Un pastel y una tumba.

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El tiempo pasaba y no era muy diferente para Severus, su vida volvía a ser rutina como antes, con excepción de que ahora tenía que cuidar alguien más que solo a él. Su pequeña hija, era muy lista pero se veía más pequeña de lo que era, tenía 8 y se veía como de unos 5 máximo 6 años, tal vez fuera mejor, no quería que creciera y ver cómo los estupidos mocosos babean por ella, ninguno sería merecedor de ella, no dejaría que se casara sino hasta que tuviera 60 o más si podía evitarlo. 

E:¿papi?
Sintió como movían su brazo derecho. Severus estaba sentado en una silla viendo directamente hacia la ventana que daba al jardín, era una tarde nublada, amenazaba con llover, el tiempo se veía triste, justo como se sentía la mayor parte del tiempo.
S:¿si?- contesto sin voltear, parecía en trance.
E:¿por qué estás viendo el jardín? Llevas mucho tiempo así.

Severus volteó parpadeando varias veces para volver a la realidad, escuchaba a su hija de lejos. La enfocó con la mirada y le presto toda si atención
S:¿que pasa Eileen?
E:de nuevo estás triste.

Severus la observó, no quería que ella sintiera lo que él, hubiera dado lo que fuera para que conociera a su madre. Estiró sus manos y ella se acercó a abrazarlo, debris la cargo y sentó en si regazo sin dejar de abrazarla.

E:no me gusta verte triste
S:lo siento, ya no lo estaré estando tú conmigo.
Eileen dejo de abrazarlo para verlo.
E:estaba pensando en hacer un pastel.
S:¿un pastel?
E:si, como lo que hace tía molly, me enseñó a hacer uno, también vi en la tele como se hace de forma muggle.
S:podríamos comprar uno
E:no, quiero que lo hagamos nosotros, después podríamos visitar a mami y comer ahí el pastel- Severus guardo silencio, no le gustaba mucho la idea.-no la visitamos muy seguido tal vez podríamos comenzar ahora.
S:no se Eileen yo....
E:por favor por favor.
Eran pocas cosas las que su hija le pedía, además no era nada malo, solo esperaba no deprimirse más.
S:bueno, pero segura que quieres hacer el pastel
La niña asintió, Severus se levanto con ella aún en brazos y se encaminó a la cocina, hace mucho que no la había cargado así, desde que tenía 4 años, sonrió amargamente.

Eileen comenzó a decirle todo lo que necesitaba, él con su varita hacia aparecer cosa por cosa

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Eileen comenzó a decirle todo lo que necesitaba, él con su varita hacia aparecer cosa por cosa.
E:y un delantal para cada uno, así evitaremos ensuciarnos.
Portar un delantal era tan odioso como ensuciarse por no usarlo así que no le quedo de otra a su papá.

Cada uno de concentro en una función, Severus pensó que no deja tan difícil, era seguir instrucciones como en una opción.
E:ya tengo el huevo, me pasas la harina papa.
La pequeña se acercó con un gran tazón  Severus vertió la harina.
S:creo que tienes algo en la nariz-tocó su nariz llenándola de harina.
Ella no se quedo atrás pues tomó el paquete que contenía más y le hecho en su cabeza aprovechando que estaba agachado 

Ella corrió y Severus la atrapó por atrás cargándola.
S:ya veras.
En su puño tomó harina y la vertió por su cabeza llenándola completamente, para después bajarla. Eileen no se quedo atrás y agarrando la bolsa se la aventó toda, el lugar se lleno de un humo blanco, ella no podía ver nada, se espanto cuando es cubo que su padre tosía.
E:¿papi?
Severus emergió de todo toda la harina que volaba y la cargo.
La Niña rió por como se veía, contagiandolo.
S:vale, acabemos el pastel para ir al cementerio antes de que anochezca.

Ya en el panteón iban agarrados de las manos hasta que ella lo soltó para corre hacia la tumba, pudo ver los retratos que estaba impregnado a la lápida.
El pastel no les había quedado nada mal, lo comieron ahí.
E:mañana que vayamos a la madriguera tal vez podamos llevarles lo que quede del pastel.
S:estaría bien.
E:¿crees que a mamá le hubiera gustado?
S:claro, le gustaban las cosas dulces, más de lo que debería, era muy irónico pues sus padres eran dentistas.
E:como eran ellos.
S:solo los vi dos veces, ellos no estaba de acuerdo que tu mamá y yo no atuviéramos juntos, pero cuando estaba embarazada de ti de un mes ellos murieron, Hermione encontró una carta que no pudieron mandar, decía que estaba arrepentidos y querían vernos. Querían conocer a su nieta, por ti me aceptaron a mi, desgraciadamente nunca lo pudimos escuchar de sus labios. Estoy seguro que te hubieran amado y consentido tanto.
E:y tus papás, ¿como eran?
S:mi mama murió cuando yo tenía 16 y mi padre cuando tenía 25, me parecía más a mama físicamente, no teníamos mucho.
E:crees que les hubiera caído bien
S:a quien no le caerías bien Eileen, eres adorable.
E:¿querías a tus papas?

No se extraño por su pregunta, era obvio hasta para el más tonto, que se había expresado fríamente cuando los menciono.
S:mi madre siempre me protegió de mi padre, él.... no era un buen hombre.... si, quise a mi mamá.
E:pero...-se oyó el aullido de un lobo, el cielo están oscureciéndose.
S:ya tenemos que irnos.- se levanto y recogió todo con un movimiento de varita, tomó la mano de su hija y espero a que se despidiera para desaparecer.

Siempre te querré Donde viven las historias. Descúbrelo ahora