificio casi no habían personas. Se acercó y observó un árbol que estaba ahí, aunque llevaba un vestido escaló el árbol. Algunas ramas estaban partidas, por no decir muchas. Cerca de ese lugar no habían cámaras, entonces distinguió algo entre las ramas del árbol. Colgado entre las ramas, una tela marrón se notaba. La sacó con cuidado mientras gateaba en una de las ramas del árbol.
- ¡Listo! -dijo al atrapar la tela, pero la rama debajo de ella crujió con intensidad.
Dio un grito ahogado y cayó, se golpeó con las ramas y si todo era una evidencia ya no serviría de nada para dárselas a los policías. Cuando dejó de sentir las ramas sabía que el no suave piso la esperaba a unos metros. No sintió el golpe, sino unos brazos que la atraparon. Vio a la persona que la atrapó. La mitad de su cabello era de color blanco y la otro mitad era de color rojo, un ojo gris y el otro azul.
-Oh... -dijo la chica.
-Oh... -dijo Shouto mirándola.
-Eres el amigo del joven amo... -dijo Uraraka al ver al chico.
-Tú eres la amiga de Midoriya -dijo Shouto.
Uraraka casi en un santiamén, recordó que no estaba en el piso o parada o sentada. Recordó que el chico la cargaba en sus brazos, nerviosa agitó los brazos y Shouto la soltó. Cayó al suelo y gran dolor le recorrió la espalda y el trasero.
- Ay... -se quejó la chica sobandose la espalda.
- Lo siento empezaste a moverte mucho -se disculpó Todoroki con la chica.
Un chico apareció corriendo detrás de Shouto, con cabello azul oscuro y lentes. Llegó acelerado y con la respiración agitada junto al amigo de Izuku.
-¡Todoroki-san! ¡No se alejé demasiado! -dijo el chico moviendo exageradamente su brazo.
-¡Eh! ¡Iida-kun! -saludó contenta Uraraka mientras se acercaba a saludar.
-Iida, colocale esposas a la chica -Uraraka se detuvo en el camino -Es un testigo muy importante -dijo y siguió caminando.
-¡A la orden! ¡Lo siento, Ochako -san! -exclamó el chico colocándole esposas alrededor de sus muñecas.
- ¿...Eh? -dijo la chica al ser jalada por su amigo de infancia hacia un vehículo de la policía.
Nota Notarial:
¡Hello! ^w^ ¡¡¡Casi son 300 votos!!! Gracias por todo :') . He estado escribiendo un nuevo proyecto, pronto lo publicaré, pero quiero escribir diez capítulos antes de publicarlo. Así tendré para tiempo. ¡Gracias por leer! Dejen sus comentarios :'v
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Publicado 11/09/17
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Secuestrado
Fanfiction-Entonces... ¿Solo lo secuestro?. -preguntó el de cabello ceniza con duda. -Sí y vivirá contigo 6 meses, luego nos lo entregaras. -dijo un hombre con semblante misterioso. -Esta bien. -dijo el de pelo ceniza retirándose del lugar. Pero seis meses se...
