Una mañana de octubre Alena se dio cuenta de que no podía seguir en casa de su abuela toda la vida, así que empezó a planificarse y sobretodo elegir el momento perfecto para finalmente contarle a su abuela de que la habían aceptado en la mejor universidad de diseño de interiores en Buenos Aires. La chica lo preparó todo, es decir, toda la información necesaria requerida para convencer a su abuela de su decisión y sobretodo de que no había marcha atrás en todo esto. Cuando su abuela llego de comprar, su nieta le empezó a explicar todo lo que había estado ocultando todo este tiempo. Al acabar la charla Alena fue derechita a dormir ya que mañana le esperaba un largo viaje. Su abuela había aceptado dejarla ir!
Al despertar Alena se dio cierta prisa en almorzar ya que todavía tenía que preparar la maleta para el gran viaje. Su vuelo salía a las cinco de la tarde, por lo que solamente le quedaban unas ocho horas para tenerlo todo listo. Al acabar de desayunar y de dar los buenos días a su queridísima abuela fue a ponerse manos a la obra.
Alena se pasó cuatro horas haciendo la dichosa maleta, no quería olvidarse nada ya que eran muchísimos días fuera de su tierra. Al acabar, envió un mensaje a su grupo de amigas para poder quedar para tomar algo y así despedirse, la verdad que las echaría mucho de menos. Ya eran la una así que su abuela no tardaría en llamarla a comer y así fue. Las dos tuvieron su última comida antes de que la joven marchara a cumplir su mayor sueño. Al terminar todo esto, Alena fue a darse una ducha rápida y a arreglarse para despedirse de sus amigas.
Eran las tres, una hora no muy usual para quedar con amigas pero sino no podrían verse pasados unos meses y eso si que sería insoportable. Cuando ya estaban todas en el punto de encuentro decidieron ir a un bar no muy lejano a tomar algo. Las chicas estuvieron hablando de cuanto la echarían de menos y que sería muy difícil no estar a su lado por tanto tiempo. Las cinco siempre habían sido inseparables, hasta tenían miedo de perder su amistad por la distancia. Pero Alena sabía que no ocurriría nada de eso ya que pensaba hacer vídeo llamadas con ellas todos los días, no pensaba dejarlas atrás. Estuvieron hablando muy tranquilas durante todo el rato pero el momento más decisivo llegó, la despedida. Las chicas se pusieron muy emotivas, hasta una empezó a llorar. Las jóvenes se abrazaron con fuerza y se repartieron varios besos y se dijeron adiós. Y como no también le desearon un buen viaje a su amiga, que se lo merecía.
Cuando Alena llegó a casa dispuesta para bajar las maletas de su habitación no creyó lo que vio delante de sus ojos. La familia que le quedaba estaba en casa de su abuela y le dieron una gran sorpresa! Estuvieron hablando de todo y cuando llegó la hora se despidieron de ella y le desearon todo lo mejor. Alena no tubo que llamar a un taxi ya que su tío se ofreció para llevarla al aeropuerto. Maletas cargadas y emociones preparadas, Alena y su tío se dirigían al aeropuerto. Cuando llegaron se despidieron y Alena fue a su correspondiente puerta de embarque.
Entró en el avión y se sentó en el lugar de la ventana, que es donde le habían asignado. Y ahí estaba ella, a punto de despegar rumbo a la mayor aventura de su vida.
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El gran cambio de Alena
RomanceEsta historia narra la vida de Alena, una muchacha con muchísimas ganas de vivir, enfrentarse a todo lo que la rodea y sobretodo luchar por sus sueños. Como muchos estaréis preguntando, el sueño de Alena es convertirse en una diseñadora de interiore...
