IMPORTANTE ; este capítulo es un recuerdo, no lo quise poner en cursiva porqué a mi, personalmente, se me hizo tedioso leer todo él capítulo en cursiva así qué lo cambié, además abarca él capítulo entero así qué no hay problema. Disfruten.
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—Tienes treinta segundos antes que sospechen— Me advirtió Santos.
Mi corazón latía con fuerza, la adrenalina me hacía temblar. Demonios, sí puedo.—¡Ahora!
Corrí zigzagueando entre los arbustos, Santos había desactivado las cámaras como prometió, pero no quería arriesgarme.
Llegué a la pared y comencé a escalar ignorando el peso de mis hombros. Me colgué del marco de la ventana con inseguridad y me congelé.
Y me quede ahí, colgado.
¿Y ahora qué?
Una punzada de vergüenza se instaló en mi corazón, demonios, que imbécil soy. ¿Subo o vuelvo?
El ruido de una ventada abriéndose me alertó.
Subí la cabeza con lentitud encontrándome con una sonriente Ámber.
—¿Cuanto tiempo llevas ahí?—Dejé caer mi cabeza contra la pared, dándome por vencido.—Lo suficiente como para saber que si no abría te habrías quedado colgado toda la noche.
Tenía toda la maldita razón del mundo.
—¡Claro que no!
—Sabía que vendrías —La creída voz de Ámber me llenó los oídos mientras esta se echaba a un lado para dejarme subir.
—¿Tan predecible soy? —Alcé una ceja con recelo.
—No, solo que me adoras y era de esperarse—Ámber se pavoneó por toda la habitación dejándome un buen vistazo de sus piernas y su trasero.
Me acerqué a ella lentamente hasta quedar casi pegado a su cuerpo y me aferré a sus hombros
—¿Crees que teniendo a tantas te escogería a ti?— Le susurré al oído con suficiencia.
—Pues teniendo a tantas...—Ámber se volteó lentamente y replicó a un palmo de mis labios—¿Qué haces aquí?
Un escalofrío me recorrió la espalda erizándome el cuerpo.Me enloqueció la manera en que Ámber sintió lo mismo. Mi vientre se encogió con fuerza al tenerle tan cerca.
Me quedé embelesado con sus ojos gris plata.
Entre ellos podía notar a la verdadera Ámber.
Aquella dulce chica que lloraba por la poca atención que recibía, aquella pequeña que solo quería un abrazo.
Ámber se removió nerviosa ante mi mirada y se dirigió a la cama.
Era tan obstinada qué jamás admitiría que la ponía nerviosa. Una sonrisa de dibujó en mi cara mientras la veía.
Era hermosa.
—¿Y esas flores?—Pregunté sonando desinteresado. Ámber rodó los ojos con fastidio.
—Me las regaló Mike, ¡Dios! Es un pesado—Ámber suspiró pesadamente —¡¿Y sabes qué es lo peor?!
—¡¿Qué?!—Abrí los ojos y exclamé con exagerado interés.
—¡Jordan ni siquiera me felicitó!—Se tumbó en la cama tapándose la cara con una almohada.
—¡Me está ignorando! —Se incorporó con fuerza—¿Acaso no le gusto? ¡Soy increíble!
Ahogué una sonrisa.
Quizás, solo quizás, cierta personita le espantó. Una amenaza y se da por vencido, que cobarde.
—Aún me tienes a mi —Sonreí pícaro tumbándome frente a ella en la cama apoyando el codo en la almohada y cabeza en la mano.
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Daemon Petrov
Mystery / ThrillerA Daemon Lo destruyeron. Lo habían manipulado para hacer algo sumamente frío y perturbador que le arruinó la vida entera. Pero ¿Qué es peor? ¿Hacerlo o disfrutarlo? Daemon se recuperó convirtiéndose en el peor de los diablos. Buscaba venganza po...
