Ya se empezaba a ver destellos de sol entre las cortinas. El despertador no tardaría en sonar y así fue. Sonó varias veces pero Alena dormía tan plácidamente que no se percató de la alarma. Ya se empezaba a hacer tarde y justo hoy iban a ver la Universidad. De repente sonó un ruido y Alena se sobresaltó. Era Benja picando al timbre. Le dejó pasar y el muchacho no podía creer lo que estaba viendo: su amiga seguía en pijama!
Después de que Alena se diera mucha prisa gracias a Benjamín al fin se sentaron en el comedor a tomar el preciado desayuno. Los jóvenes conversaban acerca de lo despistada que era Alena, pero la chica se lo tomaba a broma. Después de desayunar fueron a la parada de bus que estaba a 10 metros y cogieron el primero que pasó dirección a la Universidad. Cada uno se sentó con su más fiel amigo y Alena se sentó con Benja al cual ya había cogido cariño... Es más parecía que saltaban chispas entre ellos. No dejaron de conversar hasta que llegaron a la Uni. Allí sus caminos se separaban, ya que Benja estudiaba Artes Escénicas y Alena por el contrario empezaba a estudiar Diseño de Interiores. Los dos se despidieron y cada uno fue por su camino.
En el grupo del piso había también una chica que estudiaba lo mismo que Alena. Ella se llamaba Zoe y así fue que las dos se encaminaron hacía su facultad. De camino fueron charlando sobre la carrera que habían escogido. Las dos empezaban primero este año no como Benjamín que ya cursaba segundo. Al llegar a su aula vieron a una mujer en frente de la pizarra, era su tutora. La mujer les explicó todo lo que harían este curso y a lo largo de la mañana les empezó a explicar los principios básicos del interiorismo. Esa mañana no tuvieron ningún descanso, así que al salir se juntaron con todo el grupo y decidieron ir a tomar algo al mismo campus. Benja y Mateo, los veteranos, fueron los que les guiaron hasta un buen bar que se hallaba muy cerca de su posición actual.
Una vez llegaron pidieron sus respectivas bebidas. Los chicos empezaron a explicarse como les había ido el primer día. Todos tenían muy buenas expectativas con lo que habían escogido así que su felicidad estaba por la nubes. Por fin podrían dedicarse a aquello que tanto amaban. Al terminar pagaron la cuenta y se encaminaron hacía la parada del bus para regresar al piso. Como antes, cogieron el primer bus que pasó y se sentaron con los mismos compañeros de antes. Se podía decir que nada había cambiado.
Llegaron al piso y todos se separaron para ir a su habitación. Todos excepto Alena y Benja. De camino al piso habían estado charlando y Benja le había contado que él hacía boxeo no muy lejos de donde se encontraban. Así que Alena le acompaño a su habitación y esperó sentada en su escritorio a que el muchacho se cambiara. Juntos irían al gimnasio donde entrenaba Benja.
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El gran cambio de Alena
RomanceEsta historia narra la vida de Alena, una muchacha con muchísimas ganas de vivir, enfrentarse a todo lo que la rodea y sobretodo luchar por sus sueños. Como muchos estaréis preguntando, el sueño de Alena es convertirse en una diseñadora de interiore...
