No tenía como avisarles a sus amigos que no iría en el tren.
Quería partirse a la mitad y que una viajará con su papá y la otra con sus amigos.
No podía dejarlo, para las demás personas aparentemente eso no le importaría a él, pero ella sabía que no era así. Aunque nunca lo expresara, se sentía triste y ella hacía que mejorará, y empeorará a la vez sin saber eso.
Partieron en cuanto ella bajo, apareciéndose a las afueras de Hogwarts. Caminaron hasta la entrada, donde Hagrid les abrió la reja.
H:profesor Snape, ¿¡Eileen!?, hola, no sabría que llegarían antes.- saludó el semi gigante
E:acompañe a papá, en su regreso- sonrió.
H:ya veo, pasen, me alegro que hayan llegado.
E:¿quien más está en el castillo?
H:la directora, y la mayoría de los profesores, sólo faltaba tú padre y una nueva maestra de transformaciones.
E:¿otra? Y yo que creía que el puesto maldito era el de DCAO
S:esa boca Eileen
E:lo siento.
Todo el camino a la entrada hablo con Hagrid, era muy amigable, aunque no me gustaba mucho su clase, de hecho era raro encontrar a alguien que si, tal vez si tuvieran la misma pasión que él por esos animales tan extraños, sólo les gustaba por hagrid.
H:bien, los veré en el banquete, fue un gusto verlos, Eileen, profesor.- se despidió agitando su mano, justo como Eileen.
Dios, había visto crecer a esa niña, tenía casi el mismo carácter que su madre, un poco más parecido en su padre en lo físico y cuando se llegaba a enojar, suponía la perfecta combinación. Debía ser difícil para Snape, no cuidarla, sino ver cómo crecía y se parecía a la mujer que amaba.
S:ve a tu habitación para que arregles tus cosas, cuando termines te veo en mi despacho.
Eileen le sonrió y asintió, partieron por caminos distintos.
Snape suspiró, sería un año largo, lo único bueno es que podría ver a su hija diario, aunque le preocupaba un poco la reacción de los mocos, no querían que la molestaran porque era su padre, todos lo sabían pero él no trabaja ahí hasta ahora.
Sería un año de muchos cambios, tenía los TIMOS, tal vez podrían ayudarla.
Esperaba que no fuera tan fastidioso como cuando impartía años atrás, pero su esperanza se fue al tener la primera clase.
Los niños parecían tan inútiles, ni por ser de segundo año los perdonaba. Aún a los de primero, muchas cosas cambiarían con él ahora, no los consentiría como los demás profesores. Ahora lo conocerían a él.
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La semana había sido difícil, sin mencionar la primera clase con su padre, no estuvo tan mal para ella, pero se sorprendió al verlo en una nueva faceta, a ninguna casa le había ido muy bien en puntos, y ella había evitado participar pues no quería parecer aprovechada para ganar puntos, no quería tener esa reputación, mucho menos para su padre.
—eh Eileen, por ahí escuché que a tu padre le decían murciélago, ahora volvió con su murcielaguita.- todo el grupo que pasaba en frente de ella comenzó a reír con el comentario.
E:eres un estupido McCarty
–calma El, ya sabes como son de pesados, nos desquitaremos en el partido del sábado.- la tranquilizó su amiga. Eileen asintió mientras veía como el grupo de Gryffindor se iba.
No era la primera vez que alguien le hacía un comentario así, faltaba todo un año por delante, no era una cobarde, se enfrentaría si tenía que hacerlo, pero hasta ahora sólo eran estupideces, los ignoraría.
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Veamos el lado positivo de esto, regrese antes de que se cumpliera un año desde la ultima actualización :v
Lo siento
Pero eh volví, y no me iré, acabaré esta historia pronto, espero que me acompañen y los que estuvieron esperando nuevo capítulo después de todo este tiempo- always
Jaja perdón, muchas gracias por seguir aquí.
