De repente todo mi cuerpo se estabilizó, controlado por la rabia que sentía.
Dejarme...,No era una opción.
Me enderece levantándome del suelo junto a sus pies.
—¡Ámber! ¿Por qué no quieres estar conmigo? ¡¿Por qué?!—Gruñí enojado.
Ámber se sobresaltó por mi repentino cambio
—¡Daemon, entiéndeme!—Sollozó levantándose también.
—¡No, entiéndeme tú a mi! ¿Por qué me rechazas? ¡¿Qué hay de malo en mi?!—Mi voz se rompió al final... No podía controlarme, le estoy haciendo daño.
¡Deja de gritarle Daemon!.
Los sollozos de Ámber pararon casi al instante, reemplazados por una emoción mucho mas fuerte. Me clavo toda la furia que habitaban en aquellos ojos grises.
Mi cuerpo se erizo al tiempo que un escalofrío me recorría todo el brazo izquierdo clavándose en mi nuca como mil cuchillas.
Esa mirada no es de mi Ámber.
—¡No todo se trata sobre ti Daemon!—Gruñó enojada, bajando la voz.
La manera en que lo pronunció me produjo tal dolor en el corazón, como si una mano, su mano, lo estrujara cada vez con mas fuerza.
Respire con dificultad mientras manteníamos aquella extraña guerra visual, mezclada con un amor que desaparecía lentamente.
—Lo sé. Se trata sobre ti.—Hablé con el mismo tono escalofriante que ella me empleó—Y eso es lo que quiero hacerte entender.
Me acerque lentamente mientras ella me desafiaba con la mirada, me retaba a acercarme, a tocarle.
Y eso... Me excitó de Sobremanera.
Clave las palmas de mis manos a sus hombros y la empujé en la pared con mas fuerza de la que pretendía pero sin llegar a hacerle daño.
No quite mis manos sobre sus hombros y fui apretando lentamente. Ella no flaqueaba, seguía firme y mirándome con la misma determinación y furia, mezclado ahora con algo mas.
—¿Qué esperas de mi, pequeña?—Fue apenas un gemido bajo y adolorido, susurrado a un palmo de sus labios.
—¡Que te metas en tu vida!—Gritó mientras me empujaba con fuerza.
—¡Tú eres mi vida!—Mascullé mientras me tambaleaba hacia atrás sorprendido por la violencia que había empleado.
Dios mío,¿Qué le ha pasado a mi Ámber?.
Me acerqué y la volví a empujar contra la pared, sin importarme el daño. Y la besé con fuerza, marcando el ritmo. La apreté contra mi con urgencia, necesitando reconciliación. Me respondió con fiereza sintiendo lo mismo, descargando toda la rabia y frustración en se beso.
Baje mis manos por su cuerpo rodeando sus pechos y situándome en su cintura.
Pero no duró mucho tiempo.
Ámber me volvió a empujar con más fuerza aún, totalmente descontrolada.
—¡No me toques! ¡No te acerques!
No sentí nada.
Aquel vacío que tanto le temía lentamente volvía a aparecer, arrasando todo a su paso, tragándome vivo.
—No lo entiendes Daemon ¡Hiciste un secuestro!—Sollozó y la entendí. Juro por Dios que la entendí pero...
—¡Y tú padre hizo una maldita violación!.
¡Cállate Daemon cállate!
Ámber empalideció, todo su cuerpo tembló a causa de las lágrimas. El grito que profirió terminó de desgarrarme. Soy una completa mierda.
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Daemon Petrov
Mystery / ThrillerA Daemon Lo destruyeron. Lo habían manipulado para hacer algo sumamente frío y perturbador que le arruinó la vida entera. Pero ¿Qué es peor? ¿Hacerlo o disfrutarlo? Daemon se recuperó convirtiéndose en el peor de los diablos. Buscaba venganza po...
