Capítulo 14

7 0 0
                                    

En Buenos Aires el reloj ya marcaba las nueve de la mañana. Nico y Serena todavía seguían pegados a las sabanas. Por lo visto la fiesta no sería hasta las doce del medio día, cosa que les dejaba más margen para descansar. Eso sí mientras unos dormían plácidamente hasta altas horas, otros se habían pegado el madrugón para poder preparar bien la fiesta para Nico. Una vez los cuatro estuvieron reunidos en el parque acuático, empezaron con los preparativos. Mateo se encargaba de supervisar a los del catering, Zoe supervisaba que solo entrara la gente de la lista a la fiesta, Benja dirigía a los invitados a sus respectivos sitios y Alena ultimaba los últimos detalles de decoración que faltaban por terminar. 

En casa de Serena y Nico la mañana se presentaba bastante tranquila. Sonó el despertador y lo primero que hizo Serena fue besar a su chico y desearle un feliz cumpleaños. Nico achuchó a su novia y los dos se levantaron de la cama al unisono. Serena avisó a Nico de que solo se tomara un café y que ya desayunarían en un chiringuito de la playa. El plan marchaba genial, Nico no sospechaba nada. Los dos se pusieron el bañador debajo de la ropa y esperaron a que fuera la hora para irse. 

Cuando ya parecía que todo iba como la seda en la preparación de la fiesta, Alena mandó por el grupo la señal de que ya podían venir. Una vez Serena recibió el mensaje, avisó a Nico y los dos se fueron al coche. Mientras Serena conducía, recibió una falsa llamada de su secretaria. Por lo visto la chica necesitaba que fuera a la central de moda nada más ni nada menos que cerca del parque acuático. Al colgar, avisó a Nico de lo sucedido y le ordenó que enviara un mensaje al grupo de todos diciendo que se retrasarían un poco. Esta vez los jóvenes no se sobresaltaron ya que realmente todo estaba minuciosamente planeado. 

Una vez Serena y Nico llegaron a la altura de la central de moda, al no haber aparcamiento Serena le indicó a Nico que aparcara en el parking del parque acuático. Una vez los dos bajaron del coche, un trabajador del parque les pidió su ayuda urgentemente. Les hicieron entrar dentro con la razón de que se estaba quemando la arboleda del parque. Así que al cruzar la entrada del parque acuático, el grito de SORPRESA de todos fue lo único que se escuchó. A Nico le dio un vuelco el corazón! No se podía creer lo que estaba viendo... Toda la gente que conocía estaba metida en ese parque. Fue saludando a todos poco a poco hasta llegar a los organizadores de todo el percal, sus mejores amigos. Después Nico decidió pronunciar unas palabras para dar las gracias a todos de todo corazón y la enhorabuena de la gran fiesta montada.

Al acabar de pronunciar dichas palabras, los invitados y Nico incluido empezaron a probar el catering. Ahora Nico entendía el porque de no haber desayunado esta mañana. Todo estaba delicioso. La gente iba picando y bailando al son de la música de fondo. Cuando la comida se fue terminando, los jóvenes empezaron a sacarse la ropa que llevaban encima y a tirarse de cabeza al agua. Mientras unos nadaban tranquilamente otros disfrutaban de todos los toboganes que formaban el parque. Era la fiesta perfecta. Al menos incluía todo lo que a Nico le gustaba. Justo cuando se estaba empezando a crear más ambiente llegó la esperada sorpresa. La música se paró. Serena hizo subir a Nico al escenario de la piscina de olas. Le sentó delante en una silla. En ese instante la música empezó a sonar más y más fuerte. Cuando el DJ empezó a hablar a Nico casi se le sale una lagrima de la emoción. Era el esperado Hernán Cattáneo, su DJ favorito! Al girarse, a Nico le esperaba un enorme pastel de la mano de Hernán. Para él era un sueño hecho realidad. Se saludaron y Nico sopló las velas. En ese momento todo eran aplausos. Nico no pudo contenerse más y acabó llorando. Benja no hacía más que tomar fotos para la memoria. Una vez los nervios estuvieron más calmados, Nico y Serena bajaron del escenario y se metieron en la piscina de olas. La diversión estaba por comenzar. El DJ empezó a darle caña y cada vez se fueron incrementando más las olas de la piscina. Todos bailaban esa buena música electrónica que pinchaba el DJ al mismo tiempo que saltaban las grandes olas de la piscina. 

Realmente estaba siendo un día que ni Nico ni nadie podría olvidar. Una vez el DJ se hubo despedido, empezaron a comer. Los platos estaban deliciosos. ¿¡Pero de dónde había salido ese catering?! Esa era la pregunta de muchos. Cuando ya todos iban por los cafés, empezó la sesión fotográfica que incluía la fiesta. Poco a poco la gente fue viniendo a tomarse fotos con el cumpleañero. También se realizaron fotos individuales que después se repartirían a cada miembro. Todo estaba pensado. Una vez se hubieron realizado varias fotos, empezó la hora de repartir los regalos. Cada invitado se fue acercando a dar su pequeño detalle. Por acabar ya solo quedaba su grupo de amigos. El regalo de Mateo y Zoe eran unos auriculares de esos grandes para que pudiera disfrutar de sus sesiones todavía más. Benjamín y Alena le regalaron un tocadiscos vintage, que era algo que ansiaba por tener el muchacho. Y por finalizar pero no menos importante quedaba el regalo de Serena, su novia. La chica decidió vendarle los ojos a su novio para la ocasión. Una vez Nico vendado, una personita se le acercó por la espalda y le susurro al oído sorpresa. Nico se quedo atónito. Esa personita era su hermana pequeña. Al parecer su hermanita había estado en Europa rodando una serie de televisión. Su nombre era Lola. Nico se quitó la venda y abrazó a su hermana con los ojos llorosos. A Lola le habían dado vacaciones todo el mes, así que contactó con Serena y las dos prepararon su llegada. 

Cuando ya solo quedaban ellos decidieron empezar a recoger. Por lo visto Nico se estaba poniendo al día con su hermana. Habían pasado tantas cosas desde que se fue, que tenían para rato.  Mientras, los demás recogían con la ayuda de los trabajadores de la instalación. Una vez estuvo todo en orden, se despidieron y cada uno se encaminó hacía su hogar. Lola se subió al coche de su hermano. Cuando llegaron a casa le propuso a su hermana de quedarse este mes a vivir con ellos a lo que Lola contestó que si sin pensarlo más de un segundo.

Y es que qué sería de la vida sin unos buenos amigos que organizaran tales fiesta y una familia a tu lado. No importa todo lo demás si tienes a gente así a tu alrededor. Lo importante es rodearse de esa gente para que tu día a día sea cada vez más ameno y pasable. 

El gran cambio de AlenaWhere stories live. Discover now