Escapando de su tormentoso pasado en el amor, el ruso Yuri Plisetsky, decide estudiar en la U.T. (Universidad de Toronto), en Canadá. , solo queriendo un descanso de todo.
Pero el destino tiene otros planes. Y en ellos esta, que conozca al capitán...
La mañana asomaba por mi balcón, dándo justo en el lado izquierdo de mi cama, dando una perfecta iluminación a toda mi habitación. Por lo que no hizo falta prender las luces.
Ya era un nuevo día. Esta vez, no me dejaría invadir por pensamientos negativos. Eso no hace un rey. Y como todo rey, estoy dispuesto a darlo todo, para conquistar de nuevo el corazón del ruso. Había pensado mucho sobre el tema, dándome cuenta que sólo existen dos explicaciones lógicas posibles. La primera, sus tíos lo obligaron a que terminará conmigo. Y la segunda, que dejará de amarme o me odiara por lo que cause.
Era algo logico pensar que la segunda era la opción más probable, cualquiera en sus zapatos, hubiera pensado y actuado igual. Sin embargo, conosiendo a Yuri, es más probable la primera.
Me levanté como un resorte de la cama, me bañe, me peine y me vesti; con una cazadora de color morada, camisa negra, pantalón rasgado del mismo color y me fui a la universidad. Mi autoestima no podría estar más en los cielos que ahora. Ese ruso sería mío. Sonreí al espejo retrovisor de mi nuevo Lamborghini Aventador LP700-4 . Me gustaba lo que veía, definitivamente el Jean seductor había vuelto. Y más renovado que nunca. Por un momento lo olvidé. Soy el hombre más rico y atractivo que se pueda encontrar en toda América._sonreí al notar que mi ego seguía tan alto como lo deje._ soy el maestro de la seducción. Ese ruso me suplicara volver. Puse en marcha mi bellisimo medio de transporte. Ese juguete que lo compré hace como dos días, me había costado 407.250€., dinero que salió de mí sueldo, claro está.
_ Estate preparado Yuri Plisetsky._ moví la palanca de cambios y acelere de camino a la U.T.
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¡Qué desesperante!
Él profesor de historia no dejaba de hablar, ni aún después del toque del timbre. ¡Ya callese de una buena vez!. Nos hubiera retenido por veinte minutos más, si no fuera porque un hombre de cabello castaño, trigeño, de ojos azules claros, lo habló para discutir sobre el congreso de ponencias, de la próxima semana. Para todos creo yo, fue un ángel traído del cielo. Al fín el hombre se llevó al profesor fuera del aula y pudimos salir al fin.
Tomé mis libros y fui a mi casillero, cerca de la entrada. Era la segunda o tercera vez que lo uso, y no logro acostumbrarme todavía. Siempre dejaba mis libros y demás pertenecías en el "fuerte" como me gusta llamarlo, aunque Jean, prefieria decirle guarida. Sigue en debate._ sonreí._ Eran buenos tiempos. Pero debo hacerme la idea, de que ya no volveré a vivir esos momentos nunca más.
_ Hola, Yurio.
_ Ya te dije que no me llames así, viejo.
_ ¿Viejo?, no soy viejo. No soy tan mayor. ¿Cuántos te llevó?, ¿dos años?
_ Tres. Y sí, tienes incluso canas que lo prueban._ me burlé.
_ Qué cruel eres Yurio. Sólo quería preguntarte si puedes ir a mi casa para terminar con el trabajo de Ciencias.
_ No, no, no. Lo único que te interesa es ver a Yuuri katsuki. Tú ni siquiera vas a nuestro mismo año._ que pesado. Desde que supo que trabajariamos juntos, se pegó como chicle a nosotros. ¿Por qué no puede simplemente invitarlo a salir?_ vete,Victor. Tengo clase en dos horas y debo almorzar, también debo entregar un trabajo a la cátedra, por lo que pierdes mi valioso, valioso tiempo._ me alejé de él sin escuchar sus protestas, pero me detuve al ver... No puede ser...ese es un... ¿Lamborghini Aventador?._ quedé con la boca abierta. Era estupendo. Pero no podía ver quien conducía por el bulto de chicos y chicas a su alrededor.
Salí y como pude, atravesé el muro de gente, ya adelante, vi como en cámara lenta el momento en el que un azabache, que yo conocía muy bien, salió del vehículo extremadamente caro, con ropa de marca.
"Soy yo o se puso más sexy el canadiense."_ sentía que en cualquier momento babearia tal y como esas chicas que gritaban alborotadas por la presencia de JJ. Me podría furioso de no ser por la sonrisa que sé le formó en el rostro, me tenía completamente hipnotizado. Él parecía una estrella de cine, no un estudiante de la U.T.
No podía dejar de mirarlo. Jean se dio cuenta de ello. Y cambio su atractiva sonrisa carismática, por una provocativa. Me tense, ¿me esta mirando a mí?. Lo vi acercarse a mí más y más. Yo solo retrocedía viendo como todos se abrían paso dejandole el camino libre, mirando espectantes la ecena, seguro pensando que sería una pelea. El corazón me latía a mil por hora, no podía decir nada. Parecía la presa y Jean el depredador.
Choqué con la puerta principal de la escuela, que estaba cerrada. Ahora Jean estaba a escasos centímetros de mi rostro. Yo solo lo miraba a los ojos, sin saber que más podía hacer. ¿Acaso va a besarme?. Yo podría apartarlo. Él no me estaba sosteniendo de ningún modo. Podía escapar por uno de los costados, pero no me movía. Me tenía sujeto de otra forma. ¿Esa mirada era una, cargada de amor, deseo, lujuria?, no lo sé. Era una mezcla exitante que no pude reconocer, pero de la que tampoco podía escapar.
¡Dios!, que ya pare. Mi corazón golpeaba sin parar contra mí pecho. Mi respiración se aceleraba como no tienen una idea. ¿Por qué no hace nada?. Sólo me mira con esos irresistibles ojos, dejando sus labios muy cerca de los míos, pero sin acercarlos un milímetro más de lo que ya estaba. Idiota, ¿no piensa besarme?,_ lo pensé un momento poniéndome serio._ ¿o estará esperando a que yo lo haga?. Miserable._ Fruncí el entre cejo._ Al fin Jean separó sus labios para hablar, susurrando muy cerca de mi oído.
_ Te ves tan delicioso gatito, que me dan ganas de comerte._ su voz grave y profunda resonó en mi oído. Ese era el canal por el que pasaba una corriente eléctrica, haciendo un recorrido exaustivo a cada parte de mi cuerpo, haciéndome temblar. Jean volvió a quedarse a unos centímetros de mis labios y solo me guiño el ojo y se fue.
Dejándome a mí, así como a todos los espectadores con la boca abierta. ¿Qué fue eso?, ¿ese era Jean?. ¿Mi Jean?. Wuau. Pensé, respirando al fin.
¿Así que quiere jugar?. ¿Veremos quién juega mejor?_ sonreí entrando a la U.T._ esto será divertido.
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